LONDRES. - El Reino Unido autorizó a Estados Unidos a utilizar bases británicas para atacar instalaciones iraníes en el estrecho de Ormuz, como parte de sus "operaciones defensivas" contra Irán, indicó Downing Street el viernes.
Reino Unido confirma uso de sus bases para "operaciones defensivas" de EEUU en el estrecho de Ormuz
El acuerdo del Reino Unido permite a EEUU operaciones para neutralizar los sitios y las capacidades de misiles empleados para atacar barcos
De acuerdo con un portavoz del primer ministro, Keir Starmer, varios ministros se reunieron el viernes y "confirmaron que el acuerdo que autoriza a Estados Unidos a utilizar bases británicas en el marco de la defensa colectiva legítima de la región incluye operaciones defensivas estadounidenses destinadas a neutralizar los sitios y las capacidades de misiles utilizados para atacar barcos en el estrecho de Ormuz".
Desde el inicio de la guerra el 28 de febrero, Londres autorizó a Estados Unidos a usar dos bases británicas para llevar a cabo "operaciones defensivas" contra Irán, y envió medios aéreos para apoyar a sus aliados en la región frente a los ataques de drones iraníes.
Londres anunció que "está colaborando estrechamente con socios internacionales para desarrollar un plan viable que salvaguarde el transporte marítimo internacional" en el estrecho, clave para la economía mundial, dado que por él pasaba, antes de la ofensiva, alrededor del 25% del comercio del petróleo por vía marítima.
Ataques "imprudentes" de Irán
El Gobierno de Starmer condena la "ampliación de los objetivos" de Teherán al incluir el transporte marítimo. "Los ataques imprudentes de Irán, incluidos los dirigidos contra buques (...) británicos y contra buques de nuestros aliados cercanos y socios del Golfo, corren el riesgo de sumir aún más a la región en una crisis y de agravar el impacto económico que se está sintiendo en Reino Unido y en todo el mundo", señaló el comunicado.
También defienden "la necesidad de una desescalada urgente y una pronta resolución de la guerra", que supera ya los 20 días, desde que Israel y Estados Unidos mataran al líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, y otros altos cargos en un bombardeo sobre Teherán.
La reacción de Irán no se ha hecho esperar y su ministro de Exteriores, Abbas Araqchi, acusó al líder del Ejecutivo británico de poner "en peligro la vida" de su propio pueblo al autorizar el empleo de sus bases por parte de Washington en el marco de la guerra en Oriente Próximo.
"La gran mayoría de los británicos no quiere verse envuelto en la guerra que Israel y Estados Unidos han decidido librar contra Irán. Al ignorar a su propio pueblo, el señor Starmer está poniendo en peligro la vida de los británicos al permitir que las bases de Reino Unido se utilicen para la agresión contra Irán", dijo Araqchi , en un breve mensaje en redes sociales.
Prometió que "Irán ejercerá su derecho a la legítima defensa".
Las autoridades iraníes confirmaron en su último balance más de 1.200 muertos por la ofensiva de Israel y Estados Unidos, si bien la organización no gubernamental Human Rights Activists in Irán, con sede en Estados Unidos, elevó el domingo a más de 3.000 los fallecidos, en su mayoría civiles.
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FUENTE: Con información de AFP/Europa Press
