SAO PAULO.- La estadía de Luis Suárez, exjugador del Barcelona, en Brasil fue más corta de lo esperado, pero aún así dejó huella: el delantero uruguayo guio al Gremio a la Copa Libertadores y al subcampeonato del Brasileirao en la temporada en que regresó a la primera división.
La razón para salir antes de lo planeado es la misma que pone en suspenso el futuro de su carrera, en la antesala de cumplir 37 años: el punzante dolor en la rodilla derecha con el que se levanta "cada mañana".
El "Pistolero" había firmado hasta diciembre de 2024, pero la "intensidad" del balompié brasileño -Gremio disputó 64 juegos en 2023- no ayudaba a su "lesión crónica" y lo obligó en julio a anunciar que su periplo en tierras "gaúchas" no completaría el año.
Picsart_23-06-22_17-40-45-333.jpg
El uruguayo Luis Suárez, izquierda, disputa el balón ante el peruano Alberto Rodríguez durante el partido de eliminatorias rumbo a la Copa Mundial 2018, el martes 28 de marzo de 2017, jugado en Lima, Perú.
AP Foto/Martín Mejía
El epílogo de una trayectoria laureada puede ser el Inter Miami de la MLS, un campeonato de calendario menos exigente y donde se reencontraría con su amigo Lionel Messi, según versiones periodísticas.
Pero Luisito no da pistas de lo que viene, apenas dejó en claro que priorizará su salud y unas vacaciones con su familia.
"Cada vez que me levanto de la cama es difícil para mí. Soy muy cabeza dura y quiero seguir jugando al fútbol, pero todavía no sé qué va a pasar", dijo el domingo en una rueda de prensa.
Suárez con un adiós por lo alto:
Ese día se despidió de los hinchas del tricolor gaúcho en la Arena do Gremio, en la ciudad de Porto Alegre (sur), anotando el tanto de la victoria 1-0 contra el Vasco da Gama.
Los 'torcedores' llenaron el estadio (más de 50.000 espectadores), lo ovacionaron y le rindieron un emotivo homenaje a él y su familia.
"Me llevo mucho cariño, demasiado para lo que esperaba", afirmó quien en su momento fuera considerado como uno de los mejores delanteros del mundo.
FUENTE: AFP