Una alimentación basada en requerimientos nutricionales y genotipo previene, mitiga y cura enfermedades crónicas
Comida a la medida de tu ADN.(Archivo)
El 24 de abril del año 2003 se completó la secuencia del genoma humano, un evento revolucionario que permite a la ciencia médica el desarrollo de nuevas disciplinas científicas orientadas a un mejor aprovechamiento de la información que contiene nuestro ADN.
Así surge la nutrigenética, una disciplina que estudia el efecto de las variaciones genéticas en la interacción entre dieta y enfermedad, su objetivo es determinar los riesgos y beneficios de dietas concretas o de los componentes dietéticos aislados para aportar pautas nutricionales personalizadas. n
Todos los humanos somos idénticos en un 99,9% en lo que se refiere a la secuencia genética, sin embargo variaciones del 0,1% ocasionan diferencias en los fenotipos visibles en el color de la piel, del cabello, la estatura, el peso y la susceptibilidad individual a la enfermedad o la salud. Esas diferencias en nuestro ADN nos hacen únicos y son responsables de que respondamos de forma diferente ante los mismos nutrientes.
Según nuestro perfil genético algunos alimentos tienen una acción protectora frente a determinadas enfermedades, mientras que otros funcionan en sentido contrario. Esta es la importancia de combinar la nutrición con la genética, estructurar una dieta saludable a partir del perfil nutrigenético individual. n
u00bfCómo es ese estudio? n
El perfil nutrigenético, es el análisis de su ADN, y puede realizarse a cualquier edad, pues el perfil genético de cada persona se determina en el momento de la concepción y no varía a lo largo de la vida, aunque es recomendable a partir de los 20 años. Sólo se necesita una muestra de sangre, y el resultado tarda aproximadamente unas 6 o 7 semanas. n Con este resultado, el especialista diseña una dieta adaptada a su genotipo y absolutamente personalizada, que incluye sólo aquellos alimentos que puede comer y que activan su metabolismo, pero además, ofrece recomendaciones precisas vinculadas al comportamiento alimenticio, la respuesta del cuerpo al ejercicio, la predisposición al sobrepeso, la intolerancia a la lactosa, la resistencia a la insulina; a mantener los niveles de colesterol altos o bajos, la reacción a las diferentes grasas, etc.
Cualquier persona, hombre o mujer, puede beneficiarse de esta información, tanto así que en los próximos años será normal que los hábitos alimentarios de cada persona, así como sus elecciones dietéticas, estén determinados por la genómica nutricional. n La comida como medicamento n Las opciones posibles a partir del perfil nutrigenético son una dieta basada en el consumo de carbohidratos, una baja en grasa, o la llamada balanceada o mediterránea, pero la selección se ajustará a la información que suministren sus genes. n n n De forma sencilla y escueta, la nutrigenética consiste en preguntar a nuestros genes cuál es la mejor dieta para cuidar nuestra salud, es hacer de lo que comemos nuestra medicina y de nuestra medicina el alimento como decía Hipócrates, pero debemos entender que si bien esta disciplina nos proporciona una serie de recomendaciones concretas y ajustada a patrones individuales, el resultado final depende del compromiso de cada persona.