sábado 21  de  febrero 2026
Vizcarra

Jóvenes protagonizan protestas por destitución de Vizcarra

Los jóvenes peruanos realizan protestas diarias en todo el territorio contra el gobierno del nuevo mandatario Manuel Merino.
Por REDACCIÓN/Diario Las Américas

Lima.- La universitaria Yessenia Medina no podía concentrarse en sus clases virtuales por pensar en la crisis de Perú, generada por la destitución de Martin Vizcarra de la presidencia de la República.

Antes del lunes pasado nunca se había indignado por un asunto político, pero entonces se enteró por Facebook que el Congreso destituyó al presidente Martin Vizcarra y por la noche quiso salir a protestar a la plaza más importante de la capital. Sin embargo, por la distancia que separa a su casa del sitio de la protesta tuvo que esperar hasta el jueves para unirse junto a su madre a varios miles de peruanos en una de las marchas más concurridas de los últimos 20 años.

“Lo destituyeron por sus intereses propios más que por los del pueblo”, dijo Yessenia, de 23 años, mientras escribía con plumón rojo sobre una cartulina. “No nos van a callar, hijos de puta. El Perú despertó”, agregó la estudiante de Psicología de la Universidad Peruana Ciencias Aplicadas.

Desde el lunes, cuando Vizcarra fue destituido, los jóvenes peruanos, usualmente apáticos con la política, realizan protestas diarias en todo el territorio contra el gobierno del nuevo mandatario Manuel Merino, quien se ha convertido en uno de los políticos más impopulares del país, tras haber orquestado la destitución de Vizcarra cuando era presidente del Parlamento.

Vizcarra fue acusado sin pruebas concluyentes de recibir más de 630.000 dólares en coimas hace seis años, cuando era gobernador regional. Aunque muchos peruanos piensan que debe ser investigado y eventualmente sancionado, opinan que se le debió permitir concluir su mandato hasta julio de 2021.

En contraste, no todos piensan que Vizcarra es un paladín en la lucha anticorrupción. Merino lo comparó con un “ladrón” y en una entrevista el jueves a la colombiana W Radio dijo que la destitución fue un “acto de responsabilidad absoluta”.

“Es como decir tengo al ladrón en casa y dejémoslo que termine para después apresarlo”, indicó.

A su vez, un grupo de medio centenar de abogados, políticos conservadores y militares retirados emitió tras la destitución una carta abierta en la que saludó al nuevo mandatario y rechazó que califiquen la vacancia como un “golpe de Estado”. También envió un mensaje a la comunidad internacional informando que “el sistema constitucional” peruano “ha funcionado y ha fortalecido nuestra democracia”.

La policía ha reprimido con dureza las protestas de quienes sí rechazan la salida de Vizcarra arrojando gases lacrimógenos, perdigones y varazos. Algunos manifestantes han respondido arrojando piedras y apuntando a los agentes con punteros laser color verde, como en las manifestaciones recientes en Chile y Hong Kong.

Las marchas son las primeras en ocurrir tras una atenuación de las infecciones por el nuevo coronavirus. Los contagios convirtieron a Perú en uno de los países con los mayores números de muertes per cápita del mundo y han sumido a la economía en una recesión con una proyección de pérdida en 2020 de 14 puntos del Producto Interno Bruto, según el Fondo Monetario Internacional.

Miles de jóvenes con mascarillas y algunos con protectores faciales se lanzaron a las calles y gritaban “¡Merino, escucha, el pueblo te repudia!”, cargaban bocinas y levantaban carteles con frases como “Merino te metiste con la generación equivocada”.

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Policías se protegen con sus escudos de las piedras arrojadas por los manifestantes durante una protesta contra la destitución del expresidente Martín Vizcarra, en Lima, Perú.

Policías se protegen con sus escudos de las piedras arrojadas por los manifestantes durante una protesta contra la destitución del expresidente Martín Vizcarra, en Lima, Perú.

Una de las peruanas que portaba un cartel con ese mensaje era Lizbeth Obregón, estudiante de administración bancaria de 22 años, quien dijo que no marcha por Vizcarra, sino por “la independencia de poderes” y que le preocupa que Merino “dirija con sus amigos” no sólo la presidencia, sino también el Congreso.

Lizbeth dice que lloró cuando vio por la televisión -en la sala familiar- cómo Merino dirigió el proceso de destitución de Vizcarra. “Mi papá me decía que siempre ha sido así, que el país está tomado por las ratas, pero yo creo que somos una generación que no tiene miedo”, dijo.

A diferencia de Yessenia, Lizbeth vive a pocas cuadras del centro histórico de la capital, en una zona colonial llamada Barrios Altos, por lo que protesta desde el lunes.

Perú es el único país de las Américas que tiene a todos sus expresidentes de los últimos 35 años manchados en asuntos de corrupción. Uno de ellos, Alan García (2006-2011), se suicidó en 2019 para evitar que la policía lo apresara por sus nexos con la constructora brasileña Odebrecht. Otro, Alberto Fujimori (1990-2000), está preso con tres sentencias por corrupción y otra más por el asesinato de 25 peruanos, entre ellos, nueve jóvenes universitarios y un niño de ocho años.

García ya había sido presidente populista entre 1985 y 1990 y dejó al país con una inflación de 397% el último mes de su mandato. Lizbeth dice que, por sus estudios, recuerda muy bien esa cifra. “Gente irresponsable no puede llegar al poder”, dijo.

Entre los dibujos que los jóvenes mostraban más en sus carteles abundaban los retratos de roedores con trajes y corbatas. También de ratas recibiendo puñetazos en la cara, enjauladas, comiendo un queso u oliendo con una pícara sonrisa un gordo fajo de dólares.

“Las ratas son los políticos, los congresistas, los presidentes, ése es el animal para representarlos en el Perú”, explicó Janeth Benítez, una estudiante de fotografía que llevaba un cartel que decía “ni de izquierda, ni de derecha, soy de los de abajo y voy por los de arriba”.

La joven de 23 años asistió con su madre, Ofelia Mena, una ama de casa de 51 años que protestó llevando una sartén y un cucharón de aluminio. La mujer, que usaba espejuelos como su hija, comentó que al ver a tantos jóvenes con sus carteles sintió ganas de llorar. “Ellos no están ciegos, están viendo, sintiendo todo lo que uno mayor ya ha sentido”, dijo.

Ofelia recordó que los jóvenes también protestaron durante la década de Fujimori, pero que la protesta fue criminalizada y muchos fueron acusados de forma injusta de ser miembros de Sendero Luminoso, un movimiento terrorista que causó miles de muertes y desprestigió la protesta legítima.

Los expertos dicen que las manifestaciones y la respuesta con mano dura de la policía son una clara señal de que Merino tendrá dificultades para gobernar. Pocos países han felicitado al nuevo líder y muchos le piden que mantenga las elecciones presidenciales previstas para abril.

Las protestas se producen un año después de una ola de manifestaciones que han sacudido América Latina. En Ecuador, Colombia, Chile y otros lugares la gente también salió a las calles para protestar contra sus gobiernos y exigir mejores condiciones para la clase trabajadora. Al igual que en esos países, las manifestaciones de Perú están organizadas de manera poco rigurosa, impulsadas por avisos publicados en las redes sociales y alimentadas por las demandas de los jóvenes.

FUENTE: Con información de AP

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