domingo 14  de  junio 2026
ELECCIONES

De la Espriella afronta la segunda vuelta con ventaja en Colombia

El candidato presidencial ganó la primera ronda de comicios y encara el balotaje del 21 de junio con el respaldo de la derecha y de Washington

Por Daniel Castropé y Sofy Casas

MIAMI.- El abogado Abelardo de la Espriella afronta la segunda vuelta presidencial del próximo 21 de junio en Colombia con la ventaja que le dejó su triunfo en la primera ronda del 31 de mayo, cuando obtuvo el 43,7 % de los votos frente al 40,9 % del senador izquierdista Iván Cepeda.

El resultado reordenó el tablero político, dejó a la derecha reagrupada detrás de una sola candidatura y abrió un periodo de tensión institucional, alimentado por el reconocimiento tardío de Cepeda —que aceptó la derrota apenas el 7 de junio—, por la insistencia del presidente Gustavo Petro en denunciar un supuesto fraude y por el temor a movilizaciones callejeras ante un eventual desenlace adverso para el oficialismo.

Dos voces consultadas por DIARIO LAS AMÉRICAS, el exsenador Carlos Felipe Mejía y el concejal de Bogotá Rolando González, coincidieron en presentar la próxima cita en las urnas como de suma importancia para el rumbo democrático del país y en pronosticar una victoria amplia del aspirante de la derecha.

Reordenación del tablero

El abogado inscribió su candidatura por la vía de la recolección de firmas, con su movimiento Defensores de la Patria, y sumó el coaval del Movimiento de Salvación Nacional —fundado por Álvaro Gómez Hurtado y revivido por la Corte Constitucional—, cuyo dirigente, Enrique Gómez, asumió como jefe de debate.

Esa alianza le aportó un vehículo partidista con personería vigente y una bancada en el Congreso, y a ese respaldo se sumó más tarde el del movimiento Creemos, del alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez.

Su triunfo precipitó el reagrupamiento de la derecha: la senadora Paloma Valencia y el Centro Democrático —partido del expresidente Álvaro Uribe— anunciaron su respaldo para el balotaje, a lo que se sumó el apoyo explícito del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y de varios congresistas de la nación sudamericana.

El subsecretario de Estado de Estados Unidos, Christopher Landau, advirtió, por su parte, que Washington podría imponer sanciones y revocar las visas de quienes incurran en compra de votos o interfieran en la segunda vuelta.

Ninguno de los dos aspirantes alcanzó el 50 % más uno necesario para definir la elección en una sola vuelta, lo que llevó al balotaje: De la Espriella reunió alrededor de 10,3 millones de votos y Cepeda cerca de 9,7 millones, en una jornada que la Registraduría desarrolló con un amplio dispositivo de seguridad.

Para Mejía, exsenador del Centro Democrático, el ascenso del abogado responde a un mensaje directo —centrado en la seguridad, la lucha contra la corrupción, un Estado pequeño y la defensa de la familia— y a una organización de campaña profesional.

“Hace año y medio no lo conocía sino el 4,5 % de los colombianos”, recordó el exparlamentario, quien describió la estructura electoral del candidato como “la empresa más sofisticada que se haya creado en Colombia”.

El exsenador proyectó una votación cercana a los 15 millones de sufragios en segunda vuelta, equivalente a un respaldo del 57 % o 58 % del electorado.

senador colombiano carlos felipe mejia
Carlos Felipe Mejía.

Carlos Felipe Mejía.

“Fraude” y estallido social

El candidato del Pacto Histórico reconoció los resultados de la primera vuelta el 7 de junio, alrededor de las 7:40 de la noche, una semana después de los comicios y cuatro días después de que la Registraduría cerrara los escrutinios oficiales, en los que las reclamaciones de las campañas no superaron el 0,7 % de las mesas.

Con ese gesto, Cepeda tomó supuesta distancia del presidente Petro, que mantuvo su denuncia de un presunto “fraude algorítmico”.

El mandatario aseguró que no aceptaba los resultados preliminares y sostuvo que los algoritmos del sistema de cómputo se alteraron en la última semana y que se sumaron cerca de 800.000 cédulas de personas ausentes del censo oficial, una versión que las autoridades electorales rechazaron. El procurador Gregorio Eljach afirmó que no existen “ni pruebas ni indicios” del señalamiento.

La tardanza alimentó el malestar de la oposición. González, uno de los dos concejales de Bogotá que respaldaron a De la Espriella desde el inicio, cuestionó con dureza al aspirante de izquierda, al que describió como “el candidato de la guerrilla” y al que reprochó haber salido “una semana después apenas a reconocer los resultados, cuando ya no tenía nada que hacer”.

