sábado 14  de  marzo 2026
Efélides

Pecas: entre lo odioso y lo sexy

Aunque todos somos susceptibles, las mujeres de piel blanca tienen una mayor propensión a estas minúsculas acumulaciones de melanina

Las efélides, del griego u201ceph u0113lid u201d, conocidas más comúnmente como pecas son pequeñas manchas de melanina que aparecen sobre la piel clara, a consecuencia tanto de factores hereditarios, como de la exposición directa al sol. nEstas son distintas a los lunares y a las manchas de la edad.

Normalmente tienen un color café o negro, y aparecen especialmente en las manos, la cara, los hombros, la espalda, el pecho y las piernas, aunque ciertamente pueden alojarse en cualquier zona la piel, el mayor órgano del cuerpo humano, que ocupa aproximadamente el equivalente a dos metros cuadrados.
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Nuestra piel tiene un espesor que varía de 0,5 mm en los párpados, a 4 mm en el talón, así como un peso aproximado es de 5 kg, y su objetivo principal es funcionar como barrera protectora de organismo ante el impacto del medio circundante. nLas pecas afectan tanto a hombres como a mujeres, aunque ellas son más propensas a producirlas por la influencia de los ciclos hormonales.

A nivel estético existe la diatriba de si las pecas son un grupo de diminutos puntos que hacen de la piel femenina más sexy, o si por el contrario, representan una serie de manchas odiosas y desagradables, la respuesta, sin duda, depende del gusto de cada persona. n

Mal heredado
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La predisposición a tener pecas es genética, y está relacionada con la presencia de la variante del gen receptor del melanocortin-1 MC1R. Estas son más comunes en individuos de piel clara y cabellos rubios o rojos, y se manifiestan durante la infancia, y terminan de brotar al cumplir los 20 años de edad.
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Ahora bien, aquellas que se forman durante la vida adulta son producto de la exposición frecuente al sol, y es que los seres humanos tenemos, en la epidermis una serie de células encargadas de la pigmentación, llamadas melanocitos, cuyo objetivo es generar la melanina que da color a nuestra piel para protegerla, especialmente de los rayos solares, UV A y UV B, pero cuando la radiación nos toca de cerca durante un tiempo prolongado estas se defienden generando estas pequeñas manchas. n

Básicamente existen dos tipos de pecas: las simples, llamadas efélides; y las quemaduras de sol, identificadas como lentigos. Las primeras suelen ser pequeñas y con forma circular; mientras que las segundas son a menudo más oscuras, irregulares y grandes. n

Identificando las manchas n


Siendo las pecas acumulaciones de melanina, como cualquier otro lunar, es importante una evaluación dermatológica, aunque en líneas generales las efélides tienen un carácter benigno. Ahora bien, para saber si un lunar debe ser removido es necesario tener en cuenta una serie de factores como la edad del paciente, la localización de las manchas, su aspecto, su morfología, y las alteraciones que sufre en el tiempo. n

Tenga presente que por su cantidad y diseminación, las pecas son difíciles de eliminar, sin embargo existen variados tratamientos de índole natural o químico para atenuarlas. Los primeros ofrecen resultados más lentos y solo logran disimularlas, mientras que los segundos las eliminan de manera eficiente gracias a la acción de cremas con componentes blanqueadores, peeling, congelamiento y laser. n
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 Señales de alerta n

Las pecas, son acumulaciones de pigmentos igual que los lunares y por ende requieren de un constante seguimiento dermatológico, por lo tanto es importante revisar lo siguiente: n

- Presencia de asimetrías. n

- Bordes irregulares. n

- Alteraciones de pigmentación. n

- Sangrado.
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