MIAMI.- Con el atractivo de ser espectador y por ello tal vez más ecuánime, el rotativo The Washington Post reflexiona sobre la campaña senatorial en la Florida y analiza las tácticas dirigidas al votante latino, en especial aquello de ‘hablar español’ para conquistar votos
El importante periódico de la capital estadounidense plantea su análisis bajo el título Republican Rick Scott sends a bilingual message in Florida race: He’s not Trump, o “el republicano Rick Scott proyecta un mensaje bilingüe en la contienda de la Florida: Él no es Trump”.
“Mi práctica en español todos los días es muy importante para mí,” recuerda el Post, acerca de una intervención que tuvo el gobernador Rick Scott ante un grupo de exiliados cubanos en Casa Cuba, en Tampa. Una escena que se repite cuando el también candidato republicano al Senado habla a los puertorriqueños en Orlando o los cubanos en Miami.
De hecho, el análisis compara cómo esta “práctica del español” del gobernador Scott dista del planteamiento del entonces candidato a la presidencia Donald Trump en 2016, cuando mencionaba “éste es un país donde hablamos inglés, no español”.
Corriente antiinmigrante
El Post recuerda cómo en aquel momento la corriente antiinmigrante fue “exacerbada con ataques que reformulaban a aquellos sin papeles como una amenaza existencial que trae terrorismo y crimen, abogando por reducciones en el flujo legal de inmigración y advirtiendo que los nacidos en el extranjero están ‘cambiando la cultura’ para peor”.
No obstante, Trump no se ha opuesto a republicanos como Scott, “que libran apretadas contiendas electorales en sus territorios y tratan cuidadosamente de distanciarse del discurso de Trump para alcanzar el voto latino”.
Hace apenas unos días, el Presidente abogó en Tampa por la victoria de Scott y dijo “tenemos que lograr que Scott gane”, lo que constituye un claro apoyo al gobernador floridano, a pesar de cualquier ‘diferencia’ que podría existir entre ellos.
En efecto, la contienda senatorial en la Florida, entre el gobernador Scott y el actual senador demócrata Bill Nelson, figura entre las más importantes del país porque, además de significar un asiento para republicanos o demócratas, denota, junto a elecciones similares en Arizona y Nevada, que uno de cada cinco electores son hispanos.
Y por ello, además del uso de español, la campaña de Scott está dispuesta a “alejarse aún más del discurso del Presidente”, mencionó el importante periódico de Washington DC.
Por ejemplo, indicó el Post, los volantes impresos por el Partido Republicano en la zona de Orlando plantean que “la reforma migratoria “es uno de los puntos principales” de los republicanos, lo que significa que el GOP de la base, y no precisamente el que lleva las riendas en la Casa Blanca, apoyaría legalizar el estatus de un número no determinado de inmigrantes indocumentados.
De cualquier manera, el senador Nelson no parece sumarse a la táctica de pronunciar unas palabras en español. “Los electores hispanos saben de mi trayectoria", señaló a DIARIO LAS AMÉRICAS el legislador demócrata durante una reciente entrevista.
Encuesta
Hace apenas una semana, una reveladora encuesta denotó una ligera ventaja de Nelson sobre Scott, al mismo tiempo que indicó que la creación de empleos, la política de inmigración y la reconstrucción de Puerto Rico, tras el devastador huracán María, son las prioridades del electorado.
De esta manera, el grupo independiente Hispanic Federation contactó 400 electores hispanos, 39% en Miami, 18% en el este de la Florida, 18% en el oeste, 16% en el centro y 8% en el norte del estado.
El informe reveló que Nelson obtendría entre los encuestados el 44% de los votos, mientras Scott alcanzaba el 41%, entretanto el 15% continuaba indeciso.