CARACAS.- REDACCIÓN
El Instituto de Medicina Tropical de la UCV se vio obligado a cerrar sus puertas en vista del vandalismo del que ha sido objeto en lo que va de año
CARACAS.- REDACCIÓN
El Instituto de Medicina Tropical de la Universidad Central de Venezuela, ubicada en Caracas, se vio obligado a cerrar sus puertas en vista del vandalismo del que ha sido objeto en lo que va de año y que se agravó esta semana, cuando los pocos equipos que le quedaban fueron robados y destruidos los que no pudieron ser cargados por los delincuentes.
Así lo denunciaron este jueves varios de los médicos y docentes de la institución, a la cabeza de los cuales figuró la doctora Raiza Ruiz.
Allí se reciben a diario 150 pacientes de todo el país. Estudian 900 alumnos de las especialidades de microbiología, parasitosis y medicina tropical. Éste es un centro de referencia nacional para toxoplasmosis y chagas. Es el único que hace los exámenes. Reciben de 80 a 100 muestras a día.
La investigadora informó que la atención a los pacientes, así como las actividades docentes y de investigación están suspendidas hasta nuevo aviso en virtud de que ya no tienen con qué trabajar. “No tenemos la menor idea de cuándo podremos volver a funcionar porque aún no hemos terminado de hacer la evaluación de los daños. Tampoco sabemos cuándo se reanudarán las clases, porque ahora tenemos miedo por la seguridad de los estudiantes”, dijo.
Contó que desde enero para acá el instituto había sido robado 11 veces. “Pero hace 15 días la situación se puso peor. Primero entraron y destrozaron por completo el laboratorio de micología, donde se hacen pruebas de hongos y de bacteriología”.
El Instituto es un centro de referencia en Venezuela pues, en muchos casos, tiene la última palabra en la realización de diagnósticos de enfermedades tropicales. “Hay diagnósticos en los que este Instituto es el único que los puede hacer en todo el país”, aseguró.
Por encima del resentimiento que pudiera experimentar por lo que le han hecho al instituto, Ruiz envió un mensaje de alerta a las personas que robaron el laboratorio de micología para que acudan a un médico cuanto antes pues pueden estar corriendo un peligro mortal. “Esas personas se expusieron a un material biológico extremadamente peligroso, y deben buscar atención médica porque están expuestas a un hongo potencialmente letal”, advirtió.
“Lamentablemente, ya no las podemos atender aquí, que es uno de los pocos centros donde se presta diagnóstico para esas patologías”, comentó.
Las embarazadas son parte de los pacientes que suelen acudir al Instituto de Medicina Tropical a practicarse pruebas como las de citomegalovirus, causante de la mononucleosis infecciosa. “Hay mujeres a las que ya se les habían hecho las pruebas y solo esperaban los resultados, pero no podremos entregárselos porque se llevaron las computadoras donde estaba almacenada la información”, indicó.
Aunque la situación en Venezuela está bastante deteriorada en materia de salud “aquí seguíamos, de alguna manera, guapeando, tratando de hacer las cosas. Funcionábamos con recursos súper deficitarios, a punta de proyectos de investigación, recursos propios, donaciones y lloradera en todas partes. Ahora vienen y nos roban”, se lamentó.
“En este momento, como la gente de Tumeremo, que ya no está pidiendo justicia sino sus muertos, nosotros lo que estamos pidiendo es seguridad para poder seguir trabajando por nuestros pacientes y nuestro instituto. Ya veremos cómo hacemos nosotros mismos para volver a adquirir los equipos,” concluyó Ruiz.
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