MIAMI.- Esa deliciosa masa hecha a base de carne que es mezclada con diversos ingredientes y rebozada en aceite caliente con huevo y pan rallado es un pequeño plato que triunfa en prácticamente todas las cocinas del mundo, y hoy 16 de enero celebra Día Internacional de la Croqueta.
Dicen que fue inventada en el país galo hacia mediados del siglo XIX, mientras otros aseguran que fue creada por el cocinero del rey Luis XIV unos 100 años antes.
Lo que sí está confirmado es que mucho antes las croquetas eran mencionadas en los libros de la corte parisina, cuando alababan el sabor de unas pequeñas bolitas, empanadas y fritas, que guardaban en su interior una mezcla a base de carne, huevo y hierbas.
Hoy sabemos que su procedencia es gala: basta pronunciar el nombre para damos cuenta que croqueta viene del verbo francés croquer, que significa crujir.
¿Bechamel?
Los franceses se ocuparon de fomentar el consumo de la croqueta por Europa y los españoles por América, con el valor agregado de la salsa bechamel, que a su vez fue otro invento francés.
Cuentan que la espesa salsa bechamel, hecha de harina, mantequilla y leche muy bien mezcladas, cuyo nombre recoge el apellido del marqués Louis de Béchameil, fue inventada por el cocinero Pierre de la Varenne a mediados del siglo XVII.
Fue entonces, durante la ocupación francesa en España, hacia principios del siglo XIX, que la croqueta fue presentada en el país ibérico.
A la “seca masa” francesa, los españoles agregaron la salsa bechamel y crearon así una amplia oferta de sabores que van desde pollo y carne de res hasta jamón, pescado, quesos y vegetales.
De esta manera, cada cocina internacional ha hecho suya la receta que nació en Francia y según los españoles fue mejorada por ellos.