sábado 21  de  febrero 2026
TRICOTILOMANÍA

Trastorno “autoagresivo”

Arrancarse de manera compulsiva el cabello o el vello de otras regiones pilosas del cuerpo no es una manía, sino una enfermedad

BELÉN GONZÁLEZ
@mbelengg
Especial

Arrancarse el cabello puede ser algo más que un hábito sin trascendencia, pues en muchos casos este comportamiento puede reflejar la presencia de un problema psicológico importante. De hecho, la publicación Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales contempla una peculiar patología llamada  tricotilomanía, un trastorno del control de los impulsos que afecta a cerca del 4% de la población mundial.

La tricotilomanía se caracteriza por la acción recurrente e irrefrenable de arrancar compulsivamente el pelo de la cabeza, las cejas y las pestañas, e incluso otras áreas del cuerpo. Las personas afectadas enfrentan por lo general una tensión muy fuerte que los induce a autolesionarse, con la intención de experimentar posteriormente una sensación de alivio o gratificación.

Este trastorno fue mencionado por primera vez en la literatura médica en 1885, aunque el término tricotilomanía fue acuñado cuatro años más tarde por el dermatólogo francés François Henri Hallopeau, y aunque no se trata de un problema muy común, lo cierto es que alrededor de 2,5 millones de personas en Estados Unidos podrían desarrollar la enfermedad en algún momento de su vida, dados los elevados niveles de estrés asociados a la modernidad.

Y es que precisamente el desarrollo de la tricotilomanía suele estar influido por la depresión y el estrés. De hecho, se ha demostrado que tiene una relación estrecha con el estrés postraumático, pero además se ha señalado la posibilidad de origen genético.

Por otra parte, recientes investigaciones han demostrado que un gran porcentaje de las personas con tricotilomanía sufren otro tipo de trastornos, como déficit de atención, hiperactividad y onicofagia, que es un término que define el hábito compulsivo de comerse las uñas, dermatilomanía como se define al pellizcado y rascado recurrente de la piel, tricofagía o ingesta de pelo, depresión o ansiedad.

Este padecimiento comúnmente crónico y difícil de tratar, puede llegar a afectar a una de cada 25 personas. Suele presentarse en la niñez, especialmente entre los 9 y 13 años de edad, y en estos casos se supera de forma natural, pero cuando los afectados son personas adultas el problema se hace mucho más complejo.

En el caso de los adultos, la incidencia es cuatro veces mayor en las pacientes del sexo femenino, y en un 10% de los casos se le asocia con algún trastorno obsesivo compulsivo.

Todos los casos no son iguales y por eso el trastorno se subdivide en dos grandes categorías: automático y consciente. En ambos casos, los afectados se arrancan el cabello o el vello corporal  de manera irregular, dejando patrones inusuales que son evidentes, especialmente en el cuero cabelludo.

En algunos pacientes se trata de una condición permanente, mientras que en otros el patrón está dado por una serie de episodios temporales, aunque generalmente recurrentes.

Los estudios indican que además de arrancarse el cabello, un 53% de los afectados hace lo mismo con las pestañas, un 42% con las cejas y un 17 % con el vello púbico. Cuando los pacientes son del sexo masculino, el 10 % tira de los pelos de la barba y el 3% los del pecho hasta separarlos de la piel.

Al tratarse de un asunto directamente vinculado con la estética, la tricotilomanía tiene un efecto psicológico adicional que está orientado a la baja autoestima. No es extraño en estos pacientes el miedo a socializar debido a su apariencia, lo que aumenta sus niveles de estrés. Otras complicaciones, en este caso de orden médico, incluyen infecciones, pérdida permanente del cabello, heridas repetitivas  y obstrucciones gastrointestinales por el consumo de cabellos.

Lamentablemente la tricotilomanía es un trastorno vitalicio, pero un tratamiento adecuado mejora no solo el hábito  de autolesionarse, sino también los sentimientos de depresión y ansiedad asociados al trastorno.

La estrategia de acción está basada en un tratamiento multidisciplinario cuyo objetivo es ayudar al paciente a reconocer su impulso negativo y redirigirlo sin hacerse daño. Esto se logra empleando distintas estrategias psicológicas que generalmente se apoyan del uso de herramientas farmacológicas, como los antidepresivos.

Síntomas del trastorno

Apariencia desigual del cabello

Halar, tirar o retorcer constantemente el cabello

Negar el hecho de halarse el cabello

Bloqueo u obstrucción intestinal si las personas se comen el cabello que se arrancan

Sentimientos de tristeza o depresión producto de una imagen pobre de sí mismo

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