Cuando una empresa tiene que decidir a quién contratar y a quien promover, sus destrezas y su historial de trabajo son solamente una parte de la ecuación. n n Como ya está más que comprobado, la actitud y los rasgos de personalidad juegan un papel determinante en los resultados que esa persona tendrá en su posición. n n La evidencia indica claramente que la personalidad predice el resultado que una persona tendrá en su trabajo mejor que la propia entrevista de trabajo o su coeficiente de inteligencia. Por lo tanto, la personalidad debe de ser un factor esencial en escoger el candidato correcto. n n La personalidad te va motivando y guiando hacia aquellos trabajos donde tus fortalezas mejor se pueden utilizar aunque millones de personas están en trabajos que detestan, que solo están por la plata que están ganando o por la necesidad de llevar comida a sus casas. n n Esto en sí es muy lamentable ya que tener que pasar la tercera parte de tu vida realizando una actividad de trabajo la cual no te gusta, es algo deprimente e inclusive nocivo a la salud. n n Cuando tú encuentras a alguien que de verdad le gusta lo que está haciendo y le hablas de retiro, posiblemente te dice que ni lo está pensando, algunos, yo incluido, te dicen que van a trabajar hasta el día que se mueran. n n Cuando los gerentes tienen que llenar posiciones de nivel básico, frecuentemente buscan características básicas como dependibilidad y habilidad organizativa para estar seguros que el candidato puede realizar el trabajo. Pero cuando hay que promover a un empleado, la personalidad si se convierte en un factor de suma importancia. En esa situación hay que considerar factores como carisma, habilidad de enfoque y la habilidad de motivar a otros. n n Los cinco factores de personalidad que más le pueden ayudar a recibir una promoción son: n n 1. La persona orientada a personas. En ingles le dicen u201cthe people person u201d. Clientes, colegas y jefes quieren a este tipo de persona. Tienen una personalidad agradable, se llevan con otros y es un placer estar a su alrededor. Estas cualidades lo ayudan a ser un buen supervisor o leader de un equipo. n n 2. El delegador. Cuando se le asignan proyectos a empleados de primer nivel, siempre sobresale uno que asume la posición de líder. Esta persona sabe cómo dar feedback constructivo y delegar tareas basado en la fortaleza de cada miembro del equipo. n n 3. El adaptador. Este empleado aprende muy rápido y tiene la habilidad de ajustarse a tipo de tarea o ambiente. Su inteligencia e intuición los ayuda a mejor hacer el trabajo. n n 4. El decidido. Esa persona es decisiva y auto confiado en sus decisiones y por lo tanto puede asumir posiciones de liderazgo. La habilidad de decidir hacía donde ir rápida y efectivamente es esencial para posiciones estratégicas. n n 5. La persona ética. No importa el rol del empleado, sus acciones van a ser guiadas por un sentido de ética e integridad. Este tipo de persona no compromete su moral y no toma ventaja de otros para logar su propio beneficio.