WASHINGTON.- El expresidente de Estados Unidos Barack Obama manifestó su consternación por la masacre en Texas en la que el domingo murieron 26 personas y de nuevo exigió un endurecimiento de la ley de armas.

"Nuestras condolencias con todas las familias en Sutherland Springs y a todos los que se vieron afectados por este acto de odio (...)", tuiteó el domingo tras el baño de sangre que perpetró un hombre joven en una pequeña ciudad cerca de San Antonio por motivos que todavía se desconocen.

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A su vez, Obama abogó por endurecer la ley de armas en el país, como ya hizo durante su mandato. "Quiera Dios darnos la sabiduría para preguntarnos qué pasos concretos tenemos que dar para reducir la violencia entre nosotros y las armas", dijo.

Un hombre abrió fuego contra los feligreses que asistían a un oficio religioso en una iglesia baptista en Sutherland Springs matando a 26 personas de entre cinco y 72 años. Unos 20 heridos fueron llevados al hospital, según dijo el Gobernador de Texas, Greg Abbott.

El tirador solitario murió tras la matanza en circunstancias que todavía no están del todo claras. Según informaciones del canal estadounidense CNN, el autor de la masacre es un joven de 26 años.

FUENTE: EFE

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