La Fiscalía del estado mexicano de Jalisco sospecha que tres estudiantes de cine que desaparecieron el 18 de marzo pasado en el municipio Tonalá están muertos y que sus cuerpos fueron disueltos en ácido.
La Fiscalía del estado mexicano de Jalisco sospecha que tres estudiantes de cine que desaparecieron el 18 de marzo pasado en el municipio Tonalá están muertos y que sus cuerpos fueron disueltos en ácido.
La Fiscalía de Jalisco informó que ha realizado inspecciones en 15 fincas de la zona donde se cree que se produjo la desaparición, y tras escuchar los testimonios de dos personas detenidas por el caso, las hipótesis se dirigirían en ese sentido, a pesar de que no hay pruebas técnicas que puedan corroborarlo.

De acuerdo a la información de eluniversal.com.mx, el 18 de marzo pasado los estudiantes Javier Salomón Aceves Gastélum, Marco Francisco García Ávalos y Jesús Daniel Díaz García fueron a realizar un trabajo académico a una finca en la colonia Prados de Coyula, del municipio Tonalá, tras lo cual desaparecieron.
Según la Fiscalía, luego de analizar el entorno de los jóvenes, se conoció que una tía de Aceves Gastélum, identificada como “Edna N”, quien está presa, acusada de lenocinio, está vinculada al cartel Nueva Plaza que mantiene un enfrentamiento con el cartel Jalisco Nueva Generación.
Según la pesquisa de la Fiscalía, la finca a la que acudieron los estudiantes es propiedad de Diego Gabriel Mejía, integrante del cartel Nueva Plaza. Posteriormente, miembros del cartel Jalisco Nueva Generación interceptaron a los jóvenes y los llevaron a otra finca cercana donde los golpearon para intentar obtener información de la organización delictiva vinculada a la tía de Aceves Gastélum. El joven murió como consecuencia de la golpiza. Luego sus dos compañeros también fueron asesinados.
De acuerdo a la pesquisa, en la segunda finca fueron localizados restos de sangre que se presume era del estudiante Jesús Daniel Díaz García, de acuerdo al análisis de ADN. Además, las autoridades localizaron dos camionetas que se cree fueron utilizadas para secuestrar a los jóvenes, armas, identificaciones apócrifas de PGR (Procuraduría General de la República) y unas esposas con ADN de Marco Francisco García Ávalos.
Se cree que luego de asesinar a los jóvenes, sus captores llevaron sus restos a una tercera finca donde fueron disueltos en ácido. En esa finca fueron hallados 46 bidones con 56 litros de ácido sulfúrico al 98%. La Fiscalía cree que pudieron ser disueltos más restos humanos en esa sustancia.
FUENTE: REDACCIÓN
