sábado 21  de  febrero 2026
VENEZUELA

“Cuba duda de la capacidad de Venezuela para seguir suministrándole petróleo”

CARACAS.- De acuerdo con el analista Diego Moya-Ocampo, ambos países seguirán siendo cercanos, aunque La Habana se prepara para garantizar su estabilidad económica en tiempos de declive del precio del crudo y ante la posibilidad de que ocurra un cambio político en el país petrolero en los próximos cinco años 

CARACAS.- MARTA SEDES VON DEHN / ESPECIAL DLA 

Apenas el pasado domingo declaró a un programa de televisión que “a veces me provoca romper relaciones diplomáticas y políticas con el gobierno norteamericano”, y el lunes presidió una manifestación en contra de la injerencia del “imperio del Norte” en los asuntos nacionales.

Asimismo, seguidores de su gobierno replicaron su repudio contra las posibles sanciones que EEUU aplicaría a funcionarios de ese país e Iris Varela, ministra del sistema carcelario, incluso convocó a los revolucionarios a “realizar una gran pira” para quemar sus visas estadounidenses, alegando que ésta es “un documento que mancha la dignidad de los hijos de Bolívar”.

Todo esto ocurría luego de que Maduro y el presidente de Cuba, Raúl Castro, se reunieran el fin de semana en La Habana, en el marco de la XIII Cumbre del Alba.

Cosas veredes 

No es difícil suponer que, de haber estado informado de la concreción de las negociaciones entre Washington y La Habana, Nicolás Maduro habría sido más moderado en su discurso de los últimos días. Al difundirse la noticia, en un giro de 180º en su verbo, Maduro aplaudió el acuerdo pactado entre Castro y el presidente Obama, y lo calificó como un triunfo de Cuba ante el, ahora, “gigante del Norte”.

Quizás el comentario que mejor sintetiza la reacción de muchos venezolanos en la calle y en las redes sociales ante este giro, fue el emitido por la líder opositora María Corina Machado a través de Twitter: “Hace dos día Maduro mandaba a quemar las visas de Estados Unidos… Mientras tanto Raúl Castro ya tramitaba la suya…”.

 

Dos y dos son cuatro 

Desde la llegada al poder en Venezuela de Hugo Chávez, gran parte de la economía cubana se sostiene en los múltiples acuerdos entre Caracas y La Habana, que incluyen un suministro de petróleo de 100.000 barriles diarios, y un intercambio comercial que representa el 20% del PIB de la isla.

Sin embargo, el país petrolero se enfrenta hoy día a la que podría ser la mayor crisis económica de su historia. El recién aprobado presupuesto para 2015 se basa en un precio del crudo de US$ 60, sin embargo el precio del barril venezolano se ha desplomado esta semana hasta acercarse peligrosamente a los US$50. Los pronósticos para el venidero año, de acuerdo con el economista José Guerra, de una inflación que supere los tres dígitos y la depreciación del bolívar en un país ya sin reservas internacionales, hace suponer un año en el cual las ayudas a la isla caribeña serán una carga muy difícil de llevar.

De acuerdo con una nota publicada en el Business Insider, a Cuba ya no le quedaba otra opción por lo cual tomó la decisión de dejar de depender de Venezuela, porque su economía depende de “un estado al borde del derrumbe”.

“La relación seguirá siendo cercana”

Entrevistado en exclusiva para DIARIO LAS AMÉRICAS, el analista de riesgo para las Américas de la compañía asesora IHS, Diego Moya-Ocampo, asegura que sin embargo la relación entre Cuba y Venezuela seguirá siendo muy cercana, ya que “el soporte ideológico de la revolución bolivariana sigue siendo la revolución cubana”.

No obstante, explica que en la isla existen dudas acerca de la capacidad de Venezuela para seguir suministrándole petróleo. Según el acuerdo entre ambos países “debe enviarle 100.000 barriles diarios, pero en los últimos años ha estado reduciendo esta cantidad. Bajó a 80.000 y ahora ha bajado hasta 40.000; casi un tercio de lo que Cuba requiere para poder funcionar”.

“Por eso Cuba ––agrega–– está abriendo sus oportunidades comerciales para poder suplir esa posible carencia de envío venezolano. La duda no está en la voluntad política de Maduro sino en la capacidad de su gobierno de seguir abasteciéndolos con crudo”.

A pesar de ello, ambos países continuarán comerciando entre sí. Cuba seguirá exportando sus servicios profesionales (médicos, de identificación, de seguridad, comunicaciones y estratégicos) mientras que Venezuela seguirá siendo un soporte energético para La Habana, aunque no tan confiable como antes, y requiere seguir contando con la asesoría técnica de los cubanos para garantizar la estabilidad política de Maduro.

Explica Moya-Ocampo que la estrategia cubana es garantizarse el llegar económicamente estable al “fin de la era de los Castro en 2018 o del Madurismo en 2019”. Señala que “se están preparando para lo que ven como un posible cambio político en Venezuela en los próximos cinco años”.

Este artículo se hizo con información de Laura Rivea. 

 

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