WASHINGTON.- El Gobierno de Donald Trump estableció las nuevas directrices de control migratorio, con una expansión masiva de la capacidad de deportaciones, pero de la que quedan exentos los jóvenes indocumentados ("dreamers" o "soñadores") que llegaron a EEUU como menores de edad.
En el documento del Departamento de Seguridad Nacional se especifica que estos jóvenes indocumentados "no" se verán afectados por las nueves órdenes de la agencia federal.
El Programa de Acción Diferida (DACA), impulsado por el Gobierno de Barack Obama en 2012, ha permitido frenar la deportación de 750.000 "soñadores".
Pese a prometer durante la campaña electoral que iba a derogar este programa, la pasada semana Trump reconoció en rueda de prensa que "es uno de los temas más difíciles" con los que se enfrenta y aseguró que lo encarará "con corazón".
Este programa permitía a los jóvenes frenar su deportación, obtener un permiso de trabajo y una licencia de conducir, aunque establecía que para seguir gozando de estos beneficios los jóvenes debían renovar el permiso cada dos años.
"La situación del DACA es muy dura porque amo a esos chicos, algunos de esos son totalmente increíbles (...). Tengo hijos y nietos", subrayó ante los periodistas.
De este modo, el programa consigue mantenerse al margen del agresivo plan de refuerzo de control migratorio y aceleración de deportaciones de inmigrantes indocumentados ratificado hoy por el secretario de Seguridad Nacional, John Kelly.
15.000 Nuevos agentes para deportaciones
Dio a conocer este martes las nuevas directrices para proteger la frontera y llevar a cabo las deportaciones de inmigrantes indocumentados que viven en EEUU, entre ellas aumentar en 15.000 el número de nuevos agentes dedicados a estas labores.
Entre las directrices, firmadas por el secretario de Seguridad Nacional, John Kelly, figura la contratación de 10.000 nuevos agentes para el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y 5.000 más de la Oficina de Aduanas y Fronteras (CBP).
Además estableció este martes las nuevas directrices para llevar a cabo las deportaciones de inmigrantes indocumentados, entre ellas acelerar el proceso legal, dar más capacidad a los agentes y eliminar las exenciones aplicadas previamente por la Administración de Barack Obama.
Las directrices, firmadas por el secretario de Seguridad Nacional, John Kelly, indican que no solo se perseguirá a los inmigrantes indocumentados con cargos criminales violentos, sino también aquellos que hayan "abusado" de los beneficios públicos o que, "a juicio de un agente de inmigración, puedan suponer un riesgo para la seguridad pública y seguridad nacional".
FUENTE: EFE