Lágrimas de oro; camino hacia los derechos humanos
El cuadro titulado Golden Tears es una metáfora basada en el artículo 18 de la Declaración de los Derechos Humanos.
Jeremy Mikolajczak, José A. Vicente, Horacio Silva, Devorah Sasha e Elizabeth Sánchez Vegas.
El artista valenciano Horacio Silva donó al International Solidarity for Human Rights (ISHR) un cuadro en acrílico representativo del Articulo 18 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos:"Tengo derecho a la libertad de religión y pensamiento".
Esta obra forma parte de la Ruta de los Derechos Humanos, proyecto que se hace en alianza con el Miami Dade College.
La inauguración de la obra se llevó a cabo en el Wolfson Campus del College y contó con la presencia del maestro Silva, así como la del presidente del campus, estudiantes y amigos. n
El color dominante en el cuadro es el azul, que representa profundidad, lealtad, confianza, sabiduría, inteligencia, fe, verdad y eternidad. Las lágrimas doradas pretenden simbolizar dos conceptos al mismo tiempo: la tristeza de aquellos que están privados todavía de libertad de religión y, a su vez, la esperanza, al ser estas lágrimas doradas.
El artista nos cuenta: u201cMi idea es que, a través de esta imagen, esa tristeza se convierta en esperanza. La esperanza hacia un mundo más justo, en donde la libertad de creencias y religión sea una realidad universal", un concepto que logra a través del color y figuras.
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