El descalabro de la izquierda en Estados Unidos, durante el gobierno de Joe Biden y tras el regreso del presidente Donald J Trump, llegó también a Hollywood, un nido gestor del “progresismo”.
La venta de la legendaria firma estadounidense de cine y televisión Warner Bros. Discovery a Paramount Skydance significó una inesperada derrota para Netflix
El descalabro de la izquierda en Estados Unidos, durante el gobierno de Joe Biden y tras el regreso del presidente Donald J Trump, llegó también a Hollywood, un nido gestor del “progresismo”.
Después de meses de puja financiera, Netflix, entre cuyos accionistas principales se encuentra el expresidente Barack Hussein Obama, no pudo evitar que Warner Bros Discovery (WBD) fuese adquirida por Paramount Skydance.
Netflix lo apostó todo e hizo hasta lo imposible para quedarse con la legendaria firma estadounidense de cine, televisión y entretenimiento, más allá del interés económico y el crecimiento de la plataforma.
Luego de varias semanas de puja y cabildeo a todos los niveles, la compañía de streaming, Netflix, simplificó su oferta con el objetivo de dar la estocada final y convencer a Warner Bross de venderle sus derechos, acciones de mercado, estudios de cine y televisión y otros segmentos de entretenimiento por el mismo monto que había ofrecido con anterioridad, pero esta vez totalmente en efectivo.
A partir de aquí, medios de prensa de izquierda como las cadenas televisivas CNN y CBC, implicadas en la compraventa, se encargaron de hacer la propaganda a Netflix. ¿Pero qué tanto interés movía a la empresa de streaming y a estas cadenas?
En primer lugar, y con la adquisición, se disparaba su poder financiero convirtiéndola en la mayor compañía de “streaming” y entretenimiento del mundo, además de relevantes medios de prensa. Sin embargo, para algunos accionistas como Obama, el móvil político iba a la par del económico.
De hecho, la primera oferta de Paramount fue rechazada casi al momento por WBD, el gigante del entretenimiento y las noticias.
"El acuerdo revisado simplifica la estructura de la transacción, brinda una mayor certeza a los accionistas de WBD en cuanto a su valor y acelera el proceso para una votación de los accionistas", indicó Netflix en su anuncio de oferta final.
La operación "sigue valorada en 27,75 dólares por acción de WBD, sin cambios respecto de la estructura de la transacción anterior", agregó.
Pero el grupo propuso pagarla íntegramente en efectivo, cuando su oferta inicial incluía una parte en acciones (16%).
Netflix lanzó a principios de diciembre de 2025 una oferta de compra por la firma de cine Warner Bros y la totalidad de HBO (canales y plataforma de streaming HBO Max) por 82.700 millones de dólares incluida la deuda y (72.000 millones de dólares sin la deuda).
La operación se llevaría a cabo tras la escisión entre ese subgrupo y una cartera de canales, entre ellos CNN, CBS y Discovery, mientras que “el cierre de la operación” (como ya se anunciaba) estaba sujeto a la separación de Discovery Global, así como a la recepción de las normas regulatorias necesarias, la aprobación de los accionistas de WBD y otras condiciones finales.
De este modo, las empresas consideraron que los accionistas de WBD también recibirían el valor adicional de las acciones de Discovery Global, tras su separación de WBD.
Netflix señaló en ese momento que su sólida generación de flujo de caja respaldaba la estructura revisada de la transacción íntegramente en efectivo, a la vez que preservaba un balance general saneado y la flexibilidad para capitalizar futuras prioridades estratégicas.
Los directivos de la empresa añadieron que la compra se financiaría mediante una combinación de efectivo disponible, líneas de crédito disponibles y fondos comprometidos.
Cuando todo parecía un negocio casi redondo y consumado, llegó la propuesta de Paramount Skydance, que planteó comprar la totalidad de WBD, incluido su portafolio de canales de televisión, por 108.400 millones de dólares (casi 26.000 millones de dólares de diferencia)… Sin embargo, la parcialidad era evidente: WBD rechazó esta contraoferta.
Un nuevo plan de compra mejorado volvió a ser rechazado el 7 de enero.
El acuerdo revisado de pago en efectivo fue aprobado por unanimidad por los consejos de administración de Netflix y WBD, lo que presagiaba que las posibilidades de Paramount para la adquisición se reducían a menos de un 20%.
Incluso, las declaraciones de los altos ejecutivos de ambas compañías presagiaban ya de antemano un potencial cierre de compraventa entre Netflix y Warner Bros.
"El acuerdo revisado de hoy nos acerca aún más a la fusión de dos de las compañías de narrativa más importantes del mundo", declaró David Zaslav, presidente y consejero delegado de Warner Bros. Discovery.
En respuesta y a modo de defensa, Paramount Skydance acudió a la justicia estadounidense para exigir que WBD divulgara a sus accionistas la información relativa a su compra, al considerar que su consejo de administración mantenía una comunicación sesgada a favor de Netflix.
Bajo la lupa de los reguladores federales, los miembros del consejo de administración tuvieron que dejar a un lado la manipulación en la compraventa y permitir el acceso completo de información a todos sus accionistas y no de una parte de ella como había ocurrido hasta ese momento. Fue entonces cuando la competencia se emparejó y finalmente llegó la noticia que muchos en Hollywood, en Washington y en la prensa liberal no querían escuchar.
Warner Bros. Discovery informó que sus accionistas aprobaron su venta a Paramount Skydance. De esta forma, dieron [luz verde] a una oferta que valora a la empresa combinada en 110.000 millones de dólares.
La entidad fusionada incluye las cadenas de noticias CNN y CBS junto a HBO y Nickelodeon, así como algunas de las franquicias más valiosas de Hollywood: Harry Potter, Game of Thrones, el Universo DC, Misión imposible y Bob Esponja.
El acuerdo puso el punto final a una larga saga de adquisición que incluyó la reñida puja con Netflix.
"La aprobación de los accionistas recibida hoy constituye otro hito fundamental en el camino hacia la culminación de esta histórica transacción, la cual generará un valor excepcional para nuestros accionistas", dijo en un comunicado David Zaslav, director ejecutivo de WBD.
"Continuaremos colaborando con Paramount para completar los pasos restantes de este proceso, que dará lugar a una empresa líder de medios y entretenimiento de próxima generación".
Según los términos del acuerdo, Paramount abonará 31,00 dólares por acción en efectivo por la totalidad de las acciones en circulación de Warner Bros.
Ello implica una valoración de capital de 81.000 millones de dólares, cifra que asciende a 110.000 millones si se incluye la deuda que Paramount asumirá.
¿Pero dónde radicaba el asunto político, además de las cadenas mediáticas?
Con esta histórica operación, la familia Ellison pasa a controlar una constelación de empresas mediáticas de alcance global.
Se espera que David Ellison, director de Paramount, ejecute vastos recortes de gastos con el fin de aligerar la carga financiera de la nueva empresa.
Y es aquí donde se desenrolla el entramado de intereses de la izquierda y en especial del expresidente Obama y la élite demócrata.
¿Quién es el padre de David Ellison?: Larry Ellison, el propietario de Oracle y uno de los hombres más ricos del mundo y antiguo aliado del presidente Donald J. Trump. Y acerca de esto se movió todo el tiempo la puja de Netflix y su agenda “progresista” o “Woke”
Larry financió en gran medida la adquisición y ofreció una garantía financiera que terminó por convencer al consejo de administración y a los accionistas de Warner Bros, quienes al final de la jornada se decantaron por el bolsillo y desestimaron el “lobby político” y la presión de la élite izquierdista.
Y como era de esperar, actores y figuras de Hollywood como Jane Fonda, Joaquin Phoenix y Bryan Cranston, así como los directores J.J. Abrams y Denis Villeneuve, se sumaron a otros cientos de artistas opuestos esta fusión.
A pesar de que la operación aún debe superar obstáculos regulatorios en Estados Unidos y en Europa, una de las conclusiones de relevancia radica en que otra contundente derrota se agrega al bando demócrata, a escasos seis meses de los comicios legislativos este año.
Desde la frustración de no poder impedir que Trump se postulara como candidato presidencial hasta su aplastante victoria electoral en noviembre 2024 e históricos reveses propinados por la Corte Suprema de Estados Unidos y en el Congreso en Washington, la bancada demócrata y su agenda progresista han acentuado el fracaso de un Partido que ha escogido el desaconsejable rumbo del radicalismo y se hunde cada vez más en él.
FUENTE: Con información de AFP, CBS, EFE, CNN, Bloomberg News y The Wall Street Journal.