TEGUCIGALPA.-dpa
Uno de los detenidos fue identificado como Tomás Gómez, un dirigente del Copinh, y una mujer menor de edad, que no fue identificada
TEGUCIGALPA.-dpa
Miles de hondureños acudieron ste sábado al entierro de la dirigente indígena y defensora ambiental Berta Cáceres, asesinada el jueves por sicarios en su casa en la ciudad de La Esperanza, en el occidental departamento (provincia) de Intibucá.
Hondureños procedentes de varias regiones del país atestaron las calles de la ciudad donde vivió y lucho Cáceres, para rendirle el último tributo y exigir justicia antes de ser enterrada en el cementerio local.
La dirigente indígena, de 45 años, era la coordinadora del Comité de Organizaciones Populares Indígenas de Honduras (Copinh) y durante su vida se dedicó a luchar para proteger al pueblo Lenca, una etnia precolombina hondureña, del despojo de sus tierras. Cáceres se opuso a compañías mineras y energéticas que degradaban y explotaban las tierras, bosques y ríos donde habitan las comunidades indígenas.
Diversas organizaciones sociales y defensoras de los derechos humanos hondureñas reclamaron una investigación internacional del caso, ya que no confían en las autoridades del país y sus agencias policiales.
En tanto, tres personas que estaban detenidas bajo investigación en el caso de la dirigente ambientalista fueron liberadas por la policía tras un interrogatorio.
Uno de los detenidos fue identificado como Tomás Gómez, un dirigente del Copinh, y una mujer menor de edad, que no fue identificada.
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