Los resultados electorales que dieron lugar al triunfo incuestionable de Donald Trump y la derrota de Jeb Bush en Carolina del sur demostraron que es ahora, en este momento, cuando se definirá el verdadero camino de los republicanos a la Casa Blanca.
Ted Cruz y Marco Rubio vienen respirándole en el cuello a Donald Trump, y seguramente de aquí en adelante, en donde los comicios entran a Estados dominados no por blancos sino por una diversidad étnica y cultural, es donde se pondrá a prueba si el discurso de mano dura y segregante de Trump aún tiene eco como también el de Ted Cruz, o si por el contrario el discurso conciliador de Marco Rubio tiene más acogida en el electorado.
Todo está por verse, lo único cierto es que Trump aventaja y mucho a sus más cercanos rivales y será bien complicado vencerlo. De ahí que la renuncia de Jeb Bush hubiese llegado en buen momento, ya que aunque el exgobernador es un candidato con mucha experiencia, era claro que no era su hora, y que sus asesores, en muchos casos llenos de arrogancia e ineptitud, llevaron a Jeb a perder ante un Trump que lo liquidó desde el principio sin poder tener el oxígeno necesario para recuperarse.
Entonces, Trump deberá demostrar que su discurso tiene fondo y no las líneas de siempre en donde habla de China, México y Japón como los culpables de los males de EEUU y nunca explica en realidad cómo va a reducir el déficit, crear más empleo, y cómo va en realidad a frenar el flujo indiscriminado de inmigrantes ilegales.
Es claro que Trump dice las cosas como son, pero en las elecciones generales, sea Hillary Clinton o Bernie Sanders, es evidente que los demócratas acabarían con Trump ya que no tiene fondo y solo se dedica al insulto personal. Una cosa es los estados blancos en donde ni siquiera saben lo que la palabra diversidad significa, y otra muy distinta los estados en donde impera la diversidad que impulsa el motor de las economías, los cuales son mayoría. Allí Trump deberá ir más allá de su discurso de México, Japón y China para convencer al país de votar por él. Será difícil en las generales lograr ese triunfo si Trump mantiene su discurso de mucho insulto y poco fondo. A veces Trump me recuerda a Hugo Chávez, mucho verso y al final acabó con el país.
Por otro lado Cruz, quien es otro Donald Trump pero con fondo y quien es un conservador de raíz, le quedará difícil mantener su posición en las elecciones debido a sus posturas en temas como inmigración, en donde la mayoría de la población quiere una reforma en la que no se desconozcan derechos de personas que llevan aquí años contribuyendo al crecimiento de los Estados Unidos.
También le quedará difícil venderle a la gente su posición en inmigración debido a la manera en que su padre ingreso a este país: como un refugiado y bajo leyes migratorias laxas. ¿Por qué el padre de Cruz pudo tener acceso a EEUU, y otros inmigrantes no? ¿Qué lo hace especial? ¿Ser cubano?
Esos interrogantes los deberá resolver Cruz quien nunca dice que es latino y tampoco demuestra serlo con orgullo. Entonces, dudo que logre llegarles a muchos latinos con sus posiciones frente a la inmigración, tanto legal como ilegal. Entonces a Cruz lo veo diluirse en la medida que la campaña avanza, tal como le puede pasar a Trump.
Finalmente Rubio, ahora que Jeb Bush renunció tiene la posibilidad de recibir a los votantes de Jeb y tener una verdadera opción de ganar la nominación, y, por qué no, las elecciones generales contra los demócratas.
Rubio tendría más opciones de derrotar a los demócratas por muchas razones: es inclusivo, su discurso es conciliador y no destructivo, y además tiene políticas conservadoras que pueden llamar la atención del electorado en las elecciones generales. Rubio también tiene falencias como el hecho que parece un robot y que a veces no parece genuino, lo cual espero su equipo de campaña mejore en el tiempo.
Sin embargo, Rubio pueda que sea muy joven, sin mucha experiencia, pero sin duda tiene el carisma y juventud necesaria para vencer a los demócratas y de eso finalmente se trata. Por otro lado, es el único candidato que entiende los problemas de América Latina, como es el caso del proceso de paz colombiano y el régimen chavista.
Entonces todo está por verse. Lo único cierto es que estos candidatos tienen una opción seria de ser los nominados a la Casa Blanca por el lado republicano, y ojalá gane el de menos carencias para poder tener un candidato serio para vencer a los demócratas en noviembre.