NUEVA YORK.- La española Garbiñe Muguruza comenzó este lunes de la mejor manera su participación en el Abierto de tenis de Estados Unidos al derrotar de forma categórica por 6-0 y 6-3 a la local Varvara Lepchenko en 63 minutos de juego.

El fulgurante debut de la tercera cabeza de serie contrastó con el rápido adiós de su compatriota David Ferrer, que cayó por 4-6, 6-3, 6-2 y 6-1 ante el kazajo Mikhail Kukushkin y perdió por primera vez una primera ronda de Grand Slam desde Wimbledon 2005.

Muguruza impuso su mayor jerarquía desde el primer punto para quedarse con el triunfo casi sin haber gastado energías, más allá de un breve periodo de desconcierto en un tramo del segundo set.

"No cuento con gastar poca energía. Entro a la pista para ganar y utilizo todo lo que necesito. Aquí tenemos un día para descansar, así que si hoy hubiese sido 7-6 en el tercero, pero habiendo ganado, también me iba conforme", explicó Muguruza.

La potencia de la vigente campeona de Wimbledon resultó demasiada para su rival, que cometió muchos errores ante la presión a la que la sometió la española nacida en Caracas. Apenas 21 minutos y tres quiebres le alcanzaron a la número tres del mundo para quedarse con el set inicial.

"El primer set lo jugué muy bien, pero creo que ella cometió más errores de los normales. En el segundo ya fue el partido parejo y luchado que me esperaba", analizó la ganadora de Roland Garros 2016.

La española pareció relajarse durante el segundo set e incluso sufrió un quiebre sobre su servicio cuando sacó 4-2, pero a partir de ese momento ganó ocho puntos seguidos y selló la victoria.

Muguruza, que nunca superó la segunda ronda en Nueva York, le dio un valor especial al triunfo, ya que considera que todavía no pudo desarrollar su mejor juego en Flushing Meadows.

"Me encanta la ciudad, me gusta la pista Arthur Ashe, pero nunca pude jugar bien aquí. Por eso es importante haber ganado como lo he hecho", explicó Muguruza, que jugará en la siguiente instancia ante la china Ying-Ying Duan, ganadora del duelo ante la local Claire Liu.

Flamante campeona en Cincinnati, la española cuenta en este torneo con la posibilidad de acceder por primera vez al número uno del ránking mundial. Si gana el certamen conseguirá ese objetivo, aunque también podría lograrlo con arribar a los octavos de final, pero dependiendo de otros resultados.

El objetivo de su compatriota Pablo Carreño es más modesto, pero también ambicioso: alcanzar el Masters de Londres, una meta que cada vez más plausible ante las dolencias físicas de algunos top ten. Este lunes dio un paso más al clasificarse para la segunda ronda al vencer al local Evan King.

Carreño, duodécimo favorito en el cemento neoyorquino, necesitó dos horas y cuatro minutos para superar por 6-3, 6-2 y 7-6 (7-5) al tenista local, proveniente de la clasificación. En la siguiente ronda, el español chocará con el británico Cameron Norrie, que avanzó a la segunda fase por el abandono del ruso Dmitry Tursunov.

Distinta fue la suerte para su compatriota Nicolás Almagro, que después de dos meses sin jugar por lesión se despidió de Nueva York al perder por 6-4, 7-6 (7-2) y 7-6 (7-5) contra el estadounidense Steve Johnson en dos horas y 22 minutos de juego.

También fue debut y despedida para Ferrer. Vigésimo primer preclasificado en Nueva York, el español de 35 años venía de acceder a las semifinales de Cincinnati la semana anterior, pero este lunes no pudo mostrar ese nivel y quedó eliminado más rápido de lo previsto ante Kukushkin.

"Sentí un poco el cansancio de muchas semanas acumuladas, pero la verdad es que él jugó muy bien, muy agresivo. Yo he ido de más a menos, me ha faltado chispa, pero bien. El balance de la gira es muy bueno, con un título y una semifinal de Masters 1.000", dijo el exnúmero tres del mundo.

"Es normal lo que me pasó. Lo asumo. Es la hora de parar y recargar pilas para afrontar la gira asiática. Necesito dos o tres semanas de vacaciones porque siento que mi cuerpo está saturado", explicó un tranquilo Ferrer.

FUENTE: dpa

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