CIUDAD DE MÉXICO.- Las flores anaranjadas, el "papel picado", las ofrendas y las calaveritas son la señal: llegó el Día de Muertos a México, cuando los vivos honran a sus difuntos con una mezcla de recogimiento y alegría.

¿Qué tiene de particular el Día de Muertos?

Lo especial es la convivencia natural de los vivos con la realidad de la muerte. Hay un sincretismo entre las tradiciones indígenas y la festividad cristiana de los fieles difuntos, con presencia de elementos prehispánicos.

Según la cosmovisión indígena, las almas de los muertos regresan para estar con sus familias, por eso se prepara con gran esmero el recibimiento.

Se colocan velas y pétalos de flores para guiarlos en su camino a la Tierra, se arreglan las tumbas y se arman altares domésticos u ofrendas para agasajar a los difuntos.

¿No es un poco lúgubre festejar una fecha de muertos?

A diferencia de otros países, donde recordar a los difuntos o ir a un cementerio puede ser algo triste, en México la conmemoración tiene más de vida que de muerte.

Según la Unesco, que en 2008 inscribió esta celebración en la lista de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, "la muerte no remite a una ausencia sino a una presencia viva" y se trata de "una celebración a la memoria, un ritual que privilegia el recuerdo sobre el olvido".

¿Cuándo es el Día de Muertos?

Dos fechas son centrales. El 1 de noviembre, fiesta católica de Todos los Santos, se dedica a los "angelitos" o "muertos chiquitos" (los niños fallecidos), mientras que el 2 de noviembre, Día de los Fieles Difuntos, se recuerda a los adultos.

Pero la festividad, en realidad, empieza a finales de octubre y termina en los primeros días de noviembre, al final del ciclo anual del maíz.

¿Cómo se celebra?

Las familias hacen "altares" con la foto de sus seres queridos y se reúnen en torno a la memoria de sus difuntos. Arreglan las tumbas y algunos incluso van a comer al cementerio con mariachis y tequila. A esto se suman otras expresiones más modernas como el Desfile del Día de Muertos que se hace en Ciudad de México en los días previos.

¿Cómo son los altares?

Los altares del Día de Muertos, también llamados ofrendas, tienen hasta siete niveles o escalones, algo que varía según la región y la costumbre de cada familia.

En los escalones se colocan elementos como "papel picado", que es un papel ornamental de colores, fruta, comida en vasijas de barro, un vaso de agua, flores de cempasúchil, velas, fotos, incienso y elementos como la cruz o la imagen de la Virgen.

También se hacen ofrendas en museos e instituciones, algunas irreverentes y otras que recuerdan, por ejemplo, a víctimas de la violencia.

Una de las figuras típicas es la calavera con sombrero. ¿De dónde viene?

La imagen fue creada por el grabador José Guadalupe Posada (1852-1913) y no tenía nada que ver con el Día de Muertos, sino que era una crítica a la sociedad de la época y sus aires europeos, renegando de sus orígenes. Posada la llamó la Calavera Garbancera.

El muralista Diego Rivera la convirtió en la Catrina, como se la conoce ahora, en su mural "Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central" (1947), donde la pintó no sólo con sombrero, sino como un esqueleto con estola y vestido largo de pie junto a su creador.

¿Qué lugares de México vale la pena visitar para el Día de Muertos?

Los estados de Oaxaca y Chiapas, con fuerte presencia indígena, y sitios como la isla deJanitzio en el lago de Pátzcuaro o Mixquic en la Ciudad de México son famosos por su manera de celebrarlo. Sin embargo, para vivir la tradición basta con visitar cualquier panteón o pueblo, donde no faltarán las ofrendas y el "papel picado".

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FUENTE: dpa

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