LONDRES — Morgan McSweeney, jefe de Gabinete del primer ministro británico Keir Starmer, anunció este domingo su dimisión en medio del escándalo generado por la implicación del exembajador en Estados Unidos, Peter Mandelson, en la última remesa de documentos desclasificados del delincuente sexual estadounidense Jeffrey Epstein.
McSweeney dimitió por su papel en el nombramiento como embajador en Estados Unidos a Mandelson, destituido el pasado septiembre por sus vínculos con el financiero estadounidense y pederasta convicto Jeffrey Epstein.
"Tras una cuidadosa reflexión, he decidido dimitir del Gobierno", anunció McSweeney en una carta publicada por los medios británicos. El jefe de Gabinete asume la culpa de haber designado a Mandelson para el cargo de embajador. "Fue un error. (Mandelson) ha dañado a nuestro partido, a nuestro país y a la confianza en la política", afirmó.
Mandelson, quien fuera comisario europeo de Comercio, también está siendo investigado por revelar presuntamente información sensible a Epstein sobre el rescate de 500.000 millones de euros que se disponía a aprobar la Eurozona en 2010 cuando era ministro en el Gobierno del exprimer ministro británico Gordon Brown (2007-2010).
Los pagos
En los documentos de Epstein aparecen tres pagos a Mandelson --entonces diputado en el Parlamento de Reino Unido-- de 25.000 dólares (algo más de 21.000 euros) enviados entre 2003 y 2004 desde cuentas bancarias del multimillonario en el banco JP Morgan.
"Yo aconsejé al primer ministro que efectuara este nombramiento y asumo la plena responsabilidad por este consejo", añadió McSweeney antes de pedir a la opinión pública que recuerde, por encima de todo "a las mujeres y a las niñas arruinadas por Jeffrey Epstein", cuyas voces "han permanecido desatendidas desde hace demasiado tempo".
El primer ministro británico agradeció a McSweeney sus servicios al partido Laborista. "En gran medida, gracias a su dedicación, lealtad y liderazgo, ganamos una mayoría aplastante en las elecciones y nos dio la oportunidad de cambiar el país". Por contra, la líder de la oposición conservadora, Kimi Badenoch, declaró que la dimisión es insuficiente y hay que depurar responsabilidades al más alto nivel.
"Keir Starmer tiene que asumir la responsabilidad de sus propias y terribles decisiones. Pero nunca lo hace", indicó en redes sociales. "Pero una vez más, con este primer ministro, la culpa es de otro".
Crisis
El gobierno de Starmer está sumido en una crisis sin precedentes luego de las últimas revelaciones sobre las relaciones entre el exembajador y Epstein.
La policía británica abrió una investigación y allanó el viernes dos lugares relacionados con Mandelson, en el suroeste de Inglaterra y en Londres.
Esta semana Starmer afirmó que lamenta haber nombrado a Mandelson y se disculpó ante las víctimas de Epstein, pero aseguró que no conocía la magnitud de los vínculos entre el exembajador y el delincuente estadounidense, que se suicidó en prisión en 2019.
En Downing Street, McSweeney era considerado como el estratega del poder laborista, brazo derecho de Starmer.
La renuncia de McSweeney coincide con un anuncio de la cancillería británica de que está revisando la indemnización dada a Mandelson tras su despido.
Había sido nombrado en octubre de 2024, tres meses después del regreso al poder de los laboristas, tras ser el director general de su exitosa campaña.
FUENTE: Con informaciòn de Europa Press / AFP y EFE