Este jueves tuvimos en Miami a la gran diseñadora venezolana Carolina Herrera, una de las mujeres más elegantes del mundo y, según la revista People, una de las 100 latinas más influyentes. Además de haber vestido a varias Primeras Damas norteamericanas (Jackie Onassis, Laura Bush, Michelle Obama y Melania Trump), es la creadora de uno de los mayores emporios de moda y su marca es, actualmente, la filial estadounidense de la marca española Puig. Carolina es madre de cuatro maravillosas hijas y está casada desde 1968 con Reinaldo Herrera Guevara, hijo del aristócrata, coleccionista y azucarero venezolano Reinaldo Herrera Uslar, de quien heredó el título nobiliario español de quinto marqués de Torre Casa. Reinaldo es en la actualidad editor de proyectos especiales de la revista Vanity Fair.

Lejos de venir como protagonista de alguno de los grandes eventos de moda de nuestra ciudad, Carolina cambió esta vez los hilos y las agujas por los niños pobres y con problemas hepáticos de Latinoamérica, y nos presentó una causa que guarda muy hondo en su corazón - la Fundación Fundahígado América-, acompañada por el cirujano venezolano (graduado de la Universidad Illinois Chicago) especialista en trasplantes de hígado Dr. Pedro Rivas Vetencourt, y por el médico japonés Dr. Tomoaki Kato, Director de Trasplantes Abdominales del Presbyterian Hospital y del Columbia Medical Center neoyorquinos. Más conocidos como los “ángeles del trasplante” en Venezuela, donde lanzaron la fundación inicialmente, su pasión, generosidad y labor han logrado salvar a cientos de niños condenados a morir sin un trasplante.

En otoño del 2004, el Dr. Kato (graduado de la Universidad de Osaka en Japón, hizo su residencia médica en el Jackson y vivió aquí en Miami 12 años hasta trasladarse en el 2008 a Nueva York), en aquel entonces el director de trasplantes gastrointestinales y de hígado de la Universidad de Miami, recibió una llamada de Caracas pidiéndole ayuda para una niña (hija de un primo de Carolina Herrera) que necesitaba urgente un trasplante de hígado. En Venezuela no existía ningún programa de este tipo, cuando en los Estados Unidos sí, y con él se salvaban cientos de niños todos los años. Fue entonces cuando el Dr. Kato conoció al Dr. Rivas Vetencourt, especialista en trasplantes de hígado en la Policlínica Metropolitana de Caracas. Juntos no sólo salvaron la vida de la pequeña, sino que, con el apoyo incondicional de Carolina Herrera, crearon Fundahígado con la meta de recaudar fondos para los trasplantes de hígado y tratamiento pediátricos de niños sin recursos de Venezuela. Tras lograr salvar innumerables vidas, y dada la precaria situación de Venezuela, en el 2011 lanzaron Fundahígado América con idea de entrenar médicos locales que puedan hacer los trasplantes y tratar después a niños sin recursos en Latinoamérica y el Caribe. En la actualidad, la Fundación ya opera en Venezuela, Costa Rica, Perú y República Dominicana.

Fundahígado América tuvo su primer evento recaudatorio en el 2015 en el Chelsea Art Tower neoyorquino, con la asistencia de los tres fundadores y de la crema y nata de la sociedad hispana de la Gran Manzana (Reinaldo Herrera, por supuesto; María Eugenia Maury y su marido, Bill Haseltine; Emilia y Pepe Fanjul, los diseñadores Ángel Sánchez y Agatha Ruiz de la Prada, etc.). El del pasado jueves fue el primero que se celebra en Miami, ciudad clave por la cantidad de venezolanos y de latinos que viven aquí. Tuvo lugar en un lugar tan precioso como el PAMM, pero no les cuento más porque en los próximos días les traigo fotos y detalles.

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