MIAMI — El Instituto Cubano por la Libertad de Expresión y Prensa (ICLEP) denunció el recrudecimiento de la persecución política del régimen de Cuba contra los periodistas independientes Yunia Figueredo y Frank Correa, por ejercer su profesión al informar sobre las recientes protestas en La Habana.
Figueredo y Correa son un matrimonio; ambos residen en el barrio de Jaimanitas, en La Habana, y sufren la represión del régimen por ejercer su profesión y el derecho a informar.
El régimen acusa a ambos profesionales de "organizar, participar y divulgar las protestas recientes en la localidad".
La organización denunció que un día antes, el 3 de septiembre, dos agentes de la Seguridad del Estado se presentaron, sin orden ni justificación alguna, en la Facultad de Lenguas Extranjeras de la Universidad de La Habana para indagar sobre la hija mayor del matrimonio, Beily Mariam Correa".
El ICLEP denunció que el pasado 4 de septiembre de 2026, sin que mediara resolución judicial y sin sentencia firme, el jefe de sector de la policía de Jaimanitas notificó verbalmente a Figueredo que deberá reportarse cada día 10 de cada mes ante la estación policial de la localidad, como medida cautelar dentro de un proceso abierto en su contra.
Las autoridades advirtieron a ambos periodistas que evitaran "tener relación con la Embajada de Estados Unidos” en La Habana y conminaron a la reportera a que “pensara en sus hijas”.
Amenaza
El Instituto Cubano por la Libertad de Expresión y Prensa denunció que se trata de una amenaza velada contra la familia de los comunicadores.
Por su parte, el Observatorio Cubano de Libertad de Expresión (OCLE), proyecto de monitoreo y registro de violaciones a la libertad de expresión y de prensa del ICLEP, informó que ha documentado 22 episodios represivos —ninguno amparado en el debido proceso— contra la familia Correa-Figueredo en 22 fechas distintas, en fecha del 29 de abril de 2025 y el 4 de septiembre de 2026, que han consistido en vigilancia policial del domicilio, reclusión domiciliaria impuesta verbalmente y sin orden judicial, citaciones e interrogatorios extrajudiciales, detenciones arbitrarias, traslado forzoso fuera de la provincia, confiscación de bienes de trabajo, cortes selectivos de telecomunicaciones y amenazas directas contra los periodistas y su hija mayor.
En menos de tres semanas la hija de los comunicadores ha sido objeto de represalia. "El mismo día en que su padre fue detenido sin causa y abandonado en otra provincia, dos oficiales de la Seguridad del Estado que habían advertido a su madre de un proceso penal abierto, le indicaron que haber acompañado a sus padres a una actividad de la Consejería de Prensa y Cultura de la Embajada de Estados Unidos, y haberse fotografiado con la creadora de contenido Anna Bennsi, podría traerle perjuicios en su futuro ingreso universitario".
Normando Hernández González, director general del ICLEP, dijo que del "Estado cubano, lamentablemente, solo cabe esperar represión contra quienes ejercen sus derechos inalienables. Lo que no podemos aceptar es el silencio de la comunidad internacional ante tanta arbitrariedad. Porque duele la represión, pero duele aún más el silencio de quienes tienen el deber de alzar la voz”.
La organización ha documentado cronológicamente los actos de acoso y persecución del régimen de La Habana contra los periodistas Figueredo y Correa.