SHANGHÁI.- En un bar abarrotado de Shanghái, los aficionados chinos al fútbol estallaron en júbilo cuando el japonés Ayase Ueda remató de cabeza por encima del portero de Túnez para asegurar una victoria por 4-0 en su partido de la fase de grupos del Mundial.
Fanáticos en China dejan a un lado la política para apoyar a Japón en el Mundial
China no es el lugar más obvio para que florezca el fanatismo por Japón: la animosidad histórica entre los dos gigantes asiáticos nunca está lejos de reflotar
China no es precisamente el lugar más obvio para que florezca el fanatismo por Japón: la animosidad histórica entre los dos gigantes asiáticos nunca está muy lejos de reflotar.
De hecho, las relaciones se han tensado desde que la primera ministra japonesa de línea dura, Sanae Takaichi, asumió el cargo el año pasado.
Pero para las docenas de aficionados chinos con camisetas azules que el domingo por la tarde se encontraban en el bar, pendientes de cada movimiento de Japón en las pantallas gigantes, su amor por la selección tiene una larga historia personal, completamente ajena a la política.
"Para nuestra generación —la de los 90— la mayoría de nosotros básicamente crecimos viendo mucho anime japonés, incluyendo 'Captain Tsubasa'", el nombre en inglés de la reconocida serie "Supercampeones", reconoció Fan, el principal organizador del grupo, quien solo dio su apellido.
"Más importante aún, dado que ambos formamos parte de Asia, se podría decir que Japón representa ahora el orgullo y la gloria del fútbol asiático", remató.
China solo se ha clasificado una vez para el Mundial, en 2002, cuando perdió sus tres partidos sin anotar ningún gol.
Ocupa el puesto 91 en la clasificación mundial de la FIFA, mientras que Japón es el mejor equipo asiático, en el puesto 16.
Fu Jinyu, un aficionado de larga data de Japón que ha escrito un libro sobre el tema, señaló que el archipiélago asiático cuenta con un ecosistema futbolístico moderno, que apoya el desarrollo de las nuevas generaciones y la cultura de los aficionados.
Su equipo, se aventuró a decir, se encuentra ahora a un "nivel de competitividad europeo".
En contraste, "los chinos siguen teniendo dificultades (...), sin saber cuál es el camino correcto", afirmó.
El fútbol chino "se ha vuelto cada vez más aislado y simplemente no es tan abierto como solía serlo", comentó a la AFP Jasper Sun, otro miembro del grupo de Fan.
"De mentalidad relativamente abierta"
El domingo, al sonar el silbato final, el grupo sacó una enorme bandera del equipo y posó frente al bar, saltando y gritando de alegría.
Cuando se les preguntó si alguna vez habían encontrado hostilidad por parte de otros chinos, tanto Fan como Sun se encogieron de hombros.
"Seguro que hay gente así, pero personalmente, no le presto mucha atención a ese tipo de cosas", minimizó Fan.
Sun dijo que podía entender por qué los aficionados de otras regiones tienen inquietudes, pero que Shanghái es "de mentalidad relativamente abierta e inclusiva".
Cuando viajó, por ejemplo, para ver un partido entre Japón y China en Xiamen en 2024, dijo que no había tenido problemas.
"Honestamente, no hubo mucho conflicto (...). En ese momento, todos tomamos el autobús juntos", agregó.
En internet la historia puede ser diferente, como descubrió Aki Yang.
Esta mujer de 30 años, originaria del este de China, administra una página de fans en redes sociales dedicada a la selección nacional japonesa.
Ha atraído a un número cada vez mayor de seguidores. Y, al mismo tiempo, una cantidad creciente de insultos, a los que, dijo, ya se "acostumbró".
"Algunos internautas dicen cosas como: '¿Qué clase de traidora o lacaya eres?'", comentó.
En Xiaohongshu, una plataforma similar a Instagram, una publicación reciente ofrecía consejos sobre cómo ocultar la bandera de las camisetas japonesas para "evitar la vergüenza".
"Usa un casco cuando salgas", publicó otro usuario.
"Puente de amistad"
La estudiante Julie Wang le dijo a la AFP que los comentarios que ve en internet hacen que no se atreva a expresar públicamente su apoyo a Japón.
"He notado que algunos consideran que apoyar al equipo japonés en este momento es antipatriótico", dijo.
Las relaciones han estado particularmente tensas desde que la primera ministra Takaichi sugirió que Tokio podría intervenir militarmente si Pekín invadiera Taiwán, una isla autónoma de régimen democrático que China reclama como propia.
"Honestamente, en especial ahora que las relaciones están más tensas, siento que es aún más necesario que personas como nosotros nos mantengamos firmes", defendió Fan.
"Mi ideal más grande —mi mayor sueño— es ayudar a construir un puente de amistad entre nuestros dos países, aseguró.
A pesar de los insultos que ha recibido, Yang, por su parte, sigue creyendo que el fútbol puede "romper barreras".
"El mundo está tan convulso hoy en día que el fútbol puede dejar de lado las identidades políticas y la nacionalidad, y convertirse simplemente en una fuente de alegría", dijo.
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FUENTE: AFP
