Tras el proceso comicial, fueron más de 5,325 actas observadas relativas a inconsistencias. El 26 de abril, la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) rechazó la posibilidad de fraude en la contabilización de votos, luego de que circularon imágenes con actas electorales con información similar. El organismo atribuyó esto a “errores humanos”.
El Jurado Nacional de Elecciones (JNE) fijó el próximo jueves 7 de mayo como fecha límite para que los jurados electorales especiales realicen las audiencias públicas de recuento de votos. A su vez, el organismo consideró inviable la realización de elecciones complementarias. Esto en medio de la crisis política que vive el país en la última década.
Piero Corvetto, exjefe de la ONPE, renunció a su cargo el 21 de abril, horas antes de acudir a la fiscalía para ser interrogado por las fallas en el proceso comicial. Argumentó que su dimisión obedeció a los problemas técnicos y operativos en la distribución del material electoral en Lima Metropolitana.
En este caso, la Procuraduría peruana solicitó a la fiscalía una investigación preliminar por presunta colusión agravada.
Hasta el 27 de abril, con 96% de las papeletas escrutadas, se da por clasificada a la candidata de derecha Keiko Fujimori (Fuerza Popular) para la segunda vuelta con 17% de los votos. En segundo lugar, Roberto Sánchez (Juntos por el Perú) de la izquierda radical está con 12%, un margen estrecho respecto al conservador Rafael López Aliaga (Renovación Popular) con 11,9 %.
La Misión de Observación Electoral de la Unión Europea en Perú pidió hace una semana garantizar la independencia de los órganos electorales, respetar el marco jurídico de los comicios presidenciales frente a posibles presiones partidarias y evitar el lenguaje agresivo y violento en el discurso político.
“Deberíamos salir pronto de esta incertidumbre. La situación actual es como echarle sal a una herida”, indica José Carlos Requena, socio de la consultora Público, en entrevista con DIARIO LAS AMÉRICAS.
Señala que no hay pruebas concluyentes de la existencia de un fraude electoral como ha denunciado el candidato López Aliaga, excalcalde de Lima. El aspirante condicionó su eventual juramentación como senador a la anulación de 4,500 actas electorales.
“Ha mermado la credibilidad de las instituciones que ya venían muy bajoneadas y que esperemos se revierta con miras a la segunda vuelta, porque efectivamente lo que creo es que el peruano promedio quiere ya pasar la página de esta recurrente inestabilidad que hemos tenido en los últimos años”, indica José Carlos Requena.
Añade que los jurados electorales han estado resolviendo las actas cuestionadas.
Irregularidades en Lima
Asimismo, el analista Requena señala que, en procesos previos del Perú, se reportaron irregularidades como el retraso en la llegada del material electoral o en la no instalación de las mesas de votación por distintas razones.
“El tema es que nunca había pasado en la capital. Y nunca había pasado masivamente en una zona. Además, nunca habíamos tenido una situación en la que la cabeza de la autoridad electoral fuera removida en medio del proceso. El momento más cercano a esto debió ser en el año 2000, pero estábamos en una situación distinta”, afirma.
Por su parte, Luis Fernando Nunes, doctor en ciencias y profesor de la Universidad Continental de Perú, refiere DIARIO LAS AMÉRICAS que el exjefe de la oficina electoral dijo un día antes de la primera vuelta para los comicios que todo estaba listo y no fue así. Esto en atención a los cronogramas acordados con la empresa encargada del traslado del material electoral.
“Yo estuve observando varios centros y casi a las 12 del mediodía, esos centros no habían abierto porque el material nunca llegó. Hubo muchísimas irregularidades”, destaca Nunes.
Afirma que siguen saliendo documentos, contratos, cartas entre el jefe de la ONPE y los proveedores del Estado “donde se ve claramente que el funcionario sabía que el material electoral no iba a llegar”.
El analista recuerda que, en Perú, el voto es obligatorio y refiere que a los ciudadanos se les aseguró que no serían multados si no votaban.
“Mucha gente simplemente no pudo votar el 12 y no votó el 13 de abril porque no le iban a poner la multa. Entonces, todo esto le ha dado una mancha al proceso electoral”, asegura Nunes.
En un artículo para la Universidad de Piura, el profesor Orlando Vignolo señaló: “La uniformidad del proceso electoral, entendida como la secuencia ordenada de etapas desde la convocatoria hasta la proclamación de resultados, constituye un instrumento clave para garantizar la preclusión; es decir, el cierre progresivo de cada fase. Sin embargo, en estas elecciones, dicha lógica se vio alterada en Lima, debido a que un número significativo de mesas no se instaló oportunamente”.
Para Vignolo, la habilitación de la votación luego del 12 de abril buscó salvaguardar el derecho fundamental de elegir y ser elegido, evitando una mayor vulneración de derechos. Pero, cuestionó que no se haya suspendido la difusión de resultados preliminares.
“Se debió dar una orden general para evitar cualquier tipo de sondeo o boca de urna, puesto que ello vulnera el principio de silencio electoral y puede afectar la libertad de voto”, expresó en su artículo.
Diferencias geográficas del voto
Keiko Fujimori se enfrentará, por cuarta vez en 15 años, con otro candidato en el balotaje para las presidenciales peruanas. La diferencia es que será la a primera vez que no parte en desventaja.
“Lo más probable es que sea el candidato Roberto Sánchez quien pase a la segunda vuelta con Fujimori. Creo que lo que va a marcar los comicios va a ser la revisión de diferencias geográficas en el voto que hay con la capital votando de una manera, mayoritariamente por Fujimori y en las regiones votando de otra manera”, indica José Carlos Requena.
Añade que, en la encuesta más reciente divulgada el 26 de abril, Fujimori y Sánchez empatan a nivel nacional con 38%.
Sin embargo, la candidata derechista casi duplica al izquierdista en Lima 50 a 25%. En el caso del interior del Perú, Sánchez tiene 45 y Fujimori tiene 32 %.
“Este tipo de variables seguramente van a tener un peso relevante y vamos a ver cómo se evoluciona”, acota.
Requena puntualiza que el Perú necesita “un líder que procure voltear la página de esta seguidilla de crisis políticas que hemos tenido”.
Por su parte, Luis Fernando Nunes sostiene que la posibilidad de un triunfo de Fujimori en la segunda vuelta “está más presente que nunca” y en este sentido se refiere a su discurso inclusivo.
Respecto a la configuración de fuerzas en el Congreso, Nunes piensa que Fuerza Popular (partido de Fujimori) y Renovación Popular (partido de López Aliaga) tendrán que hacer alianzas para impulsar leyes, nombramientos de funcionarios y una serie de atribuciones que tendrá el Senado que fue electo por primera vez en 30 años.
@snederr
FUENTE: Con información del DIARIO LAS AMÉRICAS/El Comercio/AFP/EFE/ Infobae