FUENLABRADA (ESPAÑA).- El Real Madrid arrancó este jueves su participación en la Copa del Rey con un sencillo triunfo por 2-0 en el campo del modesto Fuenlabrada con goles desde el punto de penal.

El conjunto de Zinedine Zidane empezó el torneo en dieciseisavos de final y prácticamente dejó sentenciado el pase sin demasiado esfuerzo y con un equipo lleno de suplentes. No jugó ni uno solo de sus titulares más habituales y entre sus estrellas solo figuró Marco Asensio.

El Real Madrid se tomó el choque con cierta seriedad, aunque sin alardes. A cambio, su rival del sur de la capital, bien sujetado atrás por el veterano defensa argentino "Cata" Díaz, jugó una primera parte más que animosa y hasta se atrevió a pisar el área de Kiko Casilla.

El actual campeón de Europa apenas fue capaz de crear ocasiones claras de peligro en los primeros 45 minutos. La más nítida ocurrió justo antes del descanso con un disparo de Marcos Llorente que contó con la intervención de Codina y la posterior participación del larguero.

El Real Madrid impuso su superior capacidad física en la segunda mitad, en la que llegaron los goles. Ambos por la misma vía: desde los 11 metros.

El primer penal llegó a los 63 minutos, con una caída de Asensio que el propio delantero se encargó de transformar. Y el segundo ocurrió a los 80 minutos tras un claro agarrón a Theo Hernández y un lanzamiento preciso de Lucás Vázquez.

Esta última acción provocó la expulsión de Paco Candela, aunque el Real Madrid también terminó con diez futbolistas con la roja directa al central Jesús Vallejo.

Así concluyó un choque nada apasionante que sirvió para que el Real Madrid diera descanso a sus principales estrellas y dejara prácticamente sentenciada su clasificación para los octavos de final. El encuentro de vuelta será lo más parecido a un trámite.

FUENTE: dpa

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