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Miami-Dade

Abogado presenta argumento que podría vetar reelección de alcalde de Hialeah

El demandante Julio Martínez y su abogado José Herrera reafirman que Carlos Hernández está cumpliendo su segundo mandato posible como alcalde de Hialeah, según la Constitución del municipio, mientras él reitera que su primer término fue incompleto
Por Daniel Castropé
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MIAMI.- El abogado José “Pepe” Herrera ratificó este martes que la reelección del alcalde de Hialeah, Carlos Hernández, violaría la Carta Constitutiva del municipio floridano porque, según dijo, el estatuto solo permite “dos mandatos continuos” sin especificar que sean “parciales” o “completos”.

Herrera, quien representa al demandante Julio Martínez, exalcalde de Hialeah, sostuvo que el edil Hernández se sometió a una elección especial, convocada por el Concejo local, en noviembre de 2011, resultando elegido para completar el tiempo del alcalde Julio Robaina, y más tarde fue reelecto, para un segundo mandato, en 2013, por lo que estima que el mandatario no puede postularse por tercera vez.

“La Carta Constitutiva de Hialeah no dice que los términos son completos (…) a diferencia de la Carta Constitutiva de Condado Miami-Dade, que claro y terminantemente expresa que tienen que ser dos términos completos de cuatro años, y específicamente excluye a cualquiera que haya servido de suplente para terminar un plazo”, explicó el letrado.

Para Herrera, “es un error” comparar las constituciones de Hialeah, con la del Condado y las de otras ciudades de la Florida, entre las que mencionó la de Tampa, porque –afirmó– en la redacción de esos estatutos “está especificado el tiempo de los términos de cuatro años cada uno y en el caso de Hialeah, no es así”.

Según los argumentos de Martínez, consignados en la demanda interpuesta en corte el lunes por el abogado Herrera, la campaña electoral de Hernández “debe ser suspendida porque la Carta Constitutiva de Hialeah sólo permite dos mandatos consecutivos”.

Sin embargo, Hernández respondió a esta alegación jurídica que el primer período que ocupó en la alcaldía, entre 2011 y 2013, fue para “completar” el ciclo que el entonces alcalde Julio Robaina no concluyó al postularse para competir por la alcaldía de Miami-Dade.

De tal suerte, Hernández asumió por nombramiento la alcaldía del municipio el 23 de mayo de 2011, y cinco meses y medio después, el 1 de noviembre de 2011, fue electo alcalde por votación en una elección especial que estuvo destinada a completar los dos años del mandato de Robaina, entre 2009-2013.

Más tarde, el 5 de noviembre de 2013, Hernández fue reelecto alcalde, frente a Julio Martínez (el demandante) y Juan Santana, para gobernar a la ciudad de Hialeah durante el periodo comprendido entre 2013 y 2017.

Agregó Herrera: “La Carta Constitutiva dice que ninguna persona puede ser electa, y no estamos hablando de que sustituyó, fue electo [Hernández], para servir más de dos términos consecutivos. El propósito de la Carta era ponerle un tope al máximo tiempo que una persona puede ocupar el puesto de alcalde”.

Dijo también que si Hernández quisiera aspirar por “un tercer término”, acorde con la Constitución de la Florida, tendría que ser consultado el pueblo mediante un referendo como se hizo en el año 1995 cuando –recordó– los votantes decidieron establecer solo dos periodos para el alcalde de esa localidad adscrita al condado Miami-Dade.

Enfatizó que la corte ni ninguna persona pueden “asumir” o “editorializar” sobre el periodo de tiempo establecido por la Carta Constitutiva de Hialeah, toda vez que estipula dos términos para el alcalde y, a juicio del demandante, Hernández está por cumplir su segundo mandato como edil.

Con miras a las elecciones del próximo mes de noviembre, Hernández aspira a la reelección amparado en el criterio de que él fue electo en 2011 para “completar” un período vacante de dos años y, por lo tanto, ese tiempo “no debe ser tomado en cuenta”, según la argumentación que recoge la demanda presentada por Martínez al tribunal condal.

Herrera señaló, además, que si la corte utilizara como ejemplo la Constitución del Condado “estaría desconociendo el poder del electorado que votó [en 1995] por esas palabras y bajo el capítulo 166.0 21 usted no puede modificar esa cláusula sin un referendo”.

“Esto no es político”

En respuesta a la afirmación del alcalde Hernández, quien considera la demanda como parte de una estrategia política en tiempos de campaña electoral, el demandante Julio Martínez aseveró que el trasfondo de esa acción jurídica no tiene ningún interés político.

Al hablar con este medio en la noche del lunes, el alcalde Hernández dijo que “recibo con una sonrisa bien grande esa denuncia, porque sé que estamos en hora de campaña en Hialeah, y los payasos ya empezaron a salir”.

Ante esa afirmación, Martínez dijo que “jamás verán mi nombre para aspirar a ningún cargo público; además, no me interesa”, y subrayó que su motivación en este caso es personal y que la demanda obedece al deseo de que se cumpla la ley en Hialeah, “porque este señor [Hernández] la ignora en muchísimas ocasiones”.

Herrera, al referirse al tema, fue enérgico al manifestar que “esto no tiene ningún motivo político; esto tiene un motivo de obligación cívica por el electorado de Hialeah”.

El letrado, apelando a una expresión que atribuyó a un “hombre sabio”, indicó que “cuando tú no tienes defensa jurídica, tú atacas al mensajero. Los argumentos jurídicos están bien estudiados y yo no voy a caer en eso”.

Relación con Glenn Rice

El excalde Martínez y el abogado Herrera recalcaron que solo ellos dos están al frente de la demanda interpuesta contra el alcalde Hernández, y descartaron que Glenn Rice, expolicía y antiguo aliado del edil en ejercicio, tuviera alguna relación con el requerimiento hecho en corte.

Al respecto, Herrera expresó: “El señor Glenn Rice no ha participado, ni participa, ni sabía, y no tiene ni la más remota idea del objetivo, ni del propósito de la demanda, ni que la demanda se iba a poner”.

Hernández había afirmado al hablar con este medio que “a eso de Julio Martínez ahora se han juntado otros dos payasos, que son el abogado José Herrera y Glenn Rice, y esto simplemente lo que da es risa y más risa”.

A Rice se le menciona como un “asistente, guardaespaldas y espía” que estuvo al servicio del alcalde Hernández, que terminó distanciado del edil por razones desconocidas y desde entonces se convirtió en su enemigo.

Martínez sacó a colación que el alcalde Hernández “ha negado que ellos fueron íntimos, y Glenn Rice era el que firmaba los cheques de muchas de las cosas que se gastaban en la campaña por un PAC que todavía parece que tiene unos fondos”.

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