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INVESTIGACIÓN

Acusación al exjefe del FBI, muestra independencia del sistema judicial de EEUU

El comandante retirado José Gutiérrez destaca que el proceso contra James Comey, sentará un precedente institucional. Más allá de los enfrentamientos entre el exdirector del FBI y el presidente Trump, la clave serán las pruebas

Por Sofía Nederr

MIAMI.- James Comey, exdirector del FBI desde 2023 hasta 2017, está acusado por la justicia estadounidense el 28 de abril, cinco meses después de que se desechara un caso en su contra.

Un gran jurado de Carolina del Norte imputó a Comey, de 65 años, con dos cargos federales tras presuntas amenazas contra la vida o la integridad física del presidente Donald Trump, informó el Departamento de Justicia.

La acusación se sustenta en la interpretación de una publicación en Instagram del exjefe del Buró Federal de Investigaciones, el 15 de mayo de 2025. Allí, Comey mostró los números "86 47" realizados con conchas marinas.

Ante esto, el exfuncionario, abierto crítico de Trump, fue acusado de amenazar "a sabiendas y deliberadamente" con "quitarle la vida y causarle daño físico" al mandatario republicano. También se le señala de transmitir una comunicación interestatal con contenido amenazante.

En la conferencia de prensa, el fiscal general interino, Todd Blanche, se negó a dar detalles sobre las pruebas de intención que tendría el Gobierno.

El 29 de abril, James Comey compareció durante cinco minutos ante el juez federal William Fitzpatrick en lo que fue la primera audiencia en un tribunal federal de Virginia, donde reside. La causa judicial se radicó en el Distrito Este de Carolina del Norte, jurisdicción que corresponde a la ubicación de la playa donde Comey dijo que encontró las conchas marinas.

Pat Fitzgerald, abogado del exdirector del FBI, señaló que presentará varias mociones en Carolina del Norte, entre ellas una por enjuiciamiento vengativo. A su vez, solicitó al Departamento de Justicia que conserve sus registros.

“Más allá de la figura del exdirector del FBI, James Comey, creo que lo importante aquí es el precedente institucional. Vamos a ver cómo una democracia maneja posibles investigaciones o procesos a altos funcionarios. El tema central no es una persona, es la fortaleza del sistema”, expresa el comandante José Adán Gutiérrez, exjefe de inteligencia naval de EEUU y analista geopolítico, a DIARIO LAS AMÉRICAS.

El comandante Gutiérrez Dice que la causa abierta a Comey es una prueba de cómo funciona un proceso judicial legítimo. “Al final del día, haya problemas personales o problemas de política entre el exdirector del FBI y el presidente Trump, dentro de un juzgado en los Estados Unidos eso no importa para nada, no hay prueba de nada”, destaca.

Por ejemplo, refiere, que se diga que a Trump no le gusta el exfuncionario, eso no se admite en la corte.

“Un verdadero juez, un verdadero juzgado lo que necesita es ver las pruebas. Esto debe ser el marco de todo. Básicamente los pilares del sistema judicial estadounidense es que nadie está por encima de la ley”, indica Gutiérrez.

La acusación basada en el código "86 47" podría significar o no un aspecto de peso en la investigación, acota.

“Pero, se tiene que demostrar que hubo la intención de causar daño al presidente. Para esto va a ver expertos a favor del Gobierno de Trump y expertos a favor del acusado. Debo anticipar que habrá muy buenos abogados en ambos sentidos”, afirma.

Asimismo, el exjefe de inteligencia naval de EEUU señala que no tiene precisión sobre las limitaciones que tendría el exdirector del FIB para dejar ver sus simpatías políticas.

“Por ejemplo, yo soy militar jubilado, no puedo criticar en forma delictiva a la cadena de mando por cierto conocimiento de información clasificada que yo tenga, no puedo hacer eso. Como ciudadano, ya que estoy jubilado y que no tengo acceso a información clasificada, puedo decir lo que creo”, sostiene.

