MIAMI.– Después de intentar limitar el ingreso a Estados Unidos de ciudadanos de seis países de mayoría musulmana, la administración Trump se apresta a arreciar aún más los controles de visitantes, incluyendo los oriundos de países aliados de Estados Unidos como el Reino Unido, Alemania o Francia.
EEUU ampliará restricciones de visados a viajeros, según The Wall Street Journal
El proyecto que circula ya dentro del equipo del presidente Donald J. Trump, pretende establecer controles férreos para luchar contra la amenaza terrorista. Es lo que se ha dado en llamar "un veto extremo", apuntó el diario The Wall Street Journal.
El presidente Trump no ha ocultado nunca su preocupación por los ataques terroristas en Europa a punto de criticar las políticas migratorias de la Unión Europa, que considera responsables de una inmigración desordenada e insegura. Hace dos semanas, durante la visita de la canciller alemana Angela Merkel, el presidente volvió a criticar su política de puertas abiertas y que ella ha comenzado a hacer marcha atrás, a punto de que el Estado alemán ha propuesto pagar a los inmigrantes para regresar a su país.
Si la nueva política de admisión estadounidense termina por ser aprobada, serán afectados ciudadanos de 38 países que en estos momentos gozan de acuerdos de exención de visados como los de la Unión Europea, exceptuando Bulgaria, Croacia, Chipre, Polonia y Rumania.
El nuevo paquete de medidas, que pudiera ser suspendido por un tribunal tras su aprobación como ha sucedido con las restricciones de entrada a ciudadanos musulmanes, autoriza a los funcionarios de inmigración a pedir a los visitantes los códigos de sus páginas sociales, los contactos de sus teléfonos móviles y, quizá, detalles de sus cuentas bancarias. Esto sucede ya desde hace algunos meses, pero es una búsqueda bastante aleatoria. De ser aprobada, sería de obligatorio cumplimiento y dentro de un marco jurídico definido, recuerda el rotativo financiero.
Es posible que los más afectados sean los viajeros que vienen a Estados Unidos a estudiar o trabajar y para ello necesitan un visado. Este proceso de "veto extremo" comenzaría entonces en los consulados donde la administración Trump quiere que se establezcan mecanismos más duro de escrutinio. Durante la campaña, el mandatario llegó a sugerir que los extranjeros deben ser sometidos a un "test ideológico", compuesto por preguntas como "qué piensa de Estados Unidos, la libre empresa, el sistema político, el carácter sagrado de la vida humana y el trato que se da a las mujeres".
Todo esto pudiera retrasar considerablemente el otorgamiento de las visas. Principalmente si se tiene en cuenta que es poco probable que el Departamento de Estado contrate nuevo personal después que la Casa Blanca le impuso recientemente un recorte presupuestario del 37%.
Pero también pudiera levantar una ola de indignación en el extranjero donde, en contrapartida, los viajeros estadounidenses pudieran ser sometidos al mismo tipo de tratamiento.
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