domingo 15  de  marzo 2026
MEMORIA

Bahía de Cochinos, en Cuba: Tres largos días de memorias y reflexión

Los hombres de la Brigada 2506 meditan sobre la epopeya de Bahía de Cochinos, las promesas de Washington y cómo se aprestan a preguntar al presidente Trump por lo que ofreció
Diario las Américas | JESÚS HERNÁNDEZ
Por JESÚS HERNÁNDEZ

MIAMI.- Los tres últimos días del calendario, cuando se cumplieron 56 años del desembarco en Cuba de unos 1.300 cubanos exiliados, para combatir la recién instaurada dictadura de Fidel Castro, han vuelto a servir para reflexionar sobre los pormenores que condujeron a su fracaso.

“Hoy nos sentimos más optimistas porque el presidente Donald Trump, cuando visitó la casa de la Brigada 2506 [durante la campaña electoral, el pasado mes de octubre], declaró, ante las fotos de todos los mártires de Bahía de Cochinos, que no abandonaría a Cuba en su lucha por la democracia”, manifestó a DIARIO LAS AMÉRICAS Julio González Rebull, que con 23 años de edad se unió a la legión de cubanos exiliados que desembarcó en Bahía de Cochinos, el 16 de abril de 1961.

“Han pasado tres meses [desde que Trump tomó posesión de la Presidencia], y aunque pensamos que hay otras prioridades muy serias para la Casa Blanca, muy pronto preguntaremos por lo que el Presidente prometió”, resaltó González Rebull, que es hoy miembro de la directiva de la Brigada 2506.

Y recordó que Trump se comprometió a “ayudar a los cubanos, al menos revertir lo negativo de la época de Obama [a los Castro]”, cuando el expresidente optó por restablecer las relaciones diplomáticas y conceder ciertas concesiones económicas sin lograr cambios políticos en la isla.

Brigada 2506
Algunos de los combatientes de la fuerza aérea que participaron en la operación militar, González Rebull es señalado con el círculo.<b></b>
Algunos de los combatientes de la fuerza aérea que participaron en la operación militar, González Rebull es señalado con el círculo.

Luego resaltó que “si el presidente Trump fallara, de no hacer nada por la libertad de Cuba, seríamos los primeros en decirlo porque, además de la simpatía personal [que podamos tener], la Brigada tomó el paso, por primera vez en su historia, de respaldar a un candidato en la contienda presidencial”.

Y enfatizó que la directiva de la Brigada 2506, a quienes el Presidente acudió en busca de apoyo, podría dictar, “en el momento preciso, una declaración para forzar una respuesta [de Trump] respecto a Cuba”.

Reflexión

González Rebull volvió a mencionar, tal y como dijo hace un año, que “si no hubo traición” del Gobierno de John F. Kennedy, tras avalar la gesta militar de los cubanos exiliados en 1961, “hubo abandono”.

“No cumplió lo que prometió. Percibimos, desde el día 16, cuando nuestros aviones no fueron secundados por la fuerza aérea estadounidense, que algo raro estaba sucediendo. Algo había cambiado y nosotros, que estábamos allí luchando, no lo sabíamos”, recalcó.

Hoy, tras 56 años, que son muchos, el directivo de la Brigada 2506 señaló, con la misma lozanía de cuando era joven y fue a luchar en Cuba, que no perdía la esperanza, aunque, piensa, “con todo respeto, porque no podemos generalizar, que antes la juventud enfrentaba el miedo de otra manera, tanto en Cuba como aquí”.

De hecho, González Rebull piensa que tanto los jóvenes de Cuba como los que crecieron en los Estados Unidos “han vivido otro tiempo” y por ello miran el problema de Cuba, la dictadura, desde otra perspectiva.

“Nosotros (la Brigada) no éramos militares, no estábamos preparados para superar el miedo pero lo vencimos”, subrayó.