A su juicio, James Comey puede hacer ciertas declaraciones políticas, como que cree en la libertad. Pero, sostiene, no puede decir que el presidente Trump es un criminal, por cuanto tendría que demostrar esta afirmación ante un juzgado, ni tampoco evidenciar iniciativas que apunten hacia la criminalidad.

“La posición política de uno y de otro no está siendo juzgada. Se está juzgando por haber lanzado supuestas amenazas y se debe determinar si las fotografías, o quizás algún otro comentario, indican que está amenazando al presidente de los Estados Unidos porque ese es un crimen muy serio, un delito muy grave”, enfatiza.

El analista señala que al presidente de EEUU se le puede criticar y atacar en el Congreso y en la prensa, mientras no se le amenace. Insiste en que, en el caso del exjefe del FBI, se pondrá de manifiesto “la grandeza del sistema judicial”. Agrega que todo el mundo tiene derecho a defenderse y derecho al debido proceso.

El oficial retirado defiende la necesidad de que en este caso se realice una investigación a fondo, a partir de lo cual se decidirá si al exfuncionario se le procesa y juzga.

Gutiérrez subraya también el impacto internacional de este caso: “Todos los aliados de Estados Unidos están viendo cómo el país que dice se rige por el Estado de derecho, está aplicando el derecho de manera consistente. Esto influye en la credibilidad global de Estados Unidos”.

Argumentos clave

El exdirector del FBI argumentó, luego de suprimir la imagen del código, que hizo una foto de unas conchas que vio durante un paseo por la playa.

Aseguró: "Asumí que era un mensaje político". También dijo: "No me di cuenta que alguna gente asociara esos números con violencia. Nunca se me ocurrió, pero me opongo a la violencia de cualquier tipo, así que eliminé el mensaje".

Posteriormente, en una declaración para Fox News, Trump esgrimió que "86" era jerga para "matar" y que "47" era una referencia a él como presidente número 47 de EEUU.

De acuerdo con Trump, Comey “sabía exactamente lo que eso significaba". "Significa asesinato, y lo dice claro y fuerte”, añadió.

En septiembre de 2025, el exjefe del FBI fue acusado de mentir y de obstruir al Congreso, esto por su declaración en 2020 respecto a si autorizó la filtración de información privilegiada a un periodista. Entonces, negó los cargos y la causa fue archivada luego de que un juez dictaminó que la fiscal que la impulsó, Lindsey Halligan, había sido nombrada ilegalmente.

Los cargos contra Comey, el año pasado, fueron presentados días después de que Trump instara públicamente a la entonces fiscal Pam Bondi a tomar medidas contra el exdirector del FBI y otros exfuncionarios.

Enfrentamientos con Trump

En mayo de 2027, Comey fue removido de su cargo en medio de una investigación del FBI en la que se alegaban posibles vínculos entre Rusia y la campaña de Trump.

Según concluyó la investigación encabezada por Robert Mueller, Rusia llevó a cabo acciones de interferencia en las elecciones presidenciales estadounidenses de 2016, incluyendo campañas de desinformación y ataques informáticos. El informe también documentó contactos entre personas relacionadas con la campaña de Donald Trump y ciudadanos rusos durante el proceso electoral.

No obstante, la investigación no encontró pruebas suficientes para establecer que la campaña de Trump hubiera participado en una conspiración criminal o coordinación ilegal con el gobierno ruso. Por ello, no se presentaron cargos relacionados con una cooperación delictiva en materia electoral.

Durante años, el actual mandatario ha desestimado los señalamientos y tildado a la investigación como “farsa” o una “caza de brujas”.

Para la Administración Trump el caso sobre la injerencia Rusia fue el resultado de una acción, durante la presidencia del demócrata Barack Obama, para socavar la legitimidad del triunfo del republicano en 2016.

@snederr

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FUENTE: Con información del DIARIO LAS AMÉRICAS/AFP/ EFE/DW

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