El temor de fondo es la posibilidad de movilizaciones masivas si el oficialismo pierde el 21 de junio. Petro compartió en redes videos de protestas en Chile, sectores afines al Gobierno promovieron concentraciones en varias regiones y estudiantes de la Universidad Nacional marcharon en Bogotá para rechazar los resultados del preconteo.

Medios colombianos reportaron, asimismo, que desde la bancada de Gobierno se evaluaron jugadas para sumar votos rumbo al balotaje, entre ellas el aumento de las movilizaciones, y varios analistas advirtieron sobre el riesgo de un nuevo “estallido social”.

Al respecto, Mejía relativizó ese escenario: admitió que “es muy probable que haya reacciones en la calle la primera semana”, pero sostuvo que la protesta no escalará porque “la mayoría de los alcaldes de este país no son comunistas” y porque, a su juicio, “no me imagino a las Fuerzas Armadas haciéndole el juego a un Petro completamente derrotado”.

González fue más tajante: “El único estallido que va a haber en este país es que el 21 de junio le vamos a ganar al candidato de la guerrilla por más de 4 millones de votos”, afirmó.

Rolando Gonzalez concejal Bogota 2 Cortesia
El concejal de Bogotá Rolando González.

El concejal de Bogotá Rolando González.

Constituyente

Uno de los ejes del temor que la derecha proyecta sobre una eventual presidencia de Cepeda es la Asamblea Nacional Constituyente, una iniciativa impulsada durante meses por Petro.

El 4 de junio, el comité promotor suspendió la recolección de firmas y Cepeda aparentemente celebró la decisión, dijo defender la Constitución de 1991 y se declaró “un demócrata” comprometido con las instituciones.

Sin embargo, varios analistas interpretaron “el repliegue” como una maniobra táctica de cara al balotaje y no como una renuncia definitiva, pues la figura del “poder constituyente” permanece en su plan de gobierno. El analista Jairo Libreros resumió la desconfianza en una frase: “El 22 de junio, si no ganan, hablarán de constituyente, y si ganan también”.

Mejía, que compartió ocho años de curul con Cepeda en el Senado, ofreció la lectura más severa sobre el candidato. “Cepeda es un comunista estalinista. Es peligrosísimo, mucho más peligroso que Gustavo Petro, porque tiene en su ADN el comunismo radical”, afirmó el exsenador.

El aspirante del Pacto Histórico rechaza esa caracterización, se define como un demócrata y defiende la vía de un “gran acuerdo nacional” para tramitar sus reformas por el Congreso.

Compra de votos

La recta final de la primera vuelta estuvo marcada por acusaciones de compra de sufragios. De la Espriella denunció una red de compra de votos con epicentro en la región Caribe y señaló al ministro del Interior, Armando Benedetti, como su supuesto articulador.

Cepeda respondió con una denuncia en espejo: anunció que documentaría “manejos financieros irregulares” de la campaña rival y designó al abogado Miguel Ángel del Río para la investigación, con desplazamiento a Barranquilla. Hasta el momento, ni la Registraduría ni la Procuraduría han hallado soporte para esos señalamientos.

Mejía respaldó la versión de su candidato y situó el foco en la región: “Miles de millones de pesos salen a la compra de votos, sobre todo en la Costa Atlántica”, sostuvo.

González trasladó la denuncia a la capital y aseguró que en Bogotá hubo “una compra de votos desmesurada en localidades vulnerables”. El dato verificable matiza, no obstante, ese relato: pese a que las maquinarias regionales del Caribe respaldaron a Cepeda, De la Espriella superó las expectativas en varios de esos departamentos, un resultado que para los analistas evidencia el desgaste de las estructuras clientelistas tradicionales.

Lo que está en juego

A dos semanas del balotaje, la campaña se concentra en la disputa por el electorado de centro y por los votos que quedaron sin dueño tras la primera vuelta. Persiste, además, el pulso por el debate presidencial: Cepeda exigió reglas claras y propuso que los principales canales de televisión sean anfitriones del encuentro, mientras De la Espriella lo acusó de evadir la confrontación directa.

Mejía y González coincidieron en pronosticar un triunfo holgado de su candidato y en presentar la elección como una definición entre dos modelos de país.

La otra orilla ofrece una lectura opuesta. Cepeda califica la propuesta de De la Espriella como "autoritaria en lo político" y advirtió que su eventual llegada al poder representaría un "retroceso democrático" y un riesgo para el Estado social de derecho.

Por ahora, sin embargo, la apuesta la encabeza De la Espriella: su triunfo en la primera vuelta acercó el cierre de un ciclo de gobierno de izquierda que tuvo su cuarto de hora y que, al parecer, no supo aprovecharlo.

El 21 de junio, las urnas dirán si esa ventaja se confirma y definirán al sucesor de Gustavo Petro para el periodo 2026-2030, en una contienda que sigue mostrando un crecimiento en la favorabilidad del abogado y ‘outsider’ apodado como “el Tigre”.

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