Argentina.- José Antonio Mercau fue condenado a 14 años de prisión en 2011 después de reconocer que había abusado sexualmente de cuatro adolescentes ( Foto @AgenciaElVigia) 

AP 

Víctimas de sacerdotes pedófilos y especialistas en abusos sexuales de menores consideraron auspicioso que el papa Francisco excomulgara a un cura argentino condenado por ese delito, aunque señalaron que a la institución le falta determinación, severidad y celeridad a la hora de castigar estas prácticas en el país.

"A la Iglesia le falta mucho camino por recorrer", dijo el jueves a The Associated Press Sebastián Cuattromo, director de la organización "Adultxs por los derechos de la infancia" y víctima cuando tenía 13 años de abusos sexuales reiterados por parte de un sacerdote del Colegio Marianista de Buenos Aires.

El obispado de la localidad bonaerense de San Isidro, en las afueras de la capital, informó la víspera que el papa sancionó al presbítero José Mercau con la "dimisión del estado clerical", lo que significa que quedará privado "de todo el ejercicio del ministerio sacerdotal".

Condenado por abuso sexual 

Mercau fue condenado a 14 años de prisión en 2011 después de reconocer que había abusado sexualmente de cuatro adolescentes cuando éstos vivían en el hogar San Juan Diego de la localidad bonaerense de El Talar de Pacheco, donde trabajaba el entonces sacerdote. El prelado estuvo arrestado 15 días en una comisaría y luego permaneció tres años detenido en el monasterio benedictino de la provincia de Buenos Aires. En marzo, un tribunal le da excarcelación.

El poder de los activistas 

Cuattromo, de 38 años, calificó de "correcta" la expulsión de Mercau de la Iglesia, aunque puntualizó que "cuando me consultan sobre estas políticas del actual papa, mi opinión es que éstas cosas están sucediendo por la lucha de las víctimas".

Agregó que "como siempre son nuestros activismos los que van obligando a los cambios culturales y a que las dirigencias, como la del Vaticano, tengan que tomar nota y actuar en consecuencia".

La organización que dirige Cuattromo está formada en su mayoría por adultos que sufrieron abusos sexuales en distintos ámbitos al ser menores y que buscan "movilizar a la sociedad" contra esa práctica. El dirigente hizo público su caso en 2012, cuando se celebró el juicio en el que su victimario fue condenado a 12 años de cárcel. "He sentido la soledad de parte de la iglesia argentina", dijo.

La psicóloga Patricia Gordon, de la Red Solidaria de Capacitación y Tratamiento en Violencias, Abuso Sexual y Trata de Personas, dijo a AP que la decisión de castigar a Mercau "ha tardado mucho tiempo". Sin embargo, es importante por "la reparación que tienen que recibir la víctimas, es decir que se crea su palabra".

Otro caso de abuso 

Tanto Cuattromo como Gordon cuestionaron la actitud del Vaticano con el sacerdote argentino Julio Grassi, condenado en 2009 a 15 años de cárcel por abuso de menores y quien aún no fue expulsado de la Iglesia.

"La Iglesia argentina siempre lo protegió porque si no, la justicia no hubiera tardado tanto tiempo en condenarlo", afirmó Gordon.

Nora Schulman, directora ejecutiva del Comité Argentino de Seguimiento y Aplicación de la Convención Internacional de los Derechos del Niño -querellante en el juicio contra Grassi- dijo que la medida contra Mercau es "lo que uno viene pidiendo desde hace rato".

Según Schulman, el comité tiene "registro de siete sacerdotes abusadores, no todos con condena".

El papa "cuando estaba en Argentina no nos ayudó mucho con el tema Grassi... Parece que se está tomando con seriedad esto".

Cuattromo recordó que en 2002 Francisco, entonces arzobispo de Buenos Aires, no lo recibió cuando quiso plantearle su mala experiencia con su colegio, que intentó silenciar sus denuncias. En su lugar, lo recibió un subalterno del actual pontífice.

"Yo me encontré una mirada subestimadora de la gravedad del delito sexual infantil", afirmó.

Aparecen en esta nota:

 

Deja tu comentario