WASHINGTON.- La primera vacuna contra COVID-19 con el visto bueno final de las autoridades estadounidenses comenzará a llegar a los estados el lunes por la mañana, informaron funcionarios el sábado, para empezar a frenar una pandemia que ha matado a casi 300.000 norteamericanos.
Los camiones de los servicios de paquetería UPS y FedEx comenzarán a entregar la vacuna de Pfizer a casi 150 centros de distribución en todos los estados del país, precisó el general del ejército Gustave Perna de la Operación Warp Speed, el programa de desarrollo de vacunas del gobierno del presidente Donald Trump. Unas 450 instalaciones adicionales recibirán la vacuna entre el martes y el miércoles.
Se espera que inicialmente se distribuyan alrededor de 3 millones de primeras dosis a todo el país. Los trabajadores de salud y los residentes de hogares de ancianos serán quienes reciban esas primeras dosis. Se retendrá una cantidad similar de inyecciones para la segunda dosis de esos receptores, que es necesaria para una protección completa contra el COVID-19.
La operación logística es masiva e involucra a los gobiernos federal y estatal, empresas privadas y trabajadores de la salud para distribuir rápidamente suministros limitados de vacunas en todo Estados Unidos.
Perna comparó el esfuerzo con el Día D, en alusión al 6 de junio de 1944, el día en que los Aliados invadieron Normandía, marcando el inicio de una ofensiva militar que cambió el rumbo de la Segunda Guerra Mundial.
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En cualquier caso sería una autorización de uso de emergencia, lo que dista mucho de una validación completa de la FDA, ha puntualizado el responsable de la FDA.
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“El Día D fue el principio del fin y ahí es donde estamos hoy”, dijo Perna en una conferencia de prensa. Sin embargo, recalcó que se necesitarían meses de trabajo y “diligencia, coraje y fuerza para finalmente lograr la victoria”.
Se espera que los primeros envíos salgan en camiones de la planta de fabricación de Pfizer en Kalamazoo, Michigan, y que luego se trasladen a centros regionales de todo el país. El distribuidor médico McKesson y varias cadenas de farmacias, como CVS y Rite-Aid, también participarán en el despliegue local.
EEUU niega presión para aprobar vacuna contra COVID-19
La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) negó el sábado haber recibido "presión" política para aprobar una primera vacuna contra el COVID-19, la propuesta por Pfizer-BioNTechy, y relativizó los riesgos asociados a las "alergias graves".
Hacia la media noche del viernes, la FDA emitió una autorización de emergencia para el uso de dos dosis de la vacuna, después de que el diario The Washington Post asegurara que la Casa Blanca amenazó con despedir al jefe de la agencia si no actuaba ese día.
Pero el comisionado de la FDA, Stephen Hahn, desmintió estos hechos ante periodistas: "Las declaraciones en la prensa de que amenazaron con despedirme si no lo hacíamos antes de cierta fecha son inexactas".
Añadió que la decisión, que se esperaba para unos días más tarde, estuvo "basada en la más fuerte integridad científica".
Sin embargo, el viernes por la mañana, el presidente Donald Trump calificó públicamente a la FDA de "gran tortuga lenta".
"Saca la maldita vacuna AHORA", escribió el mandatario en Twitter.
Estados Unidos es el país más enlutado por la pandemia del COVID-19 en el mundo, con cerca de 300.000 muertos y casi 16 millones de contagios.
Hahn aseguró que la rapidez de la aprobación de la vacuna no ponía en tela de juicio la seriedad de las pruebas, subrayando que los ensayos clínicos y los "importantes controles de seguridad" continuarían en paralelo con la distribución de la vacuna.
La agencia también aclaró qué alergias se consideran contraindicaciones para la administración de la vacuna, después de dos casos de alergias graves reportados en Reino Unido esta semana.
Otro funcionario de la FDA, Peter Marks, aseguró que la vacuna se desaconsejaría sólo a los pacientes que ya han tenido "reacciones alérgicas graves" a sus componentes o a vacunas similares, y no a todas las personas que son propensas a las alergias graves en el sentido más amplio.
"Alrededor del 1,6% de la población ha tenido una reacción alérgica grave a los alimentos o a las condiciones ambientales. No queremos que tanta gente se vea privada de la vacuna", explicó.
FUENTE: Con información de AFP