MIAMI.- Octubre es el mes para la concientización sobre el cáncer de mama. Las investigaciones indican que 99% de los casos afectan a las mujeres y entre 0,5% y 1% de los casos a los hombres, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).
La Sociedad Americana contra el Cáncer estima, para 2026, 321.910 nuevos casos de cáncer de mama. La detección precoz es la mejor aliada
MIAMI.- Octubre es el mes para la concientización sobre el cáncer de mama. Las investigaciones indican que 99% de los casos afectan a las mujeres y entre 0,5% y 1% de los casos a los hombres, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).
De allí que pertenecer al género femenino es el mayor factor de riesgo.
Aunque los antecedentes incrementan la posibilidad de padecer la enfermedad, la mayoría de las mujeres diagnosticadas no tienen antecedentes familiares conocidos.
Sin embargo, en la lista de situaciones de riesgo debe ponerse atención a aspectos como la edad avanzada, la obesidad, el consumo excesivo de alcohol, la exposición a la radiación, los antecedentes reproductivos (como la edad de inicio de la menstruación y la edad del primer embarazo), el tabaquismo y la terapia hormonal posmenopáusica.
“Ciertas mutaciones genéticas hereditarias de alta penetrancia aumentan considerablemente el riesgo de cáncer de mama, siendo las más frecuentes las mutaciones en los genes BRCA1, BRCA2 y PALB-2.”, señala la OMS.
La Sociedad Americana contra el Cáncer estima, para 2026, 321.910 nuevos casos de cáncer de mama. En Estados Unidos, este tipo de cáncer de mama es la segunda causa principal de muerte entre las mujeres.
En el caso de las mujeres de raza negra no hispanas y las mujeres hispanas, el cáncer de mama es la primera causa de muerte por estos tumores.
En esta enfermedad, las células cancerosas empiezan a desarrollarse dentro de los conductos galactóforos o de los lobulillos que producen leche del seno. Si estos casos no son atendidos a tiempo, los tumores pueden extenderse por todo el cuerpo y ser mortales.
La Sociedad Americana contra el Cáncer destaca la importancia de la detección precoz.
En este sentido, señala que el objetivo de los exámenes para detectar el cáncer de seno es hallarlo antes de que comiencen a manifestarse los síntomas como, por ejemplo, una protuberancia palpable en el seno.
“Los casos de cáncer de seno que son detectados mediante estas pruebas suelen ser más pequeños y menos propensos a haberse propagado más allá de la región del seno. El tamaño y la extensión del cáncer de seno son algunos de los factores más importantes para establecer el pronóstico (expectativa) de una mujer que padezca esta enfermedad”, indican.
De esta manera, la Sociedad recomienda:
-Las mujeres de 40 a 44 años de edad tienen la opción de iniciar la detección con una mamografía) cada año.
-Las mujeres de 45 a 54 años deben someterse a una mamografía anual.
-Las mujeres de 55 años y más pueden cambiar a una mamografía cada 2 años, u optar por continuar sus estudios anualmente.” Los exámenes de detección deben continuar siempre y cuando la mujer se encuentre en buen estado de salud y se espera que viva al menos 10 años más”.
Una recomendación útil es no realizarse la mamografía la semana previa a la menstruación o mientras la tenga: las mamas pueden estar sensibles al tacto o hinchadas en esos momentos.
Asimismo, la Sociedad Americana contra el Cáncer puntualiza que, pese a que no hace recomendaciones específicas sobre la realización rutinaria de exámenes clínicos ni autoexámenes de los senos, “esto no significa que este tipo de exámenes deban omitirse”.
En septiembre de este año se difundieron los resultados de un nuevo estudio que podría abrir una vía para combatir la capacidad de las células de cáncer de mama para diseminarse por el organismo.
La investigación se centra en RAC1, una proteína que funciona como una especie de 'interruptor' molecular dentro de las células. Esta proteína participa en procesos esenciales como el crecimiento, el movimiento y los cambios de forma de las células.
Los expertos advierten que el problema es que las células tumorales pueden aprovechar esas funciones para desplazarse, invadir los tejidos cercanos y llegar a otros órganos.
El trabajo, publicado en “Signal Transduction and Targeted Therapy”, fue coordinado por Sonia Castillo-Lluva, investigadora del departamento de Bioquímica y Biología Molecular de la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad Complutense de Madrid.
Asimismo, en agosto de este año, se informó que un equipo de investigación de la Universidad de Kumamoto (Japón) desarrolló un nuevo método basado en un análisis de sangre que podría ayudar a detectar la recurrencia del cáncer de mama a través el estudio de cómo se empaqueta el ADN dentro de las células.
El estudio, publicado en “Cancer Research Communications”, analizó el ADN libre circulante (ADNlc), pequeños fragmentos de ADN que circulan en el torrente sanguíneo, de 150 muestras de cáncer de mama, incluidas 105 de cáncer de mama primario y 45 de enfermedad recurrente o metastásica.
La OMS estima que, en 2024, fallecieron 694.000 personas por cáncer de mama en el mundo. En 164 de los 186 países estudiados en ese año fue el cáncer más frecuente entre las mujeres.
La organización señala que el tratamiento para el cáncer de mama está sujeto al subtipo de cáncer y de cuánto se haya diseminado fuera de la mama a los ganglios linfáticos (estadios II o III) o a otras partes del cuerpo (estadio IV).
Las opciones pueden combinarse para minimizar las posibilidades de que el cáncer reaparezca (recurrencia):
-Cirugía para extirpar el tumor de mama.
- Radioterapia para reducir el riesgo de recurrencia en la mama y los tejidos circundantes.
- Medicamentos para eliminar las células cancerosas y prevenir su propagación, incluidas las terapias hormonales, la quimioterapia o las terapias biológicas dirigidas.
FUENTE: Con información de la OMS/Sociedad Americana contra el Cáncer/Europa Press
