MIAMI.- PAULO LAZO
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@Paulo_JLazo
El centro de rehabilitación “New Hope C.O.R.P.S.”, en Homestead, ayuda a los indigentes de Miami-Dade a superar su dependencia de las drogas a través de un estricto programa
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(FOTOS: ÁLVARO MATA)
Debido al constante consumo de sustancias adictivas, que han plagado al sur de la Florida por años, los programas de rehabilitación han librado una batalla contra la adicción de cientos de jóvenes y adultos en Miami-Dade.
New Hope C.O.R.P.S., ubicado en Homestead, es una de las organizaciones que ofrece a cientos de adictos e indigentes la posibilidad de recomenzar sus vidas y combatir la adicción a través de un riguroso programa.
Uno de los mayores triunfos de la entidad se ve reflejado en Donald Hall, quien a pesar de rehacer su vida, explicó que continúa siendo parte del programa, pues visita a New Hope todos los días e incluso reside en la casa que colinda con la institución.
"Soy un milagro", afirmó Hall a DIARIO LAS AMÉRICAS.
"Era un desastre, no podía encontrar un lugar para quedarme. Era un adicto a la heroína. Me di cuenta que mi enfermedad me iba a matar. Debido a mi problema con las drogas, recibí una transfusión de sangre. Regresé a New Hope después de cuatro días en el hospital y me rendí ante el programa. Empecé a hacer las cosas que tenía que hacer. Me acerqué más a Dios, y él me respondió los rezos. Este lugar me salvó la vida. A estas alturas probablemente estaría muerto. Estoy muy contento de haber venido aquí", narró.

New Hope C.O.R.P.S., ubicado en Homestead, un centro de esperanza a los que batallan con adicciones.
Difícil proceso
Para la doctora Margaret Reeves, directora clínica de New Hope, la institución ha podido otorgar a personas como Hall la oportunidad de reintegrarse a la comunidad con su estricto programa. Aquellos que ingresen a la organización, ya sea por voluntad propia o por orden de un juez, deben atenerse a las reglas del lugar, que incluyen mantener ropa limpia y decente, tener el cabello corto, ir a reuniones, prepararse el desayuno y dedicarse a leer sólo tres libros: el de Narcóticos Anónimos, el de Alcohólicos Anónimos, y la Biblia. Además, el centro les otorga hospedaje entre seis y 12 meses y asistencia médica.
"Uno ve muchas historias tristes convertirse en felices. Nuestra mayor victoria es ver a alguien conseguir un trabajo, su primer carro, su primer departamento. Vemos familias reunirse y padres que logran ser padres por primera vez en sus vidas", anotó Reeves.

Los integrantes del programa deben respetar las reglas para mejorar sus vidas.
"En sus almas, hay personas que realmente no quiere tener la adicción, y luchan contra ella, a veces con malas actitudes. El primer año es generalmente el más difícil porque tienen que limpiar la destrucción de sus pasados", contó.
Según Reeves, durante los dos primeros meses, los integrantes del programa sólo deben enfocarse en su rehabilitación, y luego van buscando trabajo y ahorrando dinero para poder mudarse a su propio hogar. Sin embargo, la doctora explicó que nunca se sabe quién va a llegar a la meta final.
“Nos rompe el corazón cuando vemos a alguien salir de aquí y escuchar dos semanas más tarde que tuvieron una sobredosis. Tenemos una regla que dice que si ellos recaen, reciben una segunda oportunidad, pero si se fueron por su cuenta, deben esperar un año para poder volver”, señaló.
“Alguien a quien no le está yendo muy bien lo hará, pero alguien que lo está haciendo de forma excelente podría ir y tomarse algo. Cuando eso sucede, es un poco desalentador, pero por otro lado hace que los otros se esfuercen más”, puntualizó.
Los jóvenes y la adicción
Según el reporte del departamento de niños y familias de la Florida sobre el abuso de sustancias entre los jóvenes de Miami-Dade, el 43% de los escolares del Condado admitieron haber tomado alcohol, mientras que 19,9% confesaron consumir marihuana y 13.8% fumar cigarrillos con la misma frecuencia. Mientras tanto, el 17,5% de los estudiantes de secundaria dijeron haber perdido el conocimiento después de beber mucho en una o más ocasiones.
Asimismo, el 22,1% de los jóvenes reconocieron haber ingerido alcohol en los últimos 30 días antes de la prueba, lo que significa un porcentaje mayor al del reporte estatal, el cual mostró que sólo el 20,5% de los jóvenes en la Florida habían confesado lo mismo. Por otro lado, el 18,4% de los estudiantes de secundaria reconocieron haberse subido a un automóvil que era conducido por alguien bajo la influencia del alcohol.
Estudios examinan los misterios de la adicción
El Instituto Nacional de Abuso de las Drogas ha comisionado un nuevo estudio que analizará el desarrollo del cerebro de 10.000 niños a través de la pubertad, adolescencia y adultez, y el efecto que las drogas podrían tener en ellos.
El doctor Raúl González, profesor de psicología, psiquiatría e inmunología en Florida International University (FIU) liderará un equipo de docentes de la institución que tratarán de averiguar el impacto que el abuso de sustancias tiene en los jóvenes.
“Es un estudio único porque no solamente vamos a estar haciéndole preguntas a los niños y sus padres, sino también vamos a realizar neuroimágenes, es decir que vamos a tomar fotos de sus cerebros y ver cómo cambian”, manifestó González a DIARIO LAS AMÉRICAS.
Por otro lado, González elabora otro estudio que busca descifrar si algunas diferencias en los cerebros de adolescentes harían que algunos sean más vulnerables que otros a desarrollar una adicción a la marihuana.
“La adicción a la marihuana no es un mito, es un hecho. No todas las personas que la prueben se van a volver adictas, pero alrededor de 10% de las personas que fuman marihuana eventualmente comenzarán a usarla compulsivamente, lo cual significará que perderán control sobre su uso y continuarán consumiéndola incluso si están teniendo problemas en la escuela, con sus familias, o haciendo su trabajo”, puntualizó.
Luego añadió: “Algunas personas creen que el uso de marihuana es completamente benigno, y que no tiene consecuencias negativas, pero ese no parece ser el caso. De igual forma, hay gente que cree que las consecuencias con respecto a cómo afecta tu memoria y tu concentración son increíblemente malas, y eso tampoco parece ser cierto”.
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