@camila_mendoza

Desde que representó el papel de un bailarín “ambientoso”, que maniobraba a las mujeres en la telenovela cubana Oh La Habana, Sandy Marquetti causó furor entre las jovencitas de su país y rápidamente su escalada de popularidad comenzó a subir.

“Cuidado con ese tipo”, le habrá dicho más de alguna madre a su hija. Y la hija -como tantas madres también- habrá hecho oídos sordos.

Y, claro, es verdad. La belleza genera un valor agregado para obtener “éxito”, y Sandy la posee; pero lo cierto es que para echar a andar una carrera que despegue sin retorno: el trabajo, la perseverancia y la disciplina son las cualidades fundamentales que debe poseer una persona. Y el actor también lo sabe.

Es por eso que después de trabajar en más de diez películas, entre las que figuran Bailando chachachá, Fábula, El premio flaco y Juan de los muertos, Sandy decidió salir de Cuba en 2012 para probar suerte en Colombia, realizando algunas series, hasta que arribó a Miami: 

“Este es un nuevo comienzo y para nadie partir desde cero es fácil. Pero tengo mi horizonte fijo y no me voy a detener. Mi meta a largo plazo es llegar a Hollywood y hasta ahí no voy a parar”.

Así de claro está Sandy, el joven actor que, a pesar de llevar cuatro años fuera de la isla, ya había recorrido buena parte de mundo como animador y bailarín de las populares fiestas que ron Habana Club realiza cada año en los cinco continentes.

Pero todo eso queda atrás cuando se comienza de cero. Y usted ya conoce la historia, y si no la conoce, apuesto a que puede adivinarla. Sandy tuvo que comenzar en Miami lavando carros, siendo mesero y por supuesto, dejar atrás los viajes y una prometedora carrera en la pantalla grande. Un cambio radical de vida por una apuesta que, sin duda, ya comienza a rendir frutos en la carrera del actor.

“Llevo poco tiempo en Miami y ya he realizado algunas cosas importantes. Trabajé en América TeVe. Esa oportunidad se la agradezco a Carlos Otero, quien me puso el contacto para poder presentarme en TN3. También fui parte del show Arrebatados en este mismo canal, y posteriormente participé en El Arañazo junto  Omar Moynelo (Mega TV). Hasta que Telemundo me escogió para ser parte del elenco de la telenovela Bajo el mismo cielo, que recientemente terminé de grabar”.

¿En difícil para los cubanos llegar a las grandes cadenas hispanas? -le pregunto.

“Es difícil por nuestro acento. Aunque practicamos el acento neutral, siempre se percibe que somos cubanos y eso hay mucha gente a la que no le gusta. Quizás sea un poco de miedo… No sé a ciencia cierta si existe un rechazo como tal, pero la realidad es que hay una buena cantidad de actores cubanos muy bien preparados y que, con muy pocos recursos, somos capaces de hacer maravillas. Lo hemos demostrado. Si en Cuba podemos hacer cine y trabajos de gran calidad con 3 pesos, imagínate lo que haríamos con un presupuesto más grande”.

Graduado de la Escuela Nacional de Arte, Sandy comenzó a actuar en películas en el año 2003 y desde entonces no ha parado de trabajar. Telenovelas, comerciales y animación han sido algunas de las facetas que ha explotado y que hoy busca replicar en las grandes ligas.

¿Cuál es la mayor lección que te deja hasta ahora tu paso por Miami? –le pregunto antes de despedirme.

“Que uno no puede darse por vencido. Ya estamos aquí y hay que luchar. He aprendido que la amistad vale mucho. Así que cuando encuentres una persona buena de verdad ¡cuídala! Y sobre todo, no le regales tu luz a nadie”, me aconseja.

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