Asilos de ancianos en Florida son impactados por el coronavirus
MIAMI.- Los asilos y centros para el cuidado de ancianos en Florida, que las autoridades estatales y condales anunciaron en su momento que serían “blindados” para evitar un fuerte impacto del coronavirus, a la postre se convirtieron en blanco de esa enfermedad, a tal punto que 303 de esos establecimientos registran casos del denominado ‘enemigo invisible’.
Sobre esa revelación que hizo el gobernador floridano, Ron DeSantis, el doctor Alfredo Melgar, quien funge como director médico de dos asilos en Miami-Dade, cuyos nombres prefirió no mencionar, atribuyó a “negligencia e irresponsabilidad de las autoridades federales, estatales y condales" la situación que hoy se vive en esos centros.
A través de una videollamada con DIARIO LAS AMÉRICAS, el galeno hizo un recuento de una serie de eventos multitudinarios que, a su juicio, no debieron realizarse, al tiempo que se refirió a algunas medidas que, también acorde con su criterio, no fueron “adoptadas a tiempo” para evitar que la pandemia “golpeara con fuerza” al Estado del Sol y al Gran Miami.
Las declaraciones del médico internista de origen cubano guardan relación con el anuncio hecho el fin de semana pasado por el gobernador DeSantis, quien dio a conocer que en el listado de asilos y centros de cuidado de ancianos, que han reportado casos de coronavirus entre pacientes o empleados, aparecen 56 que operan en Miami-Dade.
El doctor Melgar se remontó a un par de meses atrás cuando, dijo, “había que sellar la Florida, blindarla literalmente” y “eso significaba que por los aeropuertos no podía entrar ningún vuelo que viniera de un país donde no hubiera control epidemiológico”. En su opinión, tanto el aeropuerto como el puerto de Miami-Dade debieron haber sido “cerrados”.
DIARIO LAS AMÉRICAS se propuso consultar al alcalde de Miami-Dade, Carlos Giménez, para conocer su pensamiento sobre el señalamiento del galeno. Miriam Márquez, vocera del Condado, respondió: “El alcalde no tiene la autoridad de cerrar ni el aeropuerto ni el puerto. Solo el gobierno federal tiene esa autoridad”.
Sin embargo, la solicitud de cierre del Aeropuerto Internacional de Miami, aunque es competencia del Gobierno federal, en su momento fue una solicitud manifestada y enviada en una carta firmada por el alcalde de Miami, Francis Suárez, al presidente Donald Trump, acerca de la que trascendió una disputa entre los alcaldes Suárez y Giménez, por no coincidir al respecto.
El galeno aseguró que entre los pacientes que atiende en 22 de esos centros en Miami-Dade, cuatro han muerto por el COVID-19 y otros, cuyo número dijo desconocer porque no tiene acceso a esa información, según indicó, “han sido remitidos a hospitales por el sistema de emergencias del 911”.
Otro “error” que señala el internista es que se hubiera realizado la final del Super Bowl en Miami-Dade. “Para mí fue un error porque desde el mes de enero ya estábamos avisando que China tenía una epidemia fuera de control y que era un virus extremadamente potente”, añadió.
Insistió en que “hubo mucha irresponsabilidad porque no es lo mismo que venga una persona infectada y visite la casa de un familiar, donde después se puede seguir la cadena epidemiológica, en comparación con los eventos masivos que se hicieron en la Florida, donde no se sabía quién podía estar infectado”.
La situación en que se encuentran esos lugares para personas de la tercera edad llevó el gobernador DeSantis a solicitar la participación de la Guardia Nacional de Florida, que tendrá a su cargo la toma de pruebas de coronavirus entre los ancianos y el personal de esos centros, aunque no tengan síntomas asociados a la enfermedad.
El doctor Melgar aseguró que “esa es la única forma de saber quiénes están infectados para poder aislarlos a tiempo. Si existen las condiciones, se hace el aislamiento en el asilo. Si no existen esas condiciones, hay que aislarlos en un hospital”.
Agregó que a pesar de que se prohibieron las visitas de familiares a esos establecimientos, “lo cual ha sido de un costo alto para los pacientes por la parte afectiva”, siguieron entrando enfermeras, asistentes de enfermeras y médicos, a cumplir sus labores, “que podían estar infectados y no lo sabían”.
Un aspecto que facilita la transmisión de la enfermedad dentro de los asilos, de acuerdo con el doctor Melgar, es que los ancianos viven en cuartos compartidos “porque no es rentable tener cuartos privados”. Así las cosas, “si un paciente sale infectado es posible que transmita el virus a otros en su cuarto”, explicó.
El galeno describió a las personas que residen en esos lugares como “pacientes muy enfermos”, en la mayoría de los casos por problemas de diabetes, hipertensión o deficiencias pulmonares o renales.
“Muchos de esos pacientes también tienen problemas de demencia o desórdenes psiquiátricos y es difícil que sigan las reglas de protección, como usar máscaras o cubrirse la boca cuando van a toser o estornudar”, recalcó.
El médico cree que “lejos de bajar”, el número de contagios en Miami-Dade “va a seguir subiendo” en la medida que se “hagan más exámenes” entre la comunidad.
Finalmente, el doctor Melgar aseveró que no cree que es el momento de “hacer algún tipo de apertura”, como permitir el uso de playas y parques hasta que los casos de la enfermedad lleguen a un nivel bajo.
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