SAN JOSÉ.- JOSUÉ BRAVO / ESPECIAL
SAN JOSÉ.- La Corte Suprema de Justicia decidió el 28 de enero investigar a Martinelli, el millonario empresario que gobernó su país entre 2009 y 2014, por supuestos delitos contra la Administración Pública.
SAN JOSÉ.- JOSUÉ BRAVO / ESPECIAL
El expresidente Ricardo Martinelli se ha enredado en su propia telaraña, a juzgar por los últimos acontecimientos, al transitar en menos de un año de la presidencia de su país a expresidente investigado penalmente por corrupción, y de paso recibir un portazo del organismo regional en el que se refugió luego de haberlo llamado “cueva de ladrones”.
La Corte Suprema de Justicia decidió el 28 de enero investigar a Martinelli, el millonario empresario que gobernó su país entre 2009 y 2014, por supuestos delitos contra la Administración Pública.
A él se le acusa de ordenar a directores del estatal Programa de Ayuda Nacional (PAN), un proyecto de emergencias para combatir la pobreza, sobrecostos por más de 45 millones de dólares en comida deshidratada para las escuelas del país, según investigaciones del actual Gobierno de Juan Carlos Varela.
Consciente de que el resultado del embrollo en el que está metido le puede ser adverso, Martinelli ha ejecutado sin éxito acciones para desmontar lo que él llama persecución política de Varela, cuyo Gobierno inició las investigaciones sobre las aparentes irregularidades en el PAN.
Una “persecución”
Acudió un día después de lo anunciado por la CSJ a la sede del Parlamento Centroamericano en Guatemala (Parlacen), del cual es diputado, para reafirmar su inmunidad pero no topó con suerte. Ahí denunció una supuesta persecución política de Varela, su antiguo canciller y aliado político.
Dijo que no robó dinero público durante su administración y no confiar en la justicia de su país, al estar dominada por su sucesor en la presidencia, quien además –aseguró- lo quiere matar, por lo que ha tenido que redoblar su seguridad personal.
El diputado guatemalteco y uno de los vicepresidentes del Parlacen, Rafael Espada, dijo en rueda de prensa que Martinelli no tiene ninguna inmunidad de acuerdo a la reglamentación del órgano legislativo centroamericano.
“Si el Congreso panameño no da inmunidad a sus diputados, el Parlacen tampoco. Porque el Parlacen reconoce lo que dice el sistema panameño”, explicó Espada, exvicepresidente de Guatemala durante el Gobierno de Álvaro Colom (2008-2012).
“Lo digo porque la gente cree que viene a protegerse de lo que hizo en el pasado y eso es falso, nadie viene acá [al Parlacen] a protegerse de lo que ha hecho. Inmunidad no es impunidad”, añadió Espada. Con esta aclaración, la justicia tiene allanado el camino para continuar con las investigaciones.
Con prisas
Martinelli juró con rapidez como diputado al Parlacen el mismo día que entregó la presidencia a Varela, el 1 de julio de 2014. Algo impensable años atrás cuando siendo mandatario criticó con dureza este foro, asegurando que le da inmunidad a políticos centroamericanos cuestionados.
El Parlacen forma parte del Sistema de Integración Centroamericana (SICA). Está compuesto por miembros de seis países: Guatemala (país sede), Panamá, El Salvador, Honduras, Nicaragua y República Dominicana.
Cuando asumió el poder en 2009 lo señaló como “una cueva de ladrones” y defendió durante buen tiempo que Panamá no estuviera en este parlamento, el cual llamó de inoperante.
“Quizás me extralimité al decir cueva de ladrones, pero sí es un refugio al que partidos y personas aspiran pensando en un lugar donde tienen inmunidad, o donde tienen algo suave", matizó en 2013 en declaraciones a la televisión panameña Telemetro.
“Esperemos que dé la cara porque los panameños quieren que sea así. Las acusaciones en su contra no son del Gobierno ni de la oposición, si no de sus propios funcionarios”, dijo el diputado panameño del Parlacen, José Ramos Reyes.
“Martinelli tiene que ser juzgado y procesado en Panamá. En Guatemala y en el Parlacen no puede hacer nada, más que participar como diputado. Ésta no es cueva ni refugio de ladrones”, dijo el guatemalteco Óscar Mazaya, miembro de la comisión de Seguridad del Parlacen.
De gira
Martinelli salió de Guatemala el 29 de enero y no ha regresado a su país, lo cual es interpretado por algunos como una fuga. Viajó rumbo a Miami, donde hizo escala. Luego a Canadá y terminó en Irlanda, según el itinerario de vuelos de su avión privado registrado en internet por el sitio www.flightradar24.com. Irlanda y Panamá no tienen convenio de extradición.
El último registro de su avión, con matrícula N799RM, dice que partió del aeropuerto de Shannon, en Irlanda; la noche del sábado 31 de enero y aterrizó en la ciudad de Módena, en el norte de Italia.
Para despejar los prejuicios sobre una aparente huida, Martinelli y su vocero Luis Eduardo Camacho, anunciaron a inicios de la semana pasada que el exgobernante emprendería una gira internacional para denunciar su caso, la cual incluía reuniones con “líderes de Estados Unidos”.
“Ya están confirmadas varias reuniones del expresidente Martinelli, con líderes de Estados Unidos, en el marco de su gira internacional”, dijo Camacho el 27 de enero en su cuenta de Twitter.
“Show mediático con mi viaje es por temor a denuncias que haré. Hacen ver que me he ido para no regresar, que ni sueñen con eso”, dijo el 30 de enero el exmandatario, en su cuenta de esta red social.
A resguardo
Antes de su salida de Panamá, Martinelli otorgó tres poderes legales a su hermano Mario y a su esposa Marta Linares para la administración de sus propiedades, ante la posibilidad de ser detenido.
A través de esos documentos, los familiares podrán administrar las posesiones del exgobernante y entablar pleitos y querellas.
Los poderes legales fueron suscritos por Martinelli tras la detención en enero de los exdirectores del Consejo de Seguridad Nacional, Alejandro Garuz y Gustavo Pérez, acusados de espionaje telefónico en contra de empresarios, políticos y periodistas.
En Panamá esta movida es interpretada como una posibilidad de que el expresidente busque asilo político en otro país para eludir la cárcel.
En su país los abogados del exmandatario, Rogelio Cruz y Sidney Sitton, recibieron la notificación de la demanda por sobrecostos de alimentos y anunciaron una férrea defensa para evitar el arresto del exmandatario, denunciando supuestos vicios en el proceso.
A Martinelli no sólo se le ha revertido lo del Parlacen. Rosendo Rivera, su antiguo abogado, también presentó una querella penal contra el expresidente, por supuesto abuso de autoridad, inviolabilidad del secreto y derecho a la intimidad.
La querella también va dirigida contra los exdirectores del Consejo de Seguridad Nacional, porque Rivera dice haber sufrido espionaje telefónico. En la capital panameña una marcha de movimientos de la sociedad civil exigió el cese de la corrupción y pidió cárcel para Martinelli.
Al provenir los señalamientos hacia el exmandatario de exfuncionarios de su Gobierno y miembros de su partido, analistas panameños creen que Martinelli ha perdido influencia en la presidencia que ostenta del opositor Cambio Democrático (CD).
“Martinelli debería ser investigado por la justicia panameña, pero lo más razonable es que al final se vaya del país”, enfatizó a la prensa local el analista Mario Rognoni.
“Martinelli debe dar un paso en el partido y dejar que otra persona se haga cargo. El CD se ha debilitado porque es oposición y las recientes vinculaciones en el PAN lo han afectado”, adujo Carlos Pérez Herrera, secretaría general del Partido Revolucionario Democrático (PRD).
Al exmandatario también lo señalan de apropiación de bienes públicos, sobrecostes en megaproyectos, represión contra indígenas y delitos electorales.
Se le señala de despilfarro de dinero público en consultorías, escándalo por una cuenta secreta en una casa de valores y se le mencionó en un caso de corrupción relacionado al exprimer ministro italiano Silvio Berlusconi.
