MADRID.- Un informe de inteligencia OSINT sobre Marruecos, Pegasus y Ceuta analizó publicaciones periodísticas que detallan el esquema de vigilancia desplegado por Marruecos dentro de una arquitectura que combina métodos físicos, humanos, forenses y cibernéticos que ha sido desarrollado durante años. Según esto, "existe evidencia sustancial" de que Marruecos "fue cliente/usuario de Pegasus" desde 2017.
Un aspecto analizado en el informe exhaustivo es que la cooperación de seguridad con España "no anuló la lógica de inteligencia entre Estados". La selección de objetivos se extendió a periodistas, activistas y responsables extranjeros.
En el el análisis se indica que se mantiene el planteamiento juicio central del documento: para España, "el riesgo no reside en una única herramienta, sino en la combinación de proximidad institucional, dependencia operativa en materias fronterizas y antiterroristas, exposición técnica durante viajes y cooperación, y divergencia estructural de intereses sobre Sáhara Occidental, Ceuta/Melilla, seguridad regional y política europea".
El pasado 12 de agosto, el periódico español "El Confidencial" difundió una información según la cual el ingreso masivo de migrantes a la ciudad de Ceuta habría sido una venganza de Marruecos por una investigación periodística europea, de más de 14 medios de comunicación coordinados por Forbidden Stories, que develó el espionaje masivo del sistema Pegasus y el funcionamiento de la Dirección General de Supervisión del Territorio (DGST) que es conocida como la Agencia de Inteligencia Interior). Esta información se basó en el testimonio de dos exagentes de los servicios secretos marroquíes.
Sobre ese planteamiento, el informe señala: "Indicadores a favor: proximidad temporal entre las publicaciones y el cambio de dinámica fronteriza; testimonios de dos exagentes que atribuyen la decisión a la cúspide de seguridad; alegación de retirada o pasividad de policía y auxiliares en áreas próximas a Tarajal, Fnideq y Belyounech; existencia de precedentes donde Rabat moduló cooperación y presión migratoria durante crisis bilaterales; y la sensibilidad personal/institucional de Hammouchi ante revelaciones que afectan a la DGST".
A su vez, el análisis señala las limitaciones de la versión sobre el ingreso de más de 70 mil marroquíes a Ceuta: "No se aporta una orden, comunicación interceptada, acta, registro de mando o fuente contemporánea en servicio que documente la cadena de decisión; los dos exagentes pueden disponer de conocimiento general del aparato pero no necesariamente acceso directo a una orden de julio de 2026; la movilización en redes pudo amplificar un gesto inicial hasta un volumen no previsto; y la propia pieza afirma que la situación 'se fue de las manos', lo que debilita la hipótesis de control completo".
La cooperación Guardia Civil–DGST generó una paradoja contrainteligente: instructores españoles habrían sido observados por el servicio al que formaban.
El informe de inteligencia OSINT refiere que Marruecos ha negado históricamente haber utilizado Pegasus. "Las investigaciones de 2026 señalan que el Gobierno, la DGST, el grupo NSO y otros actores contactados no respondieron a múltiples preguntas o rechazaron determinadas alegaciones. La negación debe formar parte de la matriz; no basta para invalidar una atribución técnica, pero tampoco puede omitirse", indican.
José J. Sanmartín, especialista en IA, señaló al DIARIO LAS AMÉRICAS que este informe circula en sectores profesionales y, dado su contenido, se sospecha pudo haber salido de las esferas del gobierno. Atribuye a estos factores el carácter anónimo del análisis.
Interrogantes sobre Ceuta
El exjuez español Manuel García Castellón, en un artículo publicado en el periódico El Independiente, el pasado 15 de agosto, planteó la interrogante de porqué entraron 72.000 personas en Ceuta a finales de julio.
"Lo verificable es más modesto y más grave. España construyó durante una década una relación de seguridad con un servicio que la espiaba mientras la instruía, siguió condecorándolo después de saberlo y hoy depende de él para averiguar qué ocurrió la noche en que murieron entre 70 y 100 personas frente a una playa española. Más de 70.000 de las que cruzaron regresaron a Marruecos en los días siguientes, en una operación de retorno que sólo fue posible porque Rabat volvió a cooperar", indicó.
Refirió que los teléfonos del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, Margarita Robles,ministra de Defensa, y Fernando Grande-Marlaska, ministro del Interior, fueron infectados, tal como consta en la denuncia que el propio Gobierno presentó ante la Audiencia Nacional en mayo de 2022. "Lo que no logró establecerse fue la autoría", agregó García Castejón.
"En las redes marroquíes el matiz jurídico duró lo que dura un audio de WhatsApp. La resolución se transformó en el anuncio de que España había dejado de devolver a nadie. Aparecieron grupos, mapas del espigón, horarios de marea, puntos de reunión. En los días previos llegaron autobuses a Castillejos en un número que la inteligencia española advirtió como anómalo. Cuatro días después de la avalancha, el propio Ministerio del Interior marroquí reconoció en un comunicado que el éxodo no había sido espontáneo, y atribuyó la organización a las mafias. El Gobierno español ofreció esa misma explicación. Que Madrid y Rabat coincidan en la responsable no convierte la coincidencia en prueba: las mafias son la única respuesta que a ninguno de los dos le resulta cara", puntualizó.
FUENTE: Informe de inteligencia Osint sobre Marruecos, Pegasus y Ceuta/El Confidencial/La Sexta/El Independiente