En el mundo sigue el incremento de la desidia política. Esta negligencia transmutó a la razón de Estado, que ha convertido su modo de operar en una desfachatez política. Tan bajo han caído en los valores humanos estos políticos que incluso en la España democrática, en recientes declaraciones públicas, han dicho que el rey de España no viene a Cuba hacer política sino a ser neutral.

Realmente, esas palabras fueron de Juan Fernández Trigo, embajador del Reino de España en La Habana, Cuba, a la agencia de prensa española EFE y dijo: “Nuestra idea no es venir a hacer política, porque el rey no hace política en España. El rey trata de actuar siempre de una forma neutral”.

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En realidad, el rey Felipe VI de España no puede hacer política en su país; porque es una democracia monárquica, o sea una monarquía constitucional, donde la figura del rey es simbólica por constitución, pues debe ser neutral por representar a todos sus compatriotas en el Estado Español. Pero en España el Rey se reúne con los líderes de los partidos políticos e incluso con los que resulten oposición después de las elecciones libres y democráticas.

El rey Felipe visitará a Cuba en la condición de jefe de Estado, pues todos los protocolos a desarrollarse son resultado de un viaje de Estado. El estado es la representación máxima de la política y todos los temas a tratar están en relación con los intereses de los dos Estados, el Reino de España y la falsa República de Cuba.

Por supuesto, el rey Felipe VI debe saber que la República de Cuba fue destruida en 1959, con la toma del poder del régimen de Castro y la suspensión de facto de la democrática y escogida en elecciones libres y por la propia voluntad del pueblo cubano, la Constitución de 1940.

La visita de Estado del rey de España a Cuba, la cual es tiranía totalitaria comunista que usurpó el poder estatal y subyuga a al pueblo cubano, pues le cercenó su libertad y su soberanía nacional. Un Estado libre, democrático y soberano nace de la libertad individual. Por lo que los cubanos somos una nación esclava; aunque muchos de sus hijos están de pie heroicamente sobre el yugo para hacer resplandecer la estrella que ilumina libertad.

El embajador español Fernández Trigo quiere que el rey Felipe VI tenga una recepción con la sociedad civil cubana, exceptuando la oposición prodemocrática, al buen estilo retórico de la dirigencia de China comunista, que todo aquel que se reúna con disidentes a su régimen o apoye los reclamos justos de los hongkoneses de “un país dos sistema”, son vetados o amenazados de romper los contratos de negocios, como hizo con la estadounidense Asociación Nacional de Baloncesto (NBA, en inglés).

El régimen de Castro Díaz-Canel no solo es una tiranía totalitaria sino un estado delictivo que viola sistemática y flagrante los derechos humanos y las libertades fundamentales del pueblo cubano, en franca arbitrariedad de los postulados de la Declaración Universal de Derechos Humanos de Naciones Unidad.

Rey de España y su embajador en La Habana, no se puede ser neutral a principios y valores humanos básicos universales, pues representan el fundamento de la humanidad, de cada persona como individuo humano, pues estos valores no son políticos sino morales. Sus ascendentes del Imperio Español tomaron mediadas justas de abolir la esclavitud en la Cuba española, 1880-1886, e incluso se hizo la provincia autónoma de Cuba, 1897, y una constitución democrática. Sin embargo en la Cuba de hoy por constitución, no únicamente el pueblo cubano vive en la moderna esclavitud, sino aquellos, cerca 200 000 ciudadanos españoles, súbdito de su reino, que residente en la Cuba comunista.

Los cubanos podemos ser compresibles a su deseo de resaltar la obediencia de un grupo de soldado en la guerra, que se expusieron a la muerte por lograr salvar el imperio. Les comentó sobre el capitán Pascual Cervera en la Guerra Hispano Americana, de 1898. Muchos no nos oponemos a su interés histórico de estado de dejar una tarja conmemorativa a tal actitud militar; pues tenemos bien definida esas acciones de las fuerzas americanas y cubanas por mar y tierra en Santiago de Cuba que conllevó a su triunfo e independencia del territorio cubano y posteriormente, en 1902, se fundó la República de Cuba.

El deseo de los verdaderos cubanos, es una ceremonia de honor a las víctimas cubanas de los campos de concentración impulsado por el Capitán General Valeriano Weyler, quien está muy distante en honor, respecto y patriotismo del general Arsenio Martínez Campos, y se reconozca la reconcentración de Weyler como un acto inhumano de crimen de lesa humanidad.

El rey Felipe VI es un símbolo de libertad y democracia del moderno estado español. La justicia, igualdad, democracia y libertad son sustentos constitucionales de los españoles. Nos gustaría que su visita fuera cuando el pueblo cubano recuperara sus instituciones de democracia y libertad.

No obstante se dice que el actual Gobierno español le ha impuesto esta visita al rey, condeno tal situación. Como nunca jamás, ahora su discurso no puede ser incongruente con su vivencia democrática y de respecto a la dignidad humana, pues con esas virtudes no se puede ser indiferente ante el sufrimiento del pueblo cubano que pervive bajo el yugo de una tiranía totalitaria.

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