También meditó sobre la realidad que envuelve hoy a la sociedad cubana, cuando dijo que “la juventud cubana actual ha crecido bajo un sistema totalitario que ha practicado, 24 horas al día, la intimidación. Si yo hubiera vivido allí ese tiempo, también sentiría miedo”.

Más meditación

Sobre las causas que conllevaron al fracaso de la acción militar en Bahía de Cochinos, Gustavo Marín, que no participó en la invasión, porque entonces tenía 13 años de edad, pero fue uno de los fundadores en Miami del grupo anticastrista Abdala en 1968, comentó que “la invasión fue concebida por quienes vieron al Gobierno de los Estados Unidos como aliado”.

En otras palabras, quienes aceptaron en aquel momento la ayuda de Washington pensaron que ello “podría ayudar a la caída de Fidel Castro, dejando a las entidades de la lucha anticastrista en la isla supeditadas” a la asistencia de la Casa Blanca en aquel momento.

Julio González Rebull
Julio González Rebull sostuvo que
Julio González Rebull sostuvo que "si no hubo traición, hubo abandono".

Luego reconoció que “esa ayuda, junto a las fuerzas que se desarrollaban en Cuba, podrían haber terminado con el régimen de Fidel. Pero la realidad, lamentablemente, fue otra: el Gobierno estadounidense no secundó el desembarco militar con su fuerza aérea”.

Marín, que ya no enarbola la bandera de la asociación cubana que fundó en el exilio, que en su momento optó por recabar apoyo internacional contra la dictadura de Castro e incluso fue culpada de ciertos actos de violencia, planteó que “el presidente Kennedy seguía entonces la política del comienzo de unas buenas relaciones con países de Latinoamérica y el mundo, tratando de eliminar la percepción de que los Estados Unidos era un país intervencionista”, y que, por ello, “la acción militar [en Bahía de Cochinos] no tuvo el apoyo necesario”.

La operación militar terminó el 19 de abril

La invasión de Bahía de Cochinos, también conocida como la batalla de Girón, fue una operación militar en la que una legión de casi 1.300 cubanos exiliados, apoyados por el Gobierno de los Estados Unidos, intentaron penetrar en Cuba el 17 abril de 1961 para crear una cabeza de playa, formar un gobierno provisional y buscar el apoyo de la Organización de los Estados Americanos y otros países.

No obstante, la fuerza aérea gubernamental cubana oficial dominó el escenario militar. Un imprevisto ataque aéreo, fruto de un cambio de acción, fue la causa principal del fracaso.

Dos días antes, el 15 de abril, un escuadrón de aviones, piloteados mayormente por cubanos exiliados, atacó varios campos de aviación militar para liquidar la fuerza aérea de Castro. El segundo ataque, programado para el 16, fue súbitamente suspendido.

“Nos dijeron que seríamos apoyados pero cometimos el error de creer ciegamente que seríamos respaldados. Que tendríamos apoyo aéreo”, recapituló González Rebull.

No obstante, los brigadistas logran avanzar hasta 10 kilómetros en tierra firme y tomar las localidades de San Blas y El Rincón, mientras enfilaban sus fuerzas hacia otras poblaciones.

Pese al avance, los hombres de la Brigada 2506 no recibieron el esperado apoyo aéreo estadounidense, que había sido prometido por el Gobierno de los Estados Unidos.

Unas horas después, el 19 de abril, la Brigada 2506 tuvo que retroceder porque estaba prácticamente sitiada por las fuerzas de Castro.

De esta manera, unos fueron apresados mientras trataban de regresar a la costa, otros vagaron durante días por los densos manglares de la Ciénaga de Zapata hasta ser capturados.

Y González Rebull resumió: “Si no hubo traición, hubo abandono. Teniendo en cuenta el poco armamento, la distancia y los escasos aviones que teníamos, no podíamos realizar esa acción militar solos. Sabíamos que sucedería lo que sucedió: Fidel Castro pondría toda su fuerza allí, artillería, tanques y miles de hombres contra los 1.246 de la Brigada 2506.

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