Tradicionalmente el 14 de febrero, día del Amor y la Amistad, es la fecha en la que celebramos el más grande y magnífico sentimiento, el amor. Ese es un día donde los enamorados, esposos, novios, familiares y amigos, expresan su amor y cariño mutuamente. Pero también creo que es la oportunidad perfecta para amar a la persona más importante en tu vida, ese amor que siempre ha estado frente a ti, pero que has estado demasiado ciego para verlo: TÚ MISMO.

Para muchos ese día les recuerda la soledad porque asumen que el amor está fuera de su alcance y se olvidan de que el amor es un recurso personal, no algo que encuentras afuera, en el mundo, y que no depende de las acciones de otras personas.

Una de las necesidades básicas de los seres humanos es amar y ser amados, pero no debemos buscar y esperar a que los demás nos den el amor que en realidad ya llevamos dentro, esto crea relaciones de dependencia que inevitablemente nos conducen al sufrimiento. Para estar en relaciones donde exista el amor uno debe amarse a sí mismo. El amor propio, es el amor más grande de todos y es la base fundamental para poder amar a los demás, ya que no existe amor capacitado para llenar el vacío de una persona que no se ama genuinamente.

Cada uno de nosotros es un regalo para aquellos que están a nuestro alrededor, pero qué puedes ofrecer a otros si en realidad no sabes lo que tienes dentro, cómo vas a ser feliz si tú mismo no sabes lo que quieres. La clave es crear una buena relación contigo mismo, basada en la confianza e integridad, para luego incorporarla a las relaciones que establezcas con los demás, ya que las relaciones que formamos siempre son un reflejo de la relación que tenemos con nosotros.

Amarse es conocerse –no se puede amar lo que se desconoce–, es atreverse a ser quienes somos, abrazar nuestra realidad, aunque esta no se acerque a lo que desearíamos que fuera, trascenderla y acogerla.

El amor propio nunca debe confundirse con el narcisismo u otras conductas egoístas especialmente en estos momentos donde las personas bombardean las redes sociales con las trivialidades más minuciosas de sus vidas, al contrario, estos tipos de conducta son un síntoma de fragilidad y de una autoestima lamentablemente baja. El valor personal no depende de lo que conseguimos o lo que tengamos.

Amarse a uno mismo es el principio de una historia de amor eterna, escribió Oscar Wilde. Se original, sé tú. Sé la persona que quieres ser y este amor por ti mismo te permitirá ser emprendedor, tener auto confianza e incluso ser humilde. La transformación que quieres ver en el mundo comienza en ti.

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