El Senado de EEUU rechazó este jueves todas las iniciativas migratorias que se habían presentado, lo que supone un fuerte golpe para todas las partes y devuelve al comienzo las negociaciones.
El Senado de EEUU rechazó este jueves todas las iniciativas migratorias que se habían presentado, lo que supone un fuerte golpe para todas las partes y devuelve al comienzo las negociaciones.
Las esperanzas de que el debate migratorio se destrabara estaban puestas mayoritariamente en dos propuestas: una bipartidista (presentada por ocho senadores republicanos y siete demócratas) y otra que incluía el plan del presidente, Donald Trump.
Básicamente, ninguna de las dos propuestas logró aglutinar los apoyos suficientes en la Cámara Alta, una derrota para los negociadores que siembra dudas sobre la capacidad del Legislativo para solucionar la situación de los jóvenes indocumentados conocidos como "soñadores".
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Para aprobar cualquier ley migratoria en el Senado, son necesarios 60 votos, en una Cámara donde los demócratas tienen 49 escaños y los republicanos 51.
La propuesta bipartidista, que estuvo más cerca de ser aprobada, logró 54 votos a favor y 45 en contra. La del presidente Trump recibió 39 votos a favor y 60 en contra.
¿Qué decían estas propuestas?
La bipartidista incluía un camino para otorgar la ciudadanía a los jóvenes indocumentados que llegaron a EEUU de niños, conocidos como "soñadores", y también fondos para el muro fronterizo con México.
Por tanto, cumplía con dos de los "cuatro pilares" que Trump exige para que cualquier proyecto reciba el apoyo de la Casa Blanca.
Los otros dos -no incluidos en el pacto- son cancelar la "lotería de visados para la diversidad", que asigna 50.000 permisos de trabajo y residencia al año a ciudadanos de países con bajas tasas de migración a EEUU; y terminar con el actual sistema de reagrupación familiar, conocido por sus detractores como "migración en cadena".
La que Trump apoyaba, incluía regularizar a 1,8 millones de indocumentados, 25.000 millones de dólares para construir el muro con México, terminar con la lotería de visados y con el sistema de reagrupación familiar.
El rechazó a la propuesta bipartidista llegó poco después de que Trump amenazara con bloquear su entrada en vigor si lograba el apoyo del Congreso.
El miércoles, la portavoz de la Casa Blanca, Sarah Huckabee Sanders, aseguró en un comunicado que si el presidente recibía una ley que incluyera las propuestas de los legisladores demócratas y republicanos, sus asesores "le recomendarán que lo vete".
Ese mismo día, Trump había reiterado su apoyo al proyecto de ley presentado por ocho senadores republicanos liderados por Chuck Grassley que representan la línea dura del partido en la Cámara Alta y que si incluye sus "cuatro pilares".
"Pido a todos los senadores, de ambos partidos, que apoyen el proyecto de ley de Grassley y se opongan a cualquiera que no contenga los cuatro pilares", dijo Trump en un comunicado.
El grupo de senadores que presentó el acuerdo bipartidista estaba liderado por la republicana Susan Collins y el demócrata Joe Manchin, e incluía, entre otros, al exvicepresidenciable demócrata Tim Kaine.
"Brindarle al presidente Trump los 25.000 millones para el muro que prometió en la campaña es un gran avance para la seguridad fronteriza", dijo el senador republicano Lindsey Graham en un comunicado.
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Kaine, por su parte, destacó que el acuerdo "brinda la mejor oportunidad para proteger a los 'soñadores' de ser deportados del único país al que reconocen como suyo".
Sin embargo, el debate migratorio es tan difícil que la propuesta no logró convercer a sectores de los demócratas que se han comprometido a rechazar la aprobación de fondos para el muro con México.
Luego de que fueran rechazados todos los proyectos, el líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, que representa a los moderados, consideró que el rechazo a la propuesta respaldada de Trump muestra que "su plan nunca se convertirá en ley" y aseguró que si el mandatario "deja de torpedear los esfuerzos bipartidistas, un buen proyecto de ley podría ser aprobado".
Pero Trump insiste en mantener su posición beligerante en el debate. Luego que se conociera la noticia de la votación en el Senado, la Casa Blanca emitió un comunicado en el que el mandatario acusó a los demócratas de "no tomarse en serio" el debate migratorio.
"Los demócratas en el Senado han demostrado otra vez que no se toman en serio (el programa) DACA, que no se toman en serio la reforma migratoria y que no se toman en serio la seguridad nacional", decía el comunicado.
Trump acusó a los demócratas de "alinearse con un sector extremista" bloqueando su propuesta, "que los estadounidenses apoyan abrumadoramente".
Asimismo, la Casa Blanca anunció que el siguiente paso a seguir después del desacuerdo en el Senado será el voto a la propuesta presentada por los republicanos en la Cámara Baja, más restrictiva que el plan de Trump.
FUENTE: EFE
