Si por algo se ha destacado este fin de semana largo de Thanksgiving que acabamos de disfrutar ha sido, sin lugar a dudas, por el maravilloso despliegue de amor, espíritu comunitario, filantrópico y de responsabilidad social que se ha desplegado por toda nuestra ciudad, mostrando una preciosa cara de Miami y de su gente que rara vez se reconoce.

Esta iniciativa ha estado encabezada por Emilio y Gloria Estefan, los auténticos “reyes de Miami”, quienes llevan ya diez años celebrando Thanksgiving con “sus amigos y familia” –dice mucho de ellos la forma en que hablan de todos los necesitados a los que alimentan y con quienes comparten este día tan de familia y tan especial. Los sienten, genuinamente, como familia, ¡y se les nota!-.

El Feed a Friend (Alimenta a un amigo), como titulan el evento anual (que hasta ahora habían celebrado en el Bongo’s Cuban Café), ha sido este año en Estefan Kitchen, el espectacular restaurante que Emilio abrió el pasado mes de abril en la linda Jungle Plaza del Miami Design District, donde organiza cada viernes de temporada sus conciertos gratis al aire. Otra de sus genialidades, ya que ha logrado poner de moda al Design District e inundar sus antes semi vacías calles y locales de asiduos.

En vez de quedarse en casa el jueves festivo preparándose para festejar con sus hijos y familia, Emilio y Gloria salieron temprano hacia el restaurante para supervisar el menú que servirían al mediodía: el típico pavo con todos sus acompañamientos tradicionales para seguir la tradición norteamericana, claro, PERO… ¡con su toque cubano, por supuesto! Porque allí no faltaron la yuca con mojo, los frijoles negros con arroz, los plátanos maduros, etc., preparado por la magistral “cocina Estefan”. Ellos mismos disfrutaron de lo lindo sirviendo a sus “amigos” y comiendo con ellos. Gloria, feliz de pensar que quienes están solos, no tiene familia o carecen de medios para costear el festín de Thanksgiving, estaban disfrutando de lo lindo y sintiendo que no estaban solos. Emilio, por su lado, no cabía en sí de alegría viendo la cantidad de gente (más que ningún otro año) a la que pudieron hacer felices y sentir que le importan a alguien, y asombrándose además la gran asistencia de boricuas que, huyendo del desastre dejado en su linda isla por Irma, están medio “exilados” aquí en Miami y pudieron realmente dar gracias y disfrutar de un ambiente verdaderamente de familia y de una súper deliciosa comida.

En la otra punta de la ciudad, y tan sólo dos días antes, la Ocean Drive Association y los negocios y residentes de South Beach ofrecieron también una mega fiesta callejera a la que invitaron a todos los residentes a disfrutar de comida y bebida gratis para agradecer, no sólo la salud y la vida, sino su apoyo a la hora de lograr derogar la ley de cierre a las 2 am, a diario, de los establecimientos de Ocean Drive. Mango’s Tropical Café, The Clevelander, Ocean’s Ten, Caffe Milani, Il Bolognese y Pelican Cafe se unieron a la celebración y sirvieron lo mejor de sus menús. Además, los asistentes pudieron ver la actuación en vivo del grupo de rock Fienberg Fisher y particpar en una subasta silente y en una rifa a beneficio de Fienberg-Fisher K-8 PTA, una maravillosa escuela del área, edificada en la década de 1920, que asiste a niños de 100 países diferentes con programas como el grupo de rock que actuó ese día, clases de guitarra, coro, bellas artes y educación física.

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