Todos los intentos para restaurar la vigencia del pacto han sido infructuosos y los últimos meses no han hecho sino acentuar la crisis con la guerra entre Irán e Israel, la restauración de las sanciones europeas y la congelación de las relaciones entre Teherán y la agencia nuclear de la ONU, el Organismo Internacional para la Energía Atómica (OIEA)