CARACAS.-JUAN FRANCISCO ALONSO
Especial

Diez meses. Ese es el tiempo que les tomó a los 11 periodistas venezolanos hacer los primeros nueve reportajes sobre funcionarios, exfuncionarios y empresarios venezolanos cuyos nombres aparecen en los documentos filtrados desde el bufete Mossack Fonseca, conocidos como los Panamá Papers; los cuales son un abreboca de lo que está por venir.

Así lo anunció el comunicador Joseph Poliszuk, jefe de redacción del sitio web informativo Armando.info y coordinador del equipo que estuvo revisando los 240 mil documentos donde aparece mencionada Venezuela, quien comentó que los formar parte de esta red, en la que 370 comunicadores de todo el mundo están participando, fue toda una experiencia que requirió mucha organización y coordinación.

-¿Cómo terminaron en este asunto?

-El diario alemán Süddeutsche Zeitung consiguió la data, pero era tan voluminosa y tan compleja que era imposible manejarla. Ya es difícil manejar la de que cada país, entonces era imposible que ellos pudieran manejar la de todo el mundo y por ello hace como diez meses contactaron al Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación, que básicamente es una red de periodistas de todo el mundo que se unen para investigar casos trasnacionales. Yo pertenezco al Consorcio y he hecho varios trabajos con ellos.

-¿Coordinaste el trabajo en Venezuela? ¿Cómo se organizaron?

-Son 240 mil los documentos donde se menciona la palabra Venezuela, pero no todos ellos son relevantes o noticiosos. Mossack Fosenca tiene sucursales en 30 países y uno de ellos es Venezuela, por ello descartamos los documentos que simplemente mencionaban la dirección de su sucursal en Caracas. Después empezamos a buscar casos, pero el problema estaba en que la data seguía siendo excesiva y de paso no nos llegó toda junta. Comenzamos por armar historias como si fuera un rompecabezas y así comenzaron a salir nombres que se están conociendo y otros que se seguirán conociendo. Que apareciera Adrián Velásquez, edecán de Hugo Chávez, ya era noticia, pero mucho más si es esposo de la extesorera de la Nación y así estructuramos historias y las repartimos. Quiero destacar que esto no es solo una filtración. Wikileaks fue una filtración; Julian Assange consiguió unos documentos y los publicó, pero nosotros los analizamos y los contrastamos, porque no es suficiente saber que alguien tiene una cuenta, por eso, si hay datos que no logramos contrastarlos no los publicaremos.

-Dices que vendrán más historias ¿Cuántas más?

-Tenemos entre 12 y 15 casos de Venezuela, los cuales van a dar mucho de qué hablar, como ya lo está dando la del general Víctor Cruz Weffer (exjefe del Plan Bolívar 2000, expresidente de Fondur y excomandante del Ejército), porque fue el primer escándalo de corrupción bajo el chavismo y su juicio está engavetado, supuestamente por falta de pruebas. No sé si vamos a mostrar todas las pruebas, nosotros no somos fiscales, pero cuando menos hay pruebas de que ese señor ocultó información a la Contraloría.

-¿Cuándo hablas de 15 casos eso implica a 15 personas o más?

-No, eso implica a más. Por ejemplo yo hice un reportaje junto a una colega peruana sobre los pasaportes electrónicos y en él no se habla de una persona, sino de una red que cobró comisiones y ocultó informaciones y que involucra a gente en Perú, Panamá, Cuba y Alemania. Esto es la punta de iceberg, porque este es el segundo bufete de Panamá dedicado a este tipo de operaciones, pero hay muchos más en el mundo.

-Pero tener una cuenta o una empresa en un paraíso fiscal no es un delito per se.

-Exacto eso no implica una ilegalidad per se, pero un paraíso fiscal sí implica anonimato y reducción de impuestos. Muchas de las personas que aparecen en estos documentos puede que pasen un examen jurídico, pero no periodístico ni de la opinión pública.

-Desde la publicación de los reportajes este fin de semana muchos países han anunciado investigaciones, menos en Venezuela. ¿Qué revela esto?

-Los Panamá Papers son un espejo del mundo, desde lo que se ha publicado hasta las reacciones. En cuanto a los casos en los países europeos vemos cómo se evaden impuestos, mientras que en Venezuela vemos cómo se ocultan fortunas mal habidas. En cuanto a las reacciones en Islandia el primer ministro renunció y en Venezuela solamente la Comisión de Contraloría de la Asamblea Nacional nos ha dicho que quiere tomar cartas en el asunto, antes de eso el domingo sufrimos un ataque que nos tumbó la página. También debería mencionar que cuando contactamos al capitán Guarapiche (Adrián Velásquez) gente de su entorno nos dijo que no nos hablaría, pero dos días después vimos como sus datos en el Registro Nacional de Contratista eran modificados.

-También desde los medios públicos los han atacado, dicen que solamente se fijan en los chavistas.

-No he visto esto pero es lamentable; otra vez te digo que esto es un espejo del país. Están atacando al mensajero y no al mensaje, pero es simpático porque Mossack Fonseca no discriminaba y podía trabajar con gobiernos como el de Cuba o familias como la del presidente argentino Mauricio Macri y en eso coincidimos los periodistas que investigamos: No discriminamos por ideología ni nada, por eso te anuncio que próximamente saldrá un trabajo donde aparecen empresarios no cercanos al Gobierno.

-Vistos los problemas de acceso a la información que hay en Venezuela. ¿Qué representa esta filtración?

-El periodismo de investigación es muy difícil en Venezuela, pero no solo aquí. Los paraísos fiscales son tan opacos como Venezuela, pero el establecimiento de redes de periodistas en el país y fuera está ayudando a superar los obstáculos para acceder a la información pública, porque juntos somos más fuertes (…) Así como el lavado de dinero se ha sofisticado el periodismo también lo ha logrado, gracias a la tecnología y a las redes.

-¿Qué te parece que los grandes medios venezolanos no hayan participado en esta investigación sino los digitales de reciente creación?

-Repito los Panamá Papers son espejo del mundo. Yo me siento orgulloso de trabajar en una red donde están desde la BBC hasta páginas web pequeñas. El problema es que los medios venezolanos tradicionales no están haciendo su trabajo y otros medios estamos tratando de hacerlo.

-¿Aspirarías que las autoridades judiciales investiguen esto?

-Sino lo hacen van a quedar muy mal. Por ejemplo el caso del general Cruz Weffer está engavetado, si sigue así sería otra demostración de que la justicia no funciona.

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