La Corte Suprema estadounidense dictaminó el martes que una ley del estado de Colorado que prohíbe las terapias de "reconversión" de los menores LGBT+ hacia su género biológico natural vulnera la libertad de expresión.
"La Primera Enmienda constituye un escudo contra cualquier intento de imponer la ortodoxia en el pensamiento o la expresión en este país", escribió el juez Neil Gorsuch
La Corte Suprema estadounidense dictaminó el martes que una ley del estado de Colorado que prohíbe las terapias de "reconversión" de los menores LGBT+ hacia su género biológico natural vulnera la libertad de expresión.
Las terapias pretenden corregir y revertir los graves errores de manipulación y adoctrinamiento en niños y adolescentes implementados por individuos y grupos radicales de izquierda en un ataque abierto, en especial en los últimos 15 años, a las leyes naturales y contra las creencias religiosas que rechazan este tipo de prácticas.
El movimiento conservador busca ahora brindar ayuda real a los niños y adolescentes sin una clara orientación sexual que fueron manipulados mentalmente para ser declarados por "médicos" como homosexuales y formar parte del movimiento (político de la extrema izquierda) LGBT para "reconvertirlas" en heterosexuales, su identidad sexual biológica por nacimiento.
Por una mayoría de 8 a 1, la Corte Suprema dio la razón a una consejera psicológica cristiana que impugnaba esa ley del estado, en manos de los demócratas, por considerar que le impedía expresar sus puntos de vista.
La decisión solo contó con la oposición de la jueza "progresista" Ketanji Brown Jackson
Colorado (oeste) prohíbe desde 2019 esas terapias de "reconversión" para menores, después de que fueron adoctrinados y convencidos de que debían cambiar de orientación sexual.
De los nueve jueces del Tribunal, los seis conservadores, así como dos de los tres "progresistas", dieron la razón a la demandante, Kaley Chiles, quien refutó esa ley ante la Justicia, invocando su fe cristiana.
Tanto la demandante como la Corte Suprema de Estados Unidos entendieron que la ley violaba la Primera Enmienda de la Constitución estadounidense, que garantiza la libertad de expresión.
"La ley de Colorado que prohíbe las terapias de reconversión no solo prohíbe las intervenciones físicas. En casos como este, censura el discurso de la opinión" de la persona, en este caso la señora Chiles, escribe el magistrado conservador Neil Gorsuch en esta sentencia, en nombre de la mayoría del Máximo Tribunal.
Los infractores se enfrentan a multas de hasta 5.000 dólares y pueden ser suspendidos del ejercicio de su profesión o pueden perder el permiso.
La terapia, respaldada por los conservadoras y religiones como siempre ha ocurrido en la historia del universo, busca que los menores manipulados o adoctrinados en escuelas y mediante organizaciones LGTB se identifiquen como heterosexuales y que los niños supuestamente "transgénero", la definición acuñada de los lunáticos radicales de izquierda, se les categorice por la ley biológica de su género al nacer.
El grupo religioso First Liberty Institute celebró la decisión, al considerar que no se debe "censurar" la ley natural de vida y menos la libertad de los padres a defender a sus hijos de teorías en extremo controversiales creadas por grupos de activistas (con marcado matiz político), la mayoría de ellos con enfermedades y trastornos mentales que se derivan en prácticas y conductas sexuales, ampliamente difundidas por redes sociales y profesionales "progresistas o wokistas".
FUENTE: Con información con AFP.
