MIAMI — Cinco días han transcurrido de que a la redacción de DIARIO LAS AMÉRICAS fue enviado un audio desde La Habana que daba cuenta de que el general de ejército Raúl Castro se encontraba es estado grave de salud, conectado a equipos médicos para asistirlo tras haber sido víctima de lo que podría haber sido un accidente cerebrovascular.
La información circuló en medios de prensa locales y de varios países, citando la exclusiva de DIARIO LAS AMÉRICAS; mientras también circulaban rumores de que podría tratarse de una maniobra del régimen y algunos lo pondrían en duda alegando que la vida de la familia Castro transcurría de forma cotidiana y que por ello había escepticismo sobre la posibilidad de que la noticia recibida desde Cuba fuera cierta.
El viernes, la confirmación de que la salud del general de ejército habría estado comprometida fue confirmada por un reporte de la televisora local 10 que, citando fuentes desde La Habana, lo reportaba en condición estable.
Este sábado 5 de septiembre en horas de la mañana, DIARIO LAS AMÉRICAS reportaba con soporte de imágenes enviadas desde La Habana un inusual operativo militar y policial en un perímetro que establece conexión entre las instalaciones del CIMEQ, (Centro de Investigaciones Médico Quirúrgicas), reservado solo para la élite gobernante y sus familiares y las calles y avenidas que conectan la zona donde se encuentra enclavada la institución y La Rinconada, donde se localiza una de las residencias del exministro de las Fuerzas Armadas Cubanas.
Sin haber negado ni confirmado antes nada acerca de la salud de Raúl Castro, en la noche de este sábado, la televisión cubana mostró imágenes de la conmemoración del aniversario 65 de los servicios de la seguridad personal del Ministerio del Interior, donde presuntamente reaparece Raúl Castro. Sin embargo, en el propio acto, aunque se muestra a un Raúl Castro evidentemente débil, se ofrece asimismo lectura a una carta de reconocimiento del propio Raúl que habría enviado a los oficiales integrantes del cuerpo militar objeto del homenaje.
En el momento de redactar este reporte, DIARIO LAS AMÉRICAS no se retracta de lo reseñado hasta el día de hoy porque en nuestro poder permanecen los mensajes recibidos desde La Habana que dan cuenta de la veracidad de la noticia antes publicada.
Además, porque antes de dar por desmentida la certeza de los informes recibidos que durante cuatro días consecutivos fueron confirmados por diversas fuentes dentro y fuera de Cuba, incluidos familiares de altos funcionarios del régimen, faltaría comprobar la actualidad y veracidad de las imágenes que, de corresponder al día de hoy, encontrarían respuesta en el fuerte operativo militar que desde La Habana fue reportado en las inmediaciones del CIMEQ.
El secretismo y la tergiversación acerca de la salud de figuras de poder en regímenes dictatoriales son algo común, e incluso el ocultamiento de su muerte en caso de ocurrir, hasta tanto se considera que la noticia no afecta el interés de los planes de contingencia para los que deben estar dispuestos.
Acerca de la reaparición del menor de los Castro, con una imagen muy frágil como corresponde a una persona de 95 años, existe espacio para especular si ese video realmente es de hoy o una versión editada del acto por el aniversario del MININT en junio al que también asistió Raúl Castro y puede haber sido usado para disipar por el momento las especulaciones que incluso han aludido a su fallecimiento.
El régimen cubano rompió varios días de silencio sin divulgar un parte médico ni explicar acerca de la condición del general. Cubavisión Internacional se limitó a informar que Castro junto a Díaz Canel encabezó el acto político-cultural por el aniversario 65 de la Dirección de Seguridad Personal.
Las tomas del Noticiero Nacional llevan la fecha de esa jornada y presentan a Castro entrando al recinto acompañado por funcionarios y miembros de su escolta. También aparece conversando con varios asistentes y sentado durante el acto, aunque sin emitir palabras.
Las autoridades cubanas, como tampoco ninguna institución sanitaria de la isla ni la propia familia Castro, han ofrecido públicamente una respuesta a las múltiples informaciones que han circulado acerca del estado de salud de Raúl Castro.
La forma escogida para presentar nuevamente al exgobernante devuelve la atención al uso político de los canales oficiales. Fuentes conocedoras de los métodos empleados por el aparato cubano de inteligencia sostienen que no sería la primera vez que las autoridades administran filtraciones, silencios y comparecencias cuidadosamente programadas para intentar desvirtuar la información que se filtra sobre los círculos de poder en la isla.
Ese proceder permite sembrar confusión, fracturar consensos dentro del exilio, enfrentar interpretaciones y desacreditar investigaciones sin responder directamente a los elementos que las originaron. Que Castro haya sido presentado en una ceremonia dedicada precisamente a la Dirección de Seguridad Personal añade un componente particular. Esa dependencia forma parte del sistema responsable de preservar la integridad de la élite y controlar sus desplazamientos y exposiciones públicas.
Otras fuentes vinculadas con labores de inteligencia han señalado de manera reiterada que Raúl Castro dispone de varios dobles. Tras analizar las secuencias transmitidas por Cubavisión, esas voces no descartan que el Gobierno pudiera haber utilizado a uno de ellos para detener las especulaciones, recuperar el dominio de la narrativa y proyectar estabilidad dentro de la cúpula.
Por esa razón, la posibilidad de que las imágenes sean auténticas de la persona en cuestión permanece bajo análisis y no puede presentarse como un hecho establecido, cuando el mundo conoce el modus operandi de la dictadura.
Sobre la mesa continúan varios escenarios: que Castro haya asistido personalmente después de superar un episodio médico; que la gravedad descrita inicialmente respondiera a una condición transitoria; que los informantes recibieran datos deliberadamente manipulados o que la Seguridad del Estado organizara una maniobra de desinformación.
Lo verificable hasta el momento es que la televisión cubana presentó el 5 de septiembre a un hombre identificado como Raúl Castro durante una actividad oficial, mientras el Gobierno evita aclarar qué sucedió en las jornadas anteriores.
La transmisión obliga a incorporar esta nueva evidencia, pero no resuelve las interrogantes relacionadas con el origen de las filtraciones, la ausencia de transparencia y la hospitalización mencionada.
Un dato significativo de la jornada es que las agencias de prensa que reportan la supuesta reaparición de Castro no muestran fotos del acto reseñado y las últimas y más recientes del exgobernante que ofrecen estos servicios de noticias datan de junio y agosto pasados.
Por el momento, esta continúa siendo una noticia en desarrollo.