De esfuerzo y trabajo duro se forjó el capital de la familia Mezerhane en Venezuela, cuyos orígenes se remontan a los primeros años del siglo XX, cuando los ancestros libaneses que emigraron a la nación sudamericana tuvieron como primera fuente de ingresos una pequeña tienda para la venta de leña almacenada.
Para Nelson J. Mezerhane G., editor de DIARIO LAS AMÉRICAS, estar al frente de un negocio significa tener la responsabilidad de dar continuidad a esa tradición de abrir caminos, generar empleos y crear riquezas.
“Lo hicimos en nuestro país y continuamos aquí”, aseguró el presidente del grupo empresarial que lleva su nombre, en el que le acompañan sus hijos Mashud y Nelson Rafael.
“Llevar un negocio es una forma de vida, es ir creando un camino. Te llena, tienes la oportunidad de ver cómo la gente que te rodea, crece contigo”, afirmó el mayor de los hermanos, a quien nombraron como su abuelo: Mashud.
Para Nelson Rafael, “tener un negocio es como escribir un libro. Inicias algo, puedes dejar un legado para los que vienen, y con los que trabajas, vas haciendo un equipo que se convierte en una familia, adquieres un compromiso que va más allá de la propia actividad económica”.
Ambos reconocen que los éxitos empresariales de su padre cuentan con el respaldo de su madre y sus hermanas, a quienes definen como “los pilares de la familia”, que ha crecido con nuevas generaciones.

Y esa extensión de la vida privada que representa para los Mezerhane el trabajo la traen en la sangre, como otros componentes genéticos, al igual que la perseverancia. “Porque a veces no triunfa el más inteligente, sino el que no decae en sus propósitos y lucha hasta alcanzarlos”, afirmó Mezerhane.
“Así lo aprendí de mi padre. Como también no dar la espalda a los problemas. Él nunca le sacó los muebles a la calle a una persona, ni embargó la casa de ninguna familia, así nos hemos mantenido”, amplió.
“Él era implacable manejando sus negocios, muy estricto, pero de igual forma generoso”, recordó.
“Mi padre es un hombre estricto, duro, peleamos a diario, pero por cosas constructivas y cada noche antes de irnos a dormir, aclaramos todo, eso lo agradezco”, aseguró Mashud.
“Todo lo hemos aprendido de él y una cosa en particular, defender la razón cuando sabes que la tienes”, subrayó.
“Por ejemplo, en 2006, cuando el Gobierno chavista lo detuvo, nos ofrecieron negociaciones y cuando se lo contamos, estando en la cárcel nos dijo: ‘prefiero quedarme 30 años aquí, que negociar con esta gente’. Tener firmeza de mantener los principios y no caer en la tentación, eso nos lo ha enseñado nuestro padre”, relató Mashud.
Para Nelson Rafael, “crecer al lado de alguien a quien puedes admirar, que por encima de sus ocupaciones encuentra tiempo para estar ahí y enseñarte, más que carácter fuerte, representa un liderazgo, porque con él las cosas nunca se hacen de manera dictatorial, sino con razonamientos, explicaciones y discusiones que conducen a algo. Sobre todo, nos ha enseñado a mantenernos en los negocios pero dentro de principios éticos y eso ya nos está dando frutos”.

Para ambos, compartir el día a día con su padre, “representa una enseñanza superior a cualquier estudio”.
Sobre la experiencia del exilio, la familia Mezerhane admite que le ha tocado reorganizarse, porque si bien sus inversiones en EEUU comenzaron décadas antes de que se instaurara el Gobierno dictatorial en Venezuela, lo que concibieron en un inicio como una opción para los negocios terminó siendo algo definitivo.
“A partir de que nos establecimos aquí, comenzamos a hacer lo necesario, sin echarnos para atrás. Como en todas las profesiones, uno siempre va montado sobre una autopista de desarrollo, en la que sólo tienes dos opciones, o avanzas o te sales del camino, pero no puedes parar”, advirtió Mezerhane.
Por eso, adquirir el segundo periódico en español más antiguo de EEUU a finales de 2012, en el preciso momento en que la dinámica de los medios de comunicación comenzó a experimentar una verdadera revolución, representó para el empresario un nuevo reto.
“Con DIARIO LAS AMÉRICAS nosotros estamos también haciendo algo para nuestra tierra, apuntó. A través de estas páginas denunciamos la dictadura criminal de esos señores que tienen secuestrado al país y a todos los medios de comunicación en Venezuela”, recalcó Mezerhane.
“El nombre de este periódico es el mejor que podía tener para lo que estamos haciendo. El día que Venezuela recupere la democracia, DIARIO LAS AMÉRICAS tendrá su lugar en esa victoria, pues ha tomado parte en la lucha, como igual lo ha hecho por Cuba y otros países de la región. Es un medio con una moral muy alta que se ha abierto un espacio”, señaló.
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