sábado 21  de  febrero 2026
ANÁLISIS

Incertidumbre económica por indecisión de la Fed

Nuevamente, el banco central resolvió no iniciar un ajuste monetario tras haber amagado con hacerlo, algo que podría ensombrecer su credibilidad

Esta semana era clave para la economía nacional y global porque la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) pretendía levantar las tasas de interés de referencia, que mantiene en mínimos históricos para impulsar la recuperación del país después de la crisis de 2008. Sin embargo, la institución optó por ser precavida y no hacer el aumento, algo que se esperaba después de que fuertes voces advirtieron sobre los riesgos que eso supondría.

Los principales motivos por los que no se comenzó con el ajuste monetario fueron temores por la economía global, las dudas sobre algunas economías emergentes como China, la volatilidad en los mercados financieros, y una inflación muy baja de los precios en el país. Sin embargo, la Fed dejó la puerta abierta a la posibilidad de un modesto cambio de su política antes de fin de año.

Esta indecisión del Banco Central, que hace tiempo dice que subirá los intereses sin hacerlo, provocó críticas, especulación e incertidumbre global, lo que se reflejó en fuertes caídas en las principales bolsas de valores del mundo, antes y después de la reunión del organismo.

Críticas y análisis

El presidente del prestigioso Centro de Investigación Económica Europea (ZEW), Clemens Fuest, alertó el viernes a la Fed sobre el peligro de perder credibilidad: "No puede anunciar todo el tiempo una subida de los tipos de interés y después posponerla", afirmó en la radio alemana Deutschlandfunk.

El economista Nathaniel Karp, jefe de BBVA Compass en EEUU, dijo por su parte a DIARIO LAS AMÉRICAS que “aparentemente había dudas (dentro de la Fed) y lo que está claro es que no hay una evidencia contundente de estabilidad financiera”.

De todas formas, Karp consideró que “haber subido los intereses esta semana no hubiera tenido un efecto negativo”, al contrario, explicó que un leve aumento ayudaría y seguiría estimulando la economía nacional. “Creo que así [manteniendo los tasas en mínimos] estamos pecando de cautelosos, tenemos una política muy laxa, muy acomodaticia…”, opinó y se preguntó qué haremos si viene una nueva crisis, pues no habrá salvavidas que nos rescate.

“Creo que la Fed debería tratar de normalizar todo, para que el mercado privado sea el que determine los niveles de riesgo”, comentó el analista.

Karp advirtió que “la Reserva está preocupada por el nerviosismo global, que al fin y al cabo ésta no puede arreglar”. Apuntó a los temores ante la situación de China y otros países emergentes, en los que la Fed nada puede cambiar, y otros factores como la preocupación por la inflación, que se espera que suba a un 2% pero se mantiene baja, en gran medida por influencia del mercado mundial, al que tampoco puede modificar la Reserva.

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Cambios estructurales

El economista de BBVA explicó que estamos frente a cambios estructurales en todos los sectores de la economía mundial, y que estos cambios tienen una conexión directa con la revolución tecnológica de la que somos testigos. En ese sentido, Karp dijo que "es muy importante distinguir entre lo que la política monetaria puede hacer y lo que no puede hacer", pues sus medidas parecen no ser suficientes para solucionar problemas que evidentemente son profundos y que necesitan un conjunto de políticas de gobierno y fiscales que acompañen.

"La política fiscal no ha funcionado, no estamos haciendo lo suficiente", dijo el experto quien observa que corremos el riesgo de que las medidas de ayuda que está tomando el banco central tengan un costo más elevado para el país que si no se tomaran.  

Por ejemplo, que los precios se mantengan bajos se debe a varios factores como que el petróleo tenga costos a la baja, que los sueldos se mantengan estancados, la caída de la invesión en infraestructura y productividad (mientras que se está invirtiendo en metales como el oro y otros mercados emergentes) y que los productos importados estén bajando sus precios (motivados por la competencia de mercados).

"Que los ingresos estén deprimidos no es porque el crecimiento del país esté bajo, sino porque estamos ante de una realidad muy diferente a la que había antes de la crisis", explicó Karp. Mientras que la tecnología sigue recortando empleos y cambiando radicalmente todos los sectores laborales tradicionales, las empresas se mantienen más cautelosas, prefieren contratar personal fuera del país, a costos más baratos, y no invierten en productividad.

Estamos frente a una situación muy compleja y nunca antes vista, según el analista, razón por la cual la Reserva Federal parece no tener claro qué camino seguir ni qué pasará si ajusta su política.

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