Mientras cientos de miles de turistas comienzan a recorrer las viejas calles de La Habana colonial, muy cerca de allí perdura el recuerdo de los gritos de 37 cubanos que fueron asesinados hace 22 años, sepultados en el mar, cuando las hordas represivas hundieron el remolcador 13 de Marzo.

No era la primera vez que un grupo de personas desesperadas apostaban por apropiarse de una embarcación para huir de la isla y el Gobierno de los Castro quería dar un ‘escarmiento’.

A más de dos décadas del trágico suceso, DIARIO LAS AMÉRICAS conversó con Jorge A. García, portador del dolor que significa haber perdido 14 familiares e impulsor incansable del acto de justicia que reclama.

García sacó a la luz el don de periodista, heredado de su abuelo César Más quien trabajó para el diario El Mundo, y recabó información durante cuatro años, familia tras familia, testigo tras testigo, y la unificó en una publicación declarante que tiene por título El hundimiento del remolcador 13 de Marzo.

¿Qué recuerda del suceso que el Gobierno cubano califica como “accidente” y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos define de “premeditado e intencional”?

Efectivamente fue un hecho premeditado. El remolcador 13 de Marzo partió del muelle Salvamento, a las 3 de la madrugada. Sin embargo en el muelle Margarito Iglesias ya estaban preparados los remolcadores Polargo 2, 3 y 5 con dotaciones reforzadas de miembros del Ministerio del Interior, vestidos de civil, para hundir al 13 de Marzo, acorde a la declaración posterior del patrón del Polargo 5, Jesús Martínez. La intencionalidad del crimen cometido, queda al desnudo cuando las autoridades prefieren dar un escarmiento y hundir la embarcación, en vez de abortar la salida y apresar a los que huían, y con ello evitar el genocidio de 37 seres humanos inocentes.

¿Fue la embarcación tomada a la fuerza, como aseguran las autoridades cubanas?

Esa noche mi cuñado Ramel cubría su turno normal de trabajo. La embarcación estaba asignada a él como jefe de Operaciones en el Puerto de La Habana. No se ejerció fuerza, no lastimaron a nadie. Simplemente él, en unión de su tripulación y familiares, decidió desviar la embarcación y poner proa rumbo norte para ganar tierras de libertad, pero encontraron la muerte.

Murieron 37 cubanos, ahogados, entre las edades de cinco meses de nacido y 52 años. Allí perdió a 14 familiares, incluyendo a su nieto, de 10 años. ¿Cómo percibe la pérdida tras 22 años de ausencia?

La naturaleza criminal del hecho no tiene paralelos en la historia de Cuba. Duele lo mismo para aquél que perdió un familiar como para mí que perdí 14.Y puedo decir que morir ahogado es un modo de morir; pero morir ahogado luego de recibir el castigo de los chorros de agua, de los bandazos, es un modo de morir bajo la tortura y la crueldad. Esta pérdida tendrá vigencia en mi mente y en mi corazón mientras viva. Todavía conservo las imágenes de su último adiós cuando nos despedimos. Mudaron la alegría y el optimismo por el rostro de la violencia y el terror. Para mí se conservan intactos en el tiempo. No obstante, mi hijo Joel ahora cumpliría 42 años y mi nieto Juan Mario tendría 32 años de edad.

El Gobierno cubano continúa alegando que la embarcación se encontraba en malas condiciones. ¿Qué diría el jefe de operaciones, su cuñado, Fidencio Ramel?

A mi juicio estoy frente a un régimen que enarbola el terrorismo de Estado como un modo de acallar voces. No se le puede llamar gobierno a quienes por la fuerza y la argucia imponen la ley del más fuerte. Ellos esgrimen sin argumentos que el hecho fue un accidente; pero todo el mundo sabe que eso fue un hecho criminal. El remolcador 13 de Marzo fue reparado en su totalidad con vistas a la realización del viaje: casco nuevo, motor nuevo y más potente. Pintura y sustitución de viejas piezas por nuevas y el tanque se relleno con mil galones de diesel. Los peritos nombrados por el régimen de los Castro para investigar los sucesos seguían un plan elaborado de antemano por las autoridades de la Inteligencia. Afirmaban una supuesta vejez de la embarcación de 115 años de vida. En 1879, según la historia de la navegación, no existían los remolcadores. De ser cierta esta afirmación, las evidencias de los hechos corroboran lo contrario: si el 13 de Marzo era tan viejo ¿cómo es posible que tres remolcadores de acero y más modernos no podían pararlo? A pesar de los bandazos y los chorros de agua a presión, logró navegar siete millas, y terminan hundiéndolo cuando, luego de parar sus máquinas, los tripulantes tratan de rendirse.

Usted, como investigador del caso, logró cierta información sobre la maniobra y la autorización que conllevó al hundimiento

Durante una reunión de militantes del Partido Comunista, en La Habana, el general de división Senén Casas Regueiro manifestó que él ordenó el hundimiento del remolcador, tras obtener la aprobación del más alto mando militar, de Fidel y Raúl Castro, para dar un escarmiento. Así lo expresó con júbilo ante sus acólitos. Allí, entre los asistentes, estaba Martha Jiménez, mi amiga y esposa del líder revolucionario Fructuoso Rodríguez, quien me dio la información y me advirtió guardar el secreto, al menos mientras viviera. Lamentablemente Marta falleció recientemente y ahora puedo hacer pública la información.

Al día de hoy, ningún juez ni autoridad ha enjuiciado a las autoridades cubanas. ¿Por qué? ¿Cuáles han sido los impedimentos?

Lo que el propio organismo internacional se impone con el silencio. Pienso que hay falta de voluntad para abrir un caso.

Ahora, tras el restablecimiento de relaciones diplomáticas entre EEUU y Cuba, la posibilidad de un acto de justicia parece estar aún más lejos.

Coincido con esa apreciación, si bien abrigo esperanzas con un cambio de poder durante las elecciones el 8 de noviembre. Pienso que con el presidente Barack Obama las posibilidades de un acto de justicia son remotas porque no tiene voluntad política para enfrentar al régimen de los Castro.

Además del don de la investigación, García cuenta con el de las letras, principalmente la narrativa y la poesía, géneros literarios que le han valido condecoraciones y otros dos títulos por publicar, y no pierde la fe en que, algún día, la historia oficial de Cuba recoja el hundimiento del 13 de Marzo.

No creo pecar por ingenuidad si afirmo que en los textos de historia de Cuba, de la enseñanza general de la educación en una Cuba futura, figurará como tema: el hundimiento del remolcador 13 de Marzo. La naturaleza criminal del hecho, donde murieron niños indefensos, madres inocentes y jóvenes llenos de sueños, a manos de una dictadura, colocará el suceso en el pedestal de la historia.

Conmemoración

El acto conmemorativo que recuerda el triste suceso tendrá lugar este miércoles 13 de julio en la fuente principal de la Universidad Internacional de la Florida, a las 12 del mediodía. A la organización del evento se han unido Free Cuban Foundation y el Movimiento Democracia.

El Movimiento Democracia, dirigido por Ramón Saúl Sánchez, convoca a la población a asistir a la conmoración que tendrá lugar en los predios del Santuario Nacional Ermita de la Caridad, ubicado en 3609 South Miami Avenue, Miami, el miércoles 13, a las 7 pm, donde además se ofrecerá una misa, que será oficiada por el padre Juan Rumín Domínguez, a las 8 p.m.